Huelga en Osakidetza para buscar mejoras “para toda la plantilla” después de casi dos décadas sin convenio
Osakidetza ha vivido este viernes la primera de las cinco jornadas de paro convocadas por todos los sindicatos presentes en la mesa sectorial, con la relevante excepción del Sindicato Médico de Euskadi, para exigir mejoras en las condiciones laborales de toda la plantilla después de casi dos décadas sin convenio actualizado. Son SATSE, ELA, LAB, CCOO y UGT.
El paro, al que también se ha sumado el sindicato ESK, que no está presente en la mesa, ha sido secundado por el 15,42% de la plantilla en el turno de mañana, según los datos proporcionados por Osakidetza. Es un 16,47% en Álava, un 15,29% en Bizkaia y un 14,95% en Gipuzkoa. En el turno de tarde, en cambio, el seguimiento ha subido hasta el 17,01%. Sobre todo ha subido en Álava, con un 23,93%. En Bizkaia ha sido del 16,47% y un 14,43% en Gipuzkoa. En el turno de noche, antes, sólo se ha contabilizado un 0,10%. Desde los sindicatos no se han dado cifras concretas de seguimiento, pero han señalado que la respuesta de la plantilla ha sido “contundente”, con “nutridas manifestaciones en las tres capitales vascas, apoyadas también por personas usuarias.
Comparativamente, no son porcentajes muy diferentes a los que la propia Osakidetza ofrecía con las huelgas médicas que hubo en la primera mitad del año y que motivaron las mejoras para los facultativos. Como comparación, en la huelga general de ELA y LAB de marzo se dio un seguimiento medio del 12% y en la huelga médica del día anterior, en el turno de mañana, de un 16%, bajando al 5% por la tarde.
Según han señalado, el seguimiento de la huelga entre los trabajadores “que efectivamente han podido secundar la huelga” —en alusión a los servicios mínimos que consideran abusivos— ha sido “muy importante”, por lo que exigen del Departamento de Salud “avances reales” en la negociación. “El objetivo es claro: lograr un acuerdo regulador que mejore las condiciones laborales de todas las categorías profesionales, elimine discriminaciones entre profesionales, garantice plantillas suficientes y refuerce la sanidad pública”, han señalado.
Por ello, advierten de que no están dispuestos a “conformarse con cambios superficiales”, y si no se producen “avances reales”, mantendrán las movilizaciones y huelgas convocadas para el 9 de diciembre en Álava, el 10 en Bizkaia, el 11 en Gipuzkoa y el 14 nuevamente en toda la red de Osakidetza. “La solución del conflicto está en manos del Gobierno vasco”, han insistido.
Los sindicatos convocantes del paro de este viernes, una clara mayoría sindical, exigen que el consejero Alberto Martínez tenga con el conjunto de los trabajadores de Osakidetza la misma “sensibilidad y la capacidad de respuesta que ha mostrado hacia el Sindicato Médico”, con el que firmó un acuerdo el pasado mes de julio. Este acuerdo, según los datos que aportó entonces por el consejero, supondrán para el Gobierno vasco un desembolso de 75 millones de euros al final del período de vigencia, en 2029. Los 13 primeros millones serán inmediatos, este mismo 2026. Con este acuerdo se pretendía minimizar el malestar de los médicos por el proyecto de estatuto marco promovido por la ministra Mónica García, que dio lugar a las convocatorias de las huelgas entre el colectivo de médicos.
Frente este acuerdo con el Sindicato Médico, SATSE, ELA, LAB, CCOO y UGT ha denunciado de nuevo este viernes que los planteamientos que la dirección de Osakidetza ha realizado en la mesa sectorial no dan respuesta “a las necesidades reales” de los profesionales. “A día de hoy no se han producido avances del calado y la dimensión que merece una plantilla que lleva más de 17 años sin renovar sus condiciones laborales. Es inexplicable que en este momento no haya propuesta salarial alguna sobre la mesa, cuando el Gobierno vasco está cerrando sus presupuestos para el año que viene. Hay que subrayar que para abordar todas las mejoras que requiere la plantilla es imprescindible aumentar el presupuesto que se destina a Osakidetza”, han señalado. Desde la dirección de Osakidetza se señaló tras la reunión de la mesa sectorial del miércoles que se estaba siguiendo un calendario de negociación y que se presentaría a los sindicatos una propuesta salarial la próxima semana, es decir, después ya de la primera jornada de huelga de las cinco que están convocadas.
En lo que se refiere al seguimiento, han puesto como ejemplo centros de Atención Primaria, con amplio seguimiento en personal administrativo y de enfermería. “Aunque con seguimiento desigual, también hay que subrayar que en algunos centros el seguimiento por parte del personal facultativo también está siendo importante”, han señalado. Entre los que centros de salud que han amanecido cerrados han nombrado a los de Sagarminaga y la Merced en Bilbao; Igorre, Lemoa, Zeanuri, Aulesti, Güeñes y Gizaburuaga en otros puntos de Bizkaia; Artziniega, Respaldiza, Alegría-Dulantzi, Valles I y La Habana en Álava; y Andoain, Oiartzun y Hondarribia en Gipuzkoa, y han insistido que “muchos centros están funcionando únicamente con los servicios mínimos”.
En el ámbito hospitalario, “donde los servicios mínimos tienen un impacto mayor”, el seguimiento ha sido “muy importante entre la plantilla que efectivamente puede secundar la huelga”, han indicado. Entre otros, han señalado seguimientos importantes en el hospital Basurto o en el Txagorritxu, donde están cerrados “quirófanos, el almacén, las consultas de pediatría, las extracciones y el laboratorio central”. Por su parte, en el hospital de Santiago de Vitoria han cerrado “la lencería, los quirófanos, la unidad del sueño, el servicio de compras y el de admisión”; ha cerrado también el almacén del hospital del Bidasoa y el servicio de Anatomía Patológica de Zumarraga. En el Donostia han cerrado varios servicios y en el hospital de Leza la lavandería, rehabilitación, administración y farmacia, siempre según los sindicatos. En las redes de Salud Mental han destacado el alto seguimiento que está teniendo en Álava, donde el hospital de día de Angulema ha permanecido cerrado y en Psiquiátrico de Álava ha estado trabajando prácticamente con los servicios mínimos.
En cualquier caso, los sindicatos han considerado que la plantilla “está mostrando con claridad su enfado y le está diciendo a Osakidetza que, después de esperar casi dos décadas, necesita con urgencia negociar y mejorar las condiciones de trabajo de todas las categorías y cambiar el modelo organizativo del sistema público vasco de salud, frenando la privatización y cambiando el modelo de atención primaria, contando para ello con todas y todos los profesionales que trabajan en ella”.
Todos los sindicatos han denunciado los servicios mínimos “cada vez más abusivos y que dejan a miles de personas trabajadoras sin derecho de huelga”, y han denunciado la introducción de “una cláusula ambigua que de manera discrecional abre la posibilidad de establecer servicios mínimos que antes no existían, descargando la responsabilidad en personal que está llamado a la huelga”. Además, han denunciado que centros como el Centro Vasco de Transfusiones y Tejidos Humanos, hasta hace apenas un año, una parte importante de la plantilla podía ejercer su derecho de huelga. “Hoy, toda la plantilla es servicio mínimo de manera que ninguna persona puede secundarla. Este aumento progresivo e ininterrumpido de los servicios mínimos es difícil de entender cuando es habitual que en Osakidetza no se sustituyan las ausencias del personal; y que en periodos vacacionales se cierren camas y centros de salud y se recorten horarios. En todo caso, debemos subrayar que en ningún centro de Osakidetza se ha desatendido la urgencia vital, no demorable e inaplazable. Lo que ha permanecido cerrado durante esta jornada es la actividad ordinaria y programada”, han insistido.