Un incendio en los pabellones de la antigua Zardoya Otis en Donostia deja un herido y tres intoxicados

En la madrugada de este domingo a este lunes, en Donostia, se ha registrado un incendio en los pabellones de Jolastokieta, donde se ubicaba la antigua fábrica Zardoya Otis, según ha confirmado la Guardia Municipal. El suceso se originó alrededor de las 23.55 horas. Los Bomberos rescataron a una persona herida, cuyo pronóstico se mantiene reservado, y atendieron a otras tres afectadas por inhalación de humo. Se estima que el fuego fue “provocado”.

El concejal de Seguridad, Martín Ibabe, ha explicado este lunes que el fuego se originó en “las antiguas dependencias de la fábrica”. En estas instalaciones de Zardoya Otis pernoctan habitualmente 30 personas, lo que provocó numerosas llamadas a emergencias y la activación de un amplio dispositivo. En la intervención participaron la Guardia Municipal, los Bomberos, la Ertzaintza y ambulancias de Osakidetza.

Se han contabilizado cuatro personas afectadas, de las cuales una está herida y tres únicamente intoxicadas por humo. Según ha detallado Ibabe, unas “quince personas se encontraban en el exterior” cuando llegaron los servicios de emergencia. Una vez extinguido el incendio, se inspeccionó el interior de las instalaciones para descartar más víctimas, sin encontrar nuevos afectados.

El concejal ha señalado que “los testimonios apuntan” a que el incendio ha sido provocado de forma intencionada. La Guardia Municipal ha detenido a dos personas, aunque la investigación continúa abierta y “podría haber algún otro detenido más”, ha añadido. En estos momentos, se están recopilando declaraciones para esclarecer lo ocurrido.

La zona afectada permanece acordonada. Antes de restringir el acceso, se permitió a las personas que se encontraban en el interior recoger sus pertenencias. En los pabellones de Jolastokieta, que son más que el afectado, suelen pernoctar alrededor de 200 personas en situación de calle. A comienzos de este año ya se produjo un desalojo en uno de los pabellones de la antigua fábrica, pero, pese a ello, el espacio continúa siendo utilizado por personas vulnerables.