El Gobierno vasco aprobará por decreto el refuerzo de control de las colonias para evitar posibles casos de violencia sexual
La Mesa del Parlamento Vasco ha acordado tramitar “de urgencia” la reforma de la ley de Juventud anunciada la pasada semana por PNV y PSE-EE y que busca elevar el control sobre los campamentos estivales a la luz de las denuncias por presuntos casos de violencia sexual en las colonias de Bernedo. Reglamentariamente, esto reduce a la mitad los plazos ordinarios, que a veces duran años en una Cámara acostumbrada a largos parones vacacionales, pero los proponentes consideraban necesario ir aún más rápido y valerse de la fórmula de la “lectura única”, que no permite, por ejemplo, escuchar comparececencias de expertos.
El PNV ha acusado a EH Bildu de torpedear la iniciativa, que se retrasará “al menos dos meses”, “lo que deja en el aire que la normativa pueda estar en vigor en verano”. Sin embargo, la consejera del ramo, Nerea Melgosa, también del PNV, ha confirmado unos pocos minutos después que aprobará las medidas pertinentes “por decreto” para que estén en vigor en tiempo y forma y no haya nuevos riesgos para los menores este verano.
En concreto, la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico acelerará la reforma de un decreto de 1985 sobre tiempo libre que ya se inició precisamente a la luz del caso de Bernedo. Será un reglamento más amplio, pero incluirá los puntos principales que iban a ir en la ley, como la declaración responsable que se exigirá a organizadores, indican fuentes muy próximas a Melgosa.
¿Cuál es el histórico de este caso? La Ertzaintza entregó en abril de 2025 a un juzgado de Vitoria un informe de presuntos casos de violencia sexual en las colonias de Euskal Udalekuak, que se celebran en la localidad alavesa de Bernedo y en dos localizaciones navarras. Sin embargo, el expediente quedó en un limbo durante meses, hasta pasada la siguiente edición, en la que se acumularon otra veintena de denuncias de familias. Solamente después de que el asunto trascendiera públicamente se reactivó la causa judicial y se crearon órganos interinstitucionales para adoptar nuevas medidas de protección.
Este foro -que sienta al Ejecutivo autonómico y a las diputaciones, con muchas competencias en la materia- es el que ha alumbrado una reforma legislativa que, para acelerar trámites y evitar informes de organismos de control, no la ha presentado el Gobierno, sino los partidos con forma de propoposición de ley. Fue anunciada este viernes. El Ejecutivo quería que se tramitara como “lectura única”, pero no tenía apoyos asegurados para ello ya que eso exige “unanimidad” en la Mesa, donde la oposición, en este caso EH Bildu, tiene dos representantes.
“¿Por qué quiere [EH] Bildu entorpecer que se refuerce la protección de los menores y el control de los campamentos de verano? No nos cabe en la cabeza que alguien quiera alargar plazos y que estas medidas no estén en marcha para este verano, cuando se celebran la mayoría de estas actividades. ¿Qué oculta [EH] Bildu? ¿Qué hay detrás de este interés en retrasar la aplicación de estas medidas?”, ha lanzado al aire el PNV. Con el reglamento en la mano, los nacionalistas veían perfectamente viable la “lectura única”. “Se justifica en que se proponen modificaciones puntuales que no alteran la estructura básica de la ley, y que no hay complejidad técnica elevada en la tramitación”, apelan.
“En EH Bildu estamos en contra, por principio, de la tramitación por lectura única de cualquier ley porque impide un debate en condiciones normales, con los informes preceptivos del Gobierno y las comparecencias de personas expertas y agentes implicados o afectados por la ley en tramitación. En el caso concreto de esta proposición de ley nos hemos opuesto fundamentalmente porque nos parece muy importante que personas expertas en la materia y agentes sociales con interés en la iniciativa tengan la ocasión de comparecer durante la tramitación parlamentaria y dar su opinión sobre la propuesta de PNV y PSE-EE. De haber aceptado la tramitación por lectura única, eso sería imposible”, responden desde la coalición abertzale. El Gobierno replica que el texto ya ha sido fruto de contraste con expertos y entidades sociales.
EH Bildu agrega que “más allá de este caso concreto” ven que PNV y PSE-EE “se están acostumbrando a retorcer el reglamento para promover iniciativas legislativas hurtando al Parlamento el debate normalizado y con garantías”. “Y lo hacen porque su Gobierno está siendo incapaz de afrontar las necesidades del país en tiempo y forma, de manera que luego se ven abocados a plantear deprisa y corriendo leyes o reformas de leyes sin cumplir las condiciones mínimas que exige el debate parlamentario. Lo hicieron con la ley de medidas sobre Vivienda y ahora lo hacen con la ley de Juventud. EH Bildu no va a ser cómplice de la degradación del parlamentarismo. Es incompatible promover, por un lado, una ponencia de calidad democrática y, por otro, pretender hurtar al Parlamento el debate normalizado de una ley”, exponen fuentes de la principal fuerza de la oposición.
En esta legislatura, PNV y PSE-EE han tirado de propuestas propias para hacer ajustes en otras dos leyes que afectan a menores. Por un lado, hicieron una reforma 'exprés' de la normativa de caza para permitir que adolescentes puedan asistir a batidas. Y, por otro lado, ahora se tramita una nueva reforma para que los menores participen en festejos de 'sokamuturra'.