Jainaga, presidente de Sidenor y de Talgo, registra la OPA sobre Azkoyen en otra operación con el Gobierno vasco
El empresario vasco, José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y Talgo entre otras, ha registrado este lunes en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el folleto de la OPA sobre la navarra Azkoyen por un valor de 244,5 millones de euros, lo que supone un paso más para la adquisición de la empresa navarra que se anunció a finales del pasado mes de julio. Esta operación replica el modo de actuación de la compra de Talgo, ya que junto al empresario participan en Gobierno vasco, Kutxabank y las Fundaciones Vital y BBK, accionistas del banco vasco. Lo que el consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, denominó la 'cuadrilla vasca', que se está uniendo para realizar operaciones industriales de envergadura. La oferta planteada es por la totalidad de las acciones de Azkoyen a un precio de 10 euros la acción, lo que sitúa el precio en 244,5 millones de euros.
La OPA se canaliza a través del grupo tecnológico industrial vasco Ohmnia, controlado por Clerbil, empresa de José Antonio Jainaga en la que participa también Carmen Lequerica Holding, el Gobierno vasco a través del Instituto Vasco de Finanzas y la Fundación Vital. Además, participan la Fundación BBK e Indar Kartera -vehículo inversor de Kutxabank-. Según la comunicación realizada al organismo, la oferta está sujeta a una condición de aceptación de, al menos, más del 50% del capital social de Azkoyen, umbral que Ohmnia considera necesario “para asegurar el liderazgo del proyecto resultante, así como a que se obtengan todas las autorizaciones pertinentes”.
La operación se financiará a través de una ampliación de capital en Ohmnia, a la que concurrirán socios actuales y sus dos socios nuevos, la Fundación BBK e Indar Kartera, y será complementada con financiación bancaria comprometida por CaixaBank y Banco Sabadell. Han actuado como asesores del oferente Alantra y Cuatrecasas.
La intención de Jainaga es que Azkoyen, multinacional dedicada a maquinaria de vending, las tecnologías de pago y seguridad en accesos, continúe cotizando en Bolsa. “La compañía cotizada es, precisamente, la plataforma a través de la cual el grupo pretende seguir creciendo y dando acceso a los inversores a este proyecto, que aspira a seguir consolidando empresas en torno a nichos de valor añadido de carácter tecnológico y/o industrial en toda Europa, como viene haciendo desde 2019”, señalan. Una vez se liquide la oferta se promoverá una fusión por absorción de Ohmnia por parte de Azkoyen, es decir, una fusión inversa, y, en la medida de lo posible, con una ecuación de canje que atribuya a las acciones de Azkoyen un precio por acción equivalente al de la contraprestación de la Oferta. La transacción dará lugar a un grupo con 400 millones de euros de facturación, 65 millones de euros de EBITDA y 2.000 empleados. Azkoyen al 'vending', impulsa las tecnologías de pago y la seguridad en accesos
El pasado 28 de julio, Azkoyen SA comunicó a la CNMV que su Consejo de Administración había acordado calificar de “amistosa” la oferta pública voluntaria de adquisición formulada por Ohmnia Electronics, S. sobre el 100% de las acciones de la entidad. Ya en el mes de marzo ambas partes suscribieron un acuerdo de confidencialidad, en virtud del cual Azkoyen proporcionó al oferente acceso limitado a información legal y financiera durante el mes de junio de 2026 para la realización de un ejercicio de 'due diligence', a fin de que el oferente pudiera evaluar la formulación de la oferta.
Para Ohmnia, “Azkoyen aporta tres familias de tecnologías de alto valor añadido (Coffee & Vending Systems, Payment Technologies y Time & Security), con un marcado perfil exportador, y que pueden asimismo beneficiarse de las capacidades tecnológicas e industriales de Ohmnia. Es una oportunidad para compartir conocimiento y colaborar para desarrollar soluciones industriales más avanzadas, especializadas y de mayor valor añadido”.
Si se consuma la OPA, la compra de Azkoyen se unirá a otras operaciones que ha puesto en marcha la “cuadrilla inversora” en un modelo de colaboración público-privada en la que el Gobierno vasco se alía con socios industriales y financieros a modo de consorcio para entrar en el capital de empresas que se consideren inversiones estratégicas. De la mano de José Antonio Jainaga se materializó la compra de Talgo. El consorcio inversor se puso en marcha también en el caso de Ibermática, en este caso con Teknei como socio industrial, por la que pagaron 480 millones.