Ramiro González no se despide y aboga por la “continuidad” de la coalición de PNV y PSE-EE en la Diputación de Álava
Ramiro González (Burgos, 1962) no se ha despedido. Forma parte de una generación de cargos del PNV que accedió al poder en 2015 y, salvo que comunique que renuncia a un cuarto mandato como diputado general de Álava, es el último superviviente. Juan María Aburto, alcalde de Bilbao, ya está de salida, Eneko Goia, en Donostia, se marchó el año pasado, y Gorka Urtaran, Unai Rementeria y Markel Olano ya no fueron candidatos en 2023.
González ha pronunciado este martes ante las Juntas Generales de Álava su último discurso de la legislatura en el marco de una sesión de política general. Él mismo marcó este hito como el momento a partir del cual aclararía su futuro. Fuentes del PNV se dan todavía unos días para despejar esta incógnita e igualmente para presentar la propuesta para la alcaldía de Vitoria a la luz de la ya anunciada salida de Beatriz Artolazabal, la candidata de 2023 que vio caer la sigla de primera a cuarta fuerza en la capital. En el partido no niegan que tienen en González su mayor activo institucional. En el término municipal de Vitoria 2.000 personas más votaron al candidato foral que los que apoyaron a Artolazabal estando una urna pegada a la otra.
En dos decenas de páginas de intervención no ha hablado de las elecciones. Pero tampoco de que no vaya a estar en ellas. Es más, ha puesto claramente en valor la coalición con el PSE-EE. “En esta recta final de la legislatura quiero volver a trasladar mi deseo y voluntad de que este Gobierno compartido tenga continuidad en los próximos años”, ha manifestado tras recordar que el camino no ha terminado y jalonar su parlamento con anuncios de nuevas medidas. Se da por hecho que la hasta ahora cabeza de la parte socialista, Cristina González, no continuará, al haber dejado ya la secretaría general del partido. El PSE-EE tomará su decisión en noviembre.
¿Qué ha anunciado González? Muchos de sus titulares han mirado a la castigada comarca de Ayala, que ha visto sucederse las crisis industriales en los últimos años. Ha mencionado que una “productora internacional de primer nivel” se instalará a finales de 2026 o comienzos de 2027 en el 'hub' cinematográfico y audiovisual que se impulsa en la zona. No ha dado el nombre, pero sí destacado que los incentivos fiscales de la Hacienda foral a este sector “se están desplegando con gran éxito”.
También ubicará en Llodio un “centro de innovación ferroviaria”, en el que colaboraría Talgo, el hijo pródigo recuperado hace unos meses con una 'cuadrilla' de inversores públicos y privados vascos comandada por José Antonio Jainaga. Con todo, ha apelado a la “discreción” para no dar más detalles de qué pasa con Guardian y ha mostrado su “profunda preocupación” por Tubos Reunidos, sumida no sólo en problemas económicos sino en investigaciones de corrupción que no ha mencionado.
Eso en el norte. En el sur ha admitido que la crisis del sector del vino, cuyo consumo ha caído y se ve afectado por el cambio climático, empieza a arrastrar a toda la comarca de Rioja Alavesa y que no existen “soluciones mágicas”. Y eso que “hoy se elaboran en Rioja Alavesa los mejores vinos de su historia”. Le pasa algo similar a la economía en general, lo macro va muy bien —se ha felicitado de superar ampliamente a Alemania en crecimiento— pero lo micro lastra el día a día de la ciudadanía. Ha asegurado que aplican una política fiscal “pensada” para retos como la crisis de vivienda.
Sobre Vitoria, que concentra más del 80% de la población del territorio que gobierna, ha dicho que es una gran noticia que Mercedes-Benz invirtiera 1.000 millones para fabricar uno de los mejores vehículos del mundo y que la operación de venta del Fernando Buesa Arena al grupo de Saski Baskonia y Deportivo Alavés es una gran oportunidad.
En materia de transportes, ha insistido en la necesidad de mejorar las inversiones en el aeropuerto de Foronda, en Vitoria. “La ampliación de la zona de embarque y la redacción del proyecto de nueva terminal son imprescindibles si mantenemos la ambición de que el aeropuerto siga creciendo, y yo la mantengo. No voy a renunciar a ninguna de las inversiones solicitadas. Mientras siga siendo diputado general seguiré trabajando para conseguirlas. [...] Tengo amplia experiencia en negociaciones con Aena. Son siempre largas y complejas”, ha indicado. Igualmente, ha recalcado que el AVE a Pamplona debe salir de Vitoria y no de Ezkio/Itsaso, como defiende con uñas y dientes su propio partido en Gipuzkoa.
La otra gran pata de las políticas forales son los servicios sociales, y González ha puesto en valor el acuerdo con el Estado para mejorar la financiación de la dependencia y ha aludido a la ampliación de plazas en residencias de mayores. El diputado general ha intercalado partes de su intervención en euskera y ha destacado que es un idioma en crecimiento en el territorio. Ha destacado también que el museo de Bellas Artes pueda exponer los grabados de Francisco de Goya, adquiridos como pago de una deuda fiscal del difunto Juan Celaya, como adelantó este periódico. El debate de política general seguirá este miércoles con las intervenciones de la oposición y de los partidos que apoyan al Gobierno.
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