Miguel Santines Rueda, el tío de Ramón Rubial conocido como 'Galván' en el PSOE y la UGT que fue director general de Trabajo
El socialista y ugetista Miguel Santines Rueda (Málaga, 1889-París, 1958), tío de Ramón Rubial y conocido como 'Galván', fue el director general de Trabajo en el Gobierno de Euzkadi. En su breve mandato puso en marcha los denominados “jurados mixtos” para la resolución de conflictos laborales, las oficinas de colocación obrera y otras medidas. No obstante, como escribió en 'Lucha de clases', la prioridad de aquella etapa era ganar la guerra y “vencer al fascismo”.
Santines era hijo de un carabinero marítimo que, al poco de nacer, fue trasladado a Donostia y a Bilbao. Su familia se instaló en Erandio, entonces un término municipal separado como ahora, pero que durante unas décadas del siglo XX fue parte de Bilbao. Su esposa era Natividad Cavia, fundadora en 1911 del Grupo Femenino Socialista. Su cuñada era Leonor Cavia, madre de Ramón Rubial.
Sin haber cumplido los 14, empezó a trabajar en un astillero de Sestao. Era mecánico. Con 15 se afilió al sindicato y con 21 lo hizo al partido. A los 30 fue elegido concejal en Erandio y llegó a ser teniente de alcalde. Fue un año después de ser amnistiado de una condena a cadena perpetua por su participación en la huelga general revolucionaria de 1917. En 1921 volvió a ser encarcelado. Tuvo el honor de ser quien, en 1931, izó la bandera de España republicana en Erandio por vez primera y fue designado teniente de alcalde. En 1934, durante el bienio negro, dejó el cargo y fue enviado a un barco-prisión. Su abogado fue Ramón María Aldasoro, luego consejero y republicano. Acabó huyendo a Ostende, en Bélgica, previo paso por Zaragoza y París. Cuando se restituyeron los concejales electos en 1931, poco antes del estallido de la Guerra Civil en 1936, ejerció como alcalde en funciones de Erandio. Colaboró, ya tras el golpe de Estado, con la Junta de Defensa de Bizkaia y, desde octubre, con el Gobierno de Euzkadi.
Se exilió en París tras la conquista franquista de Bizkaia y allí terminó sus días, sin dejar de trabajar de mecánico. Incluso se quedó allí durante la ocupación nazi. Fue un activo militante del PSOE y de la UGT. En 1951 escribió al lehendakari, José Antonio de Aguirre, para mostrarle la “profunda solidaridad” de estas organizaciones con el PNV por la “vergonzosa expulsión” del edificio de la avenida de Marceau que el partido nacionalista solamente ha podido recuperar recientemente. A su muerte, el féretro fue cubierto con banderas rojas del PSOE y de la UGT.