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Trabajadores malviven en chabolas en un terreno donde la 'casera de los famosos' de Ibiza proyecta una veintena de pisos

Dos trabajadores del Sáhara Occidental junto a varias sombrillas dispuestas en el asentamiento

Ángela Torres Riera / Nicolás Ribas / Marcelo Sastre

Ibiza —

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Entre la maleza, en una calle cercana a la costa, en Port des Torrent (Eivissa) se divisan lonas, palés y otros materiales precarios que levantan decenas de chabolas: se trata de un asentamiento más en una isla que se ha convertido en los últimos años en escenario de miseria a pesar del enfoque turístico de alta categoría. Ahmed tiene 20 años y hace apenas tres días que ha llegado a la pitiusa para empezar una temporada más trabajando en la hostelería. Durante los próximos meses atenderá a los clientes del buffet de uno de los establecimientos de lujo de Marina Botafoch, mientras él duerme en una tienda de campaña junto a otra quincena de trabajadores del mismo origen, en este área boscosa del municipio de Sant Josep de sa Talaia.

El terreno no es una propiedad cualquiera, sino que pertenece a la empresaria Paquita ‘Marsan’, más conocida como la ‘casera de los famosos’, quien ha visto, en los últimos años, cómo varias de sus fincas y propiedades alrededor de la isla eran ocupadas ilegalmente. En algunos casos, por trabajadores de sus empresas turísticas que presuntamente, según denunciaron a elDiario.es, habían sufrido impagos por su parte. La empresaria no ha respondido a la petición de información por parte de este periódico.

En esta parcela concreta de Cala de Bou, Francisca Sánchez Ordóñez proyecta la construcción de alrededor de veinte pisos que podrían ser destinados a la explotación turística. La iniciativa urbanística ya ha recibido la aprobación de la modificación necesaria por parte del gobierno municipal para empezar a edificar las viviendas. Paradójicamente, sobre el suelo campestre de la parcela yace precariamente la mano de obra necesaria para que el motor turístico, principal economía de las islas, siga funcionando.

Ropa y sábanas tendidas en la parcela de Cala de Bou donde ha crecido un pequeño núcleo chabolista.

Sobre la figura de Paquita ‘Marsan’ recae cierta mística: su historial de batallas contra la administración no se reduce, sino que con el tiempo engorda. A finales del pasado mes de julio, la Policía Local de Sant Josep de sa Talaia desmanteló una presunta fiesta ilegal celebrada en la conocida villa de lujo 'Casa Paola', situada en es Cubells, una de las mansiones de la empresaria.

Sobre el inmueble, que lleva años protagonizando fiestas -en algunos casos con conocidas 'influencers', eventos y polémicas de todo tipo-, pesan órdenes de demolición y expedientes por presuntas irregularidades urbanísticas, según el Ajuntament de Sant Josep y el Consell Insular. Ni ello ni la falta de licencia habilitante han impedido que se sigan comercializando fiestas sin la autorización de dichas administraciones.

Ahora, sobre uno de sus terrenos recaen Ahmed y sus compatriotas. El joven saharaui viene de Elche y, tras finalizar el verano, bien entrado el otoño, regresará a su tierra. Es uno de los cientos de trabajadores procedentes del Sáhara Occidental que, según cuenta, han llegado en los últimos años a la isla para ocupar puestos en la hostelería y que se encuentran, temporada tras temporada, con cómo el alojamiento se convierte en un problema cada vez más serio.

Prueba de ello es que, a poco más de un kilómetro, se ha formado otro poblado chabolista en un antiguo mercadillo hippy abandonado, bautizado como ‘El Gorila Hippy Market’ donde ahora malviven una veintena de personas de origen senegalés que pagan un alquiler por dormir a ras de suelo.

Los moradores viven en tiendas de campaña o infraviviendas levantados con palés y lonas.

Una decena de trabajadores desalojados

Tanto ellos como los saharauis que habitan en este reducto de infraviviendas cercano a la playa de Port des Torrent se habían asentado en estos dos puntos geográficos antes de que se produjera, a finales de julio, el desalojo de una decena de trabajadores que malvivían en una estructura abandonada y grafiteada en Punta Xinxó. Forman parte del decadente paisaje de esta área turística del término municipal Sant Josep, que vivió sus mejores años en la década de los 2000 y el 2010 con el turismo familiar cada vez más en declive en la isla del lujo.

No es la primera vez que Ahmed se traslada hasta Eivissa con un propósito laboral: desde hace dos o tres años vuelve para ocupar su puesto en las proximidades de la conocida como ‘milla de oro’ de Eivissa que concentra boutiques, negocios de yates y locales de ocio centrados en un cliente de elevado poder adquisitivo.

Hace tiempo que empleados de negocios de los alrededores son testigos de que hay personas viviendo en la parcela boscosa que les sirve de casa. La encargada de un restaurante cercano asegura que no han molestado “nunca” a los vecinos y tiene la percepción, eso sí, que desde el desalojo de julio el número de personas que viven allí ha aumentado, aunque muy poco.

La encargada de un restaurante cercano asegura que los 'residentes' no han molestado 'nunca' a los vecinos

El joven saharahui confiesa que podría acceder a una de las habitaciones que le ofrecen sus contratantes por 400 euros mensuales, pero también expresa que ese importe, cuando termine la temporada, supone mucha riqueza en su lugar de origen. El resto de alojados entre pinos y sabinas, sobre todo en tiendas de campaña, sienten esa necesidad de ahorrar para, cuando vuelvan a casa, poder ayudar a sus familias.

Una caravana aparcada en la finca propiedad de Paquita 'Marsan' donde se construirán viviendas.

Pisos que se pueden explotar turísticamente

Ellos desconocen -aparentemente- que el Ayuntamiento de Sant Josep aprobó el pasado 20 de septiembre de 2025 una modificación urbanística que permitirá a la casera de los famosos, Paquita ‘Marsan’, construir allí mismo unas 20 casas o apartamentos que se podrán explotar turísticamente, lo que les obligará a buscar una alternativa la próxima vez.

El proyecto fue presentado el 10 de octubre de 2018 por el arquitecto José Torres Torres, en representación de la mercantil Inversiones Hoteleras Tanit S.L., sociedad que administraba entonces la empresaria malagueña. Inversiones Hoteleras Tanit S.L. fue absorbida en 2024 por Inversiones Hoteleras Faro S.L., en una fusión aprobada el 27 de febrero de ese año e inscrita en el Registro Mercantil el 30 de septiembre. La administradora única de la sociedad que sigue activa es también Sánchez Ordóñez.

El lugar donde se pretenden erigir estos pisos con licencia es este terreno boscoso de 13.400 metros cuadrados de la costa oeste de la isla que, sin embargo, no tiene calificación de suelo rústico, sino urbano. Este detalle es, precisamente, el que permitirá la construcción de una veintena de casas o apartamentos, ya que la edificación sobre el suelo rústico está muchísimo más limitada.

La 'casera de los famosos' podrá construir 20 apartamentos que podrá explotar turísticamente, lo que obligará a los trabajadores a buscarse otro lugar

Por otro lado, unos 2.200 metros cuadrados del perímetro total serán cedidos al Ayuntamiento, como marca la normativa en estos casos. Otros 1.600 metros cuadrados se destinarán a zonas verdes, coincidiendo con la zona de servidumbre y protección de la delimitación marítimo-terrestre y otros 268 metros cuadrados se cederán para equipamientos públicos, en la esquina suroeste del terreno, con acceso desde la calle de Conca. Finalmente, se cederán 202 metros cuadrados para aceras y otros 119 metros cuadrados para aparcamientos públicos.

Los moradores viven en tiendas de campaña o infraviviendas levantados con palés y lonas

La propietaria, clave para el desalojo

El alcalde del término municipal, Vicent Roig, ha explicado a elDiario.es -en referencia a los terrenos ocupados de Sánchez Ordoñez- que es necesaria la colaboración por parte de la propietaria para desalojar, algo que no está sucediendo en el caso de Paquita, según su versión. Respecto a Casa Lola o al terreno de Port des Torrent, el edil añade que si no se interpone una denuncia ante el juzgado para que se efectúe el desmantelamiento “es muy complicado actuar” administrativamente.

“Nos consta que hay una denuncia del 2024, si no me equivoco, pero sin haber dado resultado”, ha respondido y ha insistido en que el Consistorio -gobernado por el PP- pide “más colaboración por parte de la propiedad”. También ha afirmado que en relación a la finca de Cala de Bou hay dos expedientes abiertos: uno urbanístico y otro de medio ambiente, sin aportar más detalles. Así como la misma poseedora.

En atención a elDiario.es durante el desalojo de Punta Xinxó, Roig admitió que la medida no resolvía el problema de “fondo” de la falta de vivienda para los trabajadores de temporada y apeló a los empresarios para que facilitaran “alojamiento digno” a sus empleados.

La señalización de la calle de Conca, donde se han asentado decenas de trabajadores saharahuis.

Por su parte, la polémica empresaria ha visto, en los últimos años, cómo varias de sus propiedades eran ocupadas. La conocida como ‘casera de los famosos’ tiene tres villas de lujo a través de distintas sociedades: Casa Lola, Casa Paola y Casa Rocío. En la primera de ellas, se han celebrado en la última década fiestas que reunían al famoseo y a la alta sociedad que veraneaba en Eivissa.

La ‘casera de los famosos’ tiene tres villas de lujo donde ha celebrado fiestas con la alta sociedad de la isla y el resto de España

En total, 9.326 metros cuadrados de bungalows, piscinas y terrazas sobre los que recaía una orden de demolición municipal por ampliaciones de la casa sin licencia que tardó nada más y nada menos que doce años en cumplirse. Después de que el 9 de agosto de 2022 entraran las máquinas a la propiedad para ejecutar esta orden -justo cuando un grupo de turistas mexicanos y de otras nacionalidades descansaban en la mansión-, el proceso judicial quedó largamente suspendido.

Mientras turistas extranjeros descansaban en una de sus mansiones, y tras doce años de espera para que se ejecutara una sentencia, las administraciones demolieron 9.326 metros cuadrados de bungalows, piscinas y terrazas

Hasta que la primavera pasada -tras dos desahucios de campamentos chabolistas en la periferia de la ciudad de Eivissa- se averiguó que la extinta villa de famosos estaba ahora repleta de barracas. La situación empeoró en julio, cuando se denunció a uno de los moradores por una presunta agresión sexual. El hombre había rociado además a otro residente en la mansión ahora chabolista con gasolina y le había intentado prender fuego, causándole quemaduras de distinta consideración. A pesar del caos, la propietaria no se habría dirigido en ningún momento a la Justicia para denunciar la ocupación, según criticó el Ayuntamiento de Sant Josep. Sin ese trámite, la administración no puede ejecutar el desahucio.

La malagueña, en una entrevista concedida en el verano de 2025 a Periódico de Ibiza, ya lamentó airadamente: “¡Tengo okupas en casi todas mis propiedades! Vamos a ver, tú ves como tengo la casa, me gustan las cosas bellas. Yo ahora cuando voy a Casa Lola, que voy muy poco porque me provoca ansiedad, porque se lo han cargado todo, se han llevado todo, me robaron de todo cuando entraron las máquinas. Esa casa era una belleza ¿Ahora qué? Decadencia total. Eso es lo que ha hecho la Administración”.

'Tengo okupas en casi todas mis propiedades! Vamos a ver, tú ves como tengo la casa, me gustan las cosas bellas. Yo ahora cuando voy a Casa Lola, que voy muy poco porque me provoca ansiedad, porque se lo han cargado todo, se han llevado todo, me robaron de todo cuando entraron las máquinas. Esa casa era una belleza ¿Ahora qué? Decadencia total. Eso es lo que ha hecho la Administración', dijo la empresaria hace años en la prensa local

Sánchez Ordóñez, que ha presumido en varias ocasiones de su amistad con los ex presidentes González y Aznar, no ha dudado en contar, para solucionar los problemas de ocupación, con los servicios de D&S Desokupa. Así lo hizo unos meses antes de estas polémicas declaraciones ante la prensa local, cuando 30 personas -presuntos trabajadores de la empresaria que habrían sufrido impagos- fueron desalojadas de un antiguo complejo turístico bautizado por la empresaria como ‘El Rancho’, en es Canar.

La señalización de la calle de Conca, donde se han asentado decenas de trabajadores saharahuis.

Líos judiciales interminables

Los líos de Paquita con la Justicia parecen no tener fin. El último acontecimiento en ese sentido fue hace poco más de dos meses, cuando el 18 de junio el Tribunal Superior de Justícia de les Illes Balears (TSJIB) anuló por un defecto de forma una multa de 200.000 euros impuesta por una fiesta celebrada en Casa Lola en julio de 2020, en plena pandemia.

Pero la polémica empresaria no ha tenido suerte con el sistema judicial y las autoridades en todas las ocasiones. En 2013, agentes de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria fueron a buscarla a la discoteca Pacha, en el puerto de Eivissa, por defraudar a Hacienda 867.469 euros, delito fiscal por el que pasó casi un año entre rejas.

La casera de los famosos estuvo casi un año en la cárcel por un delito fiscal

La mayoría de los jaleos judiciales de Sánchez Ordoñez empezaron por infracciones urbanísticas que con el tiempo han generado una larga lista. El pasado 6 de marzo, el TSJIB confirmó finalmente la condena impuesta a la empresaria por incumplir la orden de derribo de las construcciones ilegales de Casa Lola.

Desde 2011, la empresaria había ignorado los expedientes disciplinarios abiertos por el Ajuntament de Sant Josep, con la excepción de su colaboración en la gestión del derribo de Casa Paola. Además, ella y su hija y también socia Rocío Martín fueron condenadas por la Audiencia Provincial de Palma a una multa de 2.920 euros por emplear a obreros que no estaban dados de alta en la Seguridad Social.

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