El PNV celebra un Alderdi Eguna con aroma electoral y críticas a PP, a EH Bildu e incluso a los socialistas
El PNV ha celebrado este domingo en Foronda, a las afueras de Vitoria, su Alderdi Eguna anual. En 2026, en cambio, ha tenido ya un claro aroma preelectoral, con algunos candidatos ya como protagonistas en las campas y con tres citas en 2027, las municipales, las forales y las generales. Así, los mensajes de la bicefalia que lidera el partido ahora mismo, Aitor Esteban en Sabin Etxea e Imanol Pradales en Ajuria Enea, han estado trufados de críticas a las demás fuerzas políticas y a poner en valor a su sigla como la mejor opción. En el caso del lehendakari, si en 2025, en el mismo foro, hizo fortuna con una mención a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, luego convenientemente manipulada por ella, en 2026 ha buscado repetir el efecto con alusiones directas a otro referente del PP, José María Aznar, presidente del Gobierno de España de 1996 a 2004. En el caso de Esteban, ha repartido sus mensajes: al PP lo ve “perdido” y en la “trinchera”, el PSOE está “tensando la cuerda de la polarización” en España tanto como los 'populares' y en Euskadi Eneko Andueza es exagerado con el PNV y, finalmente, a EH Bildu le ha reprochado un pasado de “intolerancia” e “imposición”.
Pradales ha querido exhibir su preocupación por el protagonismo creciente del “gurú o guardián de las esencias de la auténtica derecha española”. “Se ha vuelto a poner la armadura del nacionalismo español. El disfraz del Cid Campeador dispuesto a reconquistar España. No hay más que verle paseándose por Ceuta, hablando de 'cobardía' o 'traición'. O eso de que 'el que pueda hacer, que haga'. Cuidado con pensar que sólo apunta a algunos. Aviso a navegantes: si el PP que manda es el PP de Aznar… Si el PP de Aznar, con Vox, llega a la Moncloa… Kontuz! Kontuz! Ya les conocemos. Y sabemos de lo que son capaces. Lo sufrimos hace 25 años. Pero, los Aznares y Abascales, que recuerden que hace 25 años este pueblo reaccionó. ¡Nos pusimos en pie! Fuimos a votar en masa y dijimos: ¡No a Aznar! ¡No a la imposición! ¡Sí a Ibarretxe! ¡Si a Euskadi!”, ha clamado el lehendakari en su intervención en la gran fiesta del PNV, que ha reunido a miles de personas en unas campas de Foronda, a las afueras de Vitoria.
Como ya hiciera en el reciente debate de política general del Parlamento Vasco, Pradales ha recordado que Pedro Sánchez aún no ha cumplido el compromiso de desarrollar totalmente el Estatuto de autonomía de 1979. “La carpeta de Gernika sigue sin cerrarse. Por desgracia, cada Alderdi Eguna debemos recordarlo. Este Gobierno está poniendo toda la carne en el asador para que se cumpla el Estatuto en su integridad. Y los plazos se agotan”, ha indicado. Y ha seguido: “Hoy quiero recordar al presidente del Gobierno español que este pueblo valora el pacto y la palabra dada. Pero si hay algo que no aceptamos es que se juegue con ella. El tiempo se acaba. Aún tiene una oportunidad. En su mano está que el próximo Alderdi Eguna pueda venir aquí y deciros que Sánchez ha cumplido el pacto y la palabra. Veremos… En todo caso, esté quien esté en Moncloa, debe saber que el autogobierno no es una moneda de cambio”. Es la gestión de la Seguridad Social el gran asunto pendiente.
Pradales llevaba un polo conmemorativo del nonagésimo aniversario del Gobierno de Euzkadi, creado en plena Guerra Civil, como él mismo ha contado en el mitin. En su discurso, ha mencionado al primer lehendakari, a José Antonio de Aguirre, al igual que a Jesús María de Leizaola, su sucesor en el exilio, y a los inquilinos de Ajuria Enea en la época moderna, Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza, Juan José Ibarretxe e Iñigo Urkullu, presente entre el público. Solamente ha orillado a Patxi López, el único en el cargo no del PNV y en el cargo de 2009 a 2012.
Esteban ha recordado otro aniversario. El de 2026 es el quincuagésimo Alderdi Eguna tras una primera edición en 1977, en Aralar, tras la muerte del dictador Francisco Franco. Ha recordado los controles de la Guardia Civil para llegar allí, cómo fue un encuentro entre la generación de la Guerra Civil y del exilio y la nueva etapa y ha señalado que nadie de los allí presentes podría negar que la “Euzkadi” actual —ha empleado la denominación clásica de inicio pero luego en su discurso escrito venía la moderna, con 's'— es mucho mejor que la de entonces. “En Aralar, no había Gobierno vasco, no había diputaciones forales, no había ayuntamientos democráticos, no había ETB, no teníamos Hacienda propia, no había Ertzaintza, no existía Osakidetza, sólo había un puñado de ikastolas clandestinas y el euskera agonizaba. Salíamos de una dictadura férrea que no permitía la mínima disidencia. Hoy hemos construido un país con personalidad, con instituciones, con autogobierno, sin tener que depender de la voluntad de otros gracias al Concierto Económico. Un país que con la desaparición de fronteras se va reconociendo entre Nafarroa, Iparralde y la comunidad autónoma vasca; una Euskadi que goza de servicios sociales punteros en Europa y que es líder en ámbitos industriales. Una Euskadi en la que el euskera está más presente”, ha indicado. Ha propuesto guardar una cápsula bajo tierra con los augurios para el país de aquí a los siguientes cincuenta años. Se reabrirá en la edición del centenario del Alderdi Eguna, en 2076, por quienes entonces formen el PNV.
Buena parte del discurso del presidente del EBB ha girado en torno a las elecciones. “Es un único ciclo porque sus convocatorias estarán próximas una de otra. Y las dos son importantes. Las generales, porque allí está la primera línea de defensa de Euskadi, porque Madrid puede aún condicionar algunas políticas vascas. Euskadi necesita una representación vasca que no tenga otras prioridades que su país, que sepa negociar, que sepa hacer frente, sea una voz clara y firme ante los abusos que se puedan producir. Las municipales y forales son muy importantes porque son las instituciones donde se pueden llevar a cabo las políticas más cercanas y a corto plazo para la ciudadanía, porque es ahí donde se demuestra quién resuelve sus problemas, hace mejor y más fácil su día a día”, ha explicado.
El PNV desea por todos los medios que esas elecciones no se conviertan en un plebiscito entre Sánchez y la ultraderecha. “Van a querer despistarnos unos y otros con el mantra de que solo hay dos alternativas: la derecha echada al monte o Sánchez. Claro que sabemos lo que es la ultraderecha. Y no nos gusta. Más años de persecución que nosotros no tiene nadie. Pero que no os engañen: el futuro del gobierno de Madrid no se vota ni se decide en Euskadi. De 18 escaños en la comunidad autónoma vasca, Vox no tiene ninguno y el PP sólo dos. Lo que votamos es que Euskadi esté bien representada y defendida en Madrid los próximos cuatro años ante lo que pueda venir. Argi eta garbi: esto no va de dos elecciones, va de una única decisión de país. Quién queremos que defienda Euskadi fuera y quién queremos que la siga haciendo avanzar desde dentro”, ha indicado.
Y a partir de ahí ha empezado con las críticas. Para todo el mundo. De la izquierda abertzale ha venido a decir que mostrará un país “en llamas”. “Veréis cómo a medida que se acerquen las elecciones ya tendremos el inicio de la temporada de huelgas. Porque esto es periódico, como las lluvias del monzón. No importa que haya causa, toca en determinadas épocas del año”, ha vaticinado. “Nos encontramos con algunos que ‘mucho lirili y poco lerele’. Sí, me refiero a la izquierda abertzale. Que si vamos juntos, que si mucha colaboración, que hablemos... De ‘lirili’ van bien. Pero de ‘lerele’….No a la ley de vivienda [en referencia a la reforma de 2025, no a las normas vascas y estatal, sí apoyadas por EH Bildu y no por el PNV], no al pacto de salud, no a la ley de educación, no a la ley para facilitar inversiones, no a las reformas fiscales, no al Ararteko, no a los presupuestos, no al foro de seguridad. Y claro, normal, así, que hablen de táctica. Primero, sus cálculos y luego, si queda sitio, el país. Efectivamente, son mera táctica”, ha manifestado. Y ha añadido en euskera que Arnaldo Otegi no puede erigirse en paladín de la defensa de los derechos humanos y de lucha contra el fascismo. En la misma línea, Pradales también había criticado que algunos “abrazaran” la violencia al final de la dictadura y no las vías políticas.
Sobre Vox, Esteban ha insistido en que siempre se han opuesto. Y, sobre el PP, “poco que decir”, ha ironizado. “Es el partido perdido. Perdido en la trinchera, perdido en el ruido y perdido cuando toca construir acuerdos para Euskadi. Dicen que trabajan por Euskadi. Para eso, lo primero sería que creyeran en Euskadi”, ha lamentado. Y el “poco que decir” era real, porque ha criticado más a los socialistas, al menos en tiempo dedicado. Ha repartido entre Sánchez, cuya investidura apoyó, la navarra María Chivite, de cuyo gabinete forman parte, y a Eneko Andueza, el líder del PSE-EE y socio minoritario de Pradales.
Por partes. “En Madrid, nada nuevo bajo el sol. Una legislatura en su fase final, que si no aprueba presupuestos, que será lo más probable, Sánchez tendrá que dar por finiquitada y convocar elecciones. ¡Nosotros y nosotras, a lo nuestro, prest para todo y sobre todo para ganar! Y en ese contexto, PP y PSOE tensando cada día más la cuerda de la polarización. Ahora, la entrada masiva de migrantes en Ceuta. En vez de gestionar una crisis geopolítica y humanitaria desde, como dirían ellos, ‘una visión de Estado’, se dedican a los ‘shows’, los reproches y las palabras gruesas que no sirven para nada. Y, mientras tanto, la crisis continúa”, ha criticado. Aquí ha dibujado la línea actual del PNV sobre migraciones: los extranjeros tienen derechos pero también “obligaciones” y la acogida no puede ser “infinita”. “No puede serlo. Acoger sin capacidad para integrar (en vivienda, empleo, educación, sanidad, servicios sociales, ...) no es más solidario. Al contrario, puede acabar tensionando la convivencia. Por eso queremos más capacidad para anticipar, planificar, integrar, ordenar y garantizar que las reglas se cumplen. Así se construye convivencia”, ha explicado Esteban.
Sobre Navarra, ha criticado que solamente usara dos palabras en euskera en su discurso en el debate de política general —“egun on”— y que dé un “no redondo” a la oficialidad de la lengua vasca en todo el territorio de la comunidad foral. Ha pedido al PSOE, en general, que se aclare con la política lingüística. “Se está impulsando la idea de que el euskera es una especie de obstáculo, una carga innecesaria para nuestra sociedad y que es algo no prioritario. Argi eta garbi: un vasco, una vasca, no puede considerar al euskera un estorbo. Es parte de lo que somos, una herencia que nos define como pueblo. Algo a proteger y fomentar cada vez en más ámbitos”, ha indicado.
Y, sobre Andueza, le ha afeado que deslice que el PNV está a la “prioridad nacional” vasca y no a la “prioridad social”. “Los del PSOE están todo el día diciendo que los nacionalistas vascos miramos por la 'prioridad nacional'. A los únicos que he oído pronunciar esas dos palabras 'motu proprio' han sido Santiago Abascal y Eneko Andueza. No sé a qué viene que nos quiera atribuir un lema que no es nuestro. [...] Si lo que quiere decir el PSOE es que nosotros pensamos que en nuestro país hay personas de primera y de segunda, la respuesta es: esa mentira no es verdad. Si lo que quiere decir es que no nos preocupamos del progreso social, de repartir la riqueza y de ayudar a los más débiles, esa mentira tampoco es verdad. Porque si ha habido algún partido que se ha destacado por sus políticas sociales pioneras es el PNV. ¡Si hasta han venido los ministros del Gobierno de Sánchez a copiarnos! Lecciones de prioridad social, ninguna. Así que, Eneko, critícanos por lo que hacemos. Critícanos por lo que no hacemos. Pero no nos atribuyas cosas que no pensamos para poder criticarlas después. ¡Eso no!”, ha indicado un Esteban mucho más enérgico en su segundo Alderdi Eguna, ya que se estrenó en 2025 con problemas de voz.