El acuerdo de Osakidetza con los médicos supondrá 75 millones y el Gobierno vasco insiste en cargar contra la ministra García
El Consejo de Gobierno, este martes, ha dado forma legal al acuerdo alcanzado la pasada semana entre la dirección política de Osakidetza y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) para mejorar las condiciones laborales de los facultativos del Servicio Vasco de Salud. Finalmente, según los datos aportados por el consejero, Alberto Martínez, la dotación económica de los cambios supondrá un desembolso de 75 millones de euros al final del período de vigencia, en 2029. Como ya se sabía, los primeros 13 serán inmediatos, este mismo 2026.
En la presentación del decreto, que entrará en vigor a su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), el consejero del PNV no ha querido “obviar” la “reacción” que este pacto ha causado en el resto de la plantilla de Osakidetza. El SME es la cuarta fuerza sindical, no tiene mayoría y el resto de sindicatos ha anunciado movilizaciones al entender que es una concesión “clasista” que privilegia solamente a uno de los grupos profesionales. Osakidetza lleva 18 años sin actualizar el convenio.
Martínez ha insistido en defender la “singularidad” de la profesión médica —él mismo trabajaba en Osakidetza antes de saltar a la política en 2024— y ha recalcado que. mientras el resto de colectivos trabajan no más de 35 horas semanales. las jornadas de los facultativos pueden ser de “60 u 80 horas” para garantizar la asistencia “24/7”, es decir, en todo momento. Hasta ahora las guardias se pagaban por debajo de la hora ordinaria y ahora se introducen mejoras horarias y de conciliación, una reducción de la obligatoriedad de hacer guardias hasta que progresivamente se quede en los 50 años, según ha enumerado Martínez, convencido de la bondad del acuerdo.
El consejero ha insistido en contraponer este modelo de acuerdos con la política de la ministra de Sanidad, Mónica García, de Sumar. De hecho, el pacto con los médicos en Euskadi responde a una huelga en el conjunto del Sistema Nacional de Salud promovida por sindicatos corporativos que reclaman un estatuto marco propio y diferenciado del del resto de categorías. En verdad, el Gobierno central ya tiene acordado un estatuto marco global con la mayoría sindical, pero Martínez ha liderado una rebelión autonómica contra ese modelo.
El responsable vasco de Salud ha afeado también a García que apruebe planes sin “memoria económica” ni informes jurídicos. “Es un don sin din”, ha ironizado. Cree Martínez que los apoyos a las propuestas de la ministra “se han ido debilitando por momentos” en estos meses, mientras que él ha logrado un clima de entendimiento con la plantilla de Osakidetza. “24 acuerdos en la mesa sectorial”, ha recordado.
Ante la previsión de que el resto de sindicatos vayan a la huelga para denunciar el acuerdo exclusivo para médicos, Martínez ha señalado que “este acuerdo [con el SME] no supone el cierre de ninguna negociación” con otros colectivos y, a la vez, ha lanzado carantoñas al sindicato principal, Satse, haciendo un “reconocimiento expreso” de su “extraordinario trabajo” e invitándole a buscar acuerdos bilaterales también. A la vez, ha recordado que los sindicatos de clase tienen también médicos afiliados que saldrán beneficiados. Asimismo, ha rechazado la idea de que Euskadi tenga una Sanidad pública “precaria”. Ha señalado que es la comunidad autónoma con más gasto por habitante en profesionales sanitarios y que, junto con Navarra, es también la única que invierte en este capítulo “por encima de la media” de Europa.