Psiquiatría, control en tiempo real y sin cambios en la decoración: así es el nuevo contrato de ambulancias de Osakidetza
El Gobierno vasco ha puesto en marcha ya el mayor contrato de Osakidetza, la externalización del servicio de ambulancias. Se alega que la Sanidad pública no tiene recursos propios. Son 650 millones de presupuesto de partida para cuatro años y el deseo es que esté en marcha el 1 de enero de 2027. Su relevancia va más allá de su valor económico o de su importancia como servicio básico. Con este concurso se regularizará la anomalía que se vive en el sector desde finales de 2024 cuando se rescindió la contrata con la catalana Grup La Pau, adjudicataria en Bizkaia y en Álava, por un cúmulo de irregularidades, desde impago de nóminas hasta problemas con la flota.
Qué sale a concurso
Las ambulancias de Osakidetza, excepto las UVI móviles, están externalizadas. Son de dos tipos, las programadas o no asistenciales, que son de color azul y blanco, y las de emergencias, mayoritariamente amarillas. Eso sí, las de soporte vital básico tienen una franja blanca y las del soporte vital avanzado una verdosa. A tenor de los bocetos recogidos en la documentación oficial, la decoración apenas va a cambiar. Como hay dos tipos de servicios, en realidad los concursos son dos y se resolverán de forma simultánea. Y cada uno de ellos tiene tres lotes, uno por provincia, aunque algunos municipios fronterizos pueden variar, como las localidades del norte de Álava, que dependen de una comarca sanitaria vizcaína.
Los pliegos del contrato ofrecen un análisis estadístico de los movimientos de las ambulancias. Por ejemplo, las ambulancias programadas movieron entre 2023 y 2025 a 239.070 personas en Álava, a 954.179 en Gipuzkoa y a al menos 895.455 en Bizkaia, donde no hay datos de algunas semanas de 2024, precisamente las de la marcha de Grup La Pau. Los servicios que se ofrecen son desplazamientos para rehabilitación, tratamientos oncológicos, hemodiálisis, consultas, ingresos y movimientos interhospitalarios, aunque tuvieron que atender 32.666 urgencias. Son prácticamente 30 al día. En el caso de las ambulancias de emergencias, fueron activadas 57.012 veces en Álava en 2024 y 2025. En el caso de Gipuzkoa, las salidas fueron 112.862. Finalmente, el dato de Bizkaia es de 217.076.
Cuáles son los datos económicos
La licitación del servicio programado asciende a 277,43 millones de euros, 63,47 en 2027, 66,6 en 2028, 72,01 en 2029 y 75,31 en 2030. Del primero al último año la subida es del 18%. En el caso de las ambulancias urgentes, más caras, el total previsto es de 372,41 millones. Se reparten en 82,93 en 2027, 89,03 en 2028, 97,95 en 2029 y 102,48 en 2030. Aquí la oscilación es del 23%. Hay posibilidad de prorrogar la adjudicación hasta un máximo de tres años adicionales, hasta el 31 de diciembre de 2033.
Es muy complejo comparar estas previsiones con el coste actual del servicio, porque mientras en Gipuzkoa sigue en vigor la adjudicación ordinaria, que recayó en Ambulancias Gipuzkoa, en Bizkaia y Álava se formalizaron adjudicaciones directas con Bizkanb (una UTE de Alsa/Sanir con Baztan-Bidasoa) y con la propia Ambulancias Gipuzkoa tras la ruptura con Grup La Pau. Sin embargo, como orientación, en Bizkaia y Álava se pagaba un canon de 7,85 millones mensuales a finales de 2024, cuando se fue Grup La Pau. Ahora, en esos mismos territorios esa cantidad sería de 9,28 millones de euros de media para el próximo cuatrienio. Sería una subida del 18%.
Sin cobrar los retrasos
El viceconsejero Aritz Uriarte, en la rueda de prensa de presentación del contrato, explicó que la gran novedad es que habrá un “sistema de pago por resultados”. Esto implica que no se abonarán todos los movimientos de ambulancias, sino solamente los que cumplan con las exigencias. Es decir, si llegan tarde, la Administración quedará eximida del pago a las empresas. La referencia general es de 60 minutos, pero será incluso menor para un paciente de diálisis (45 minutos) o trasplantes (30 minutos).
En 2024, este periódico hizo público un informe sobre los retrasos de los servicios programados: el 75% de los movimientos en Álava y en Gipuzkoa tuvo retraso en los seis primeros meses de 2024, más de 126.000 desplazamientos. En el caso de Bizkaia, 4.874 tardaron más de tres horas en recoger a los pacientes. Asimismo, se promete un seguimiento “en tiempo real” de las unidades para hacer un control efectivo.
La gestión de la flota
En los pliegos del servicio urgente, se incuye un anexo con las “unidades a ampliar”. Es ahí donde se plantea la puesta en marcha de cuatro “ambulancias psiquiátricas”. Se trata de vehículos especializados para el traslado de pacientes de este tipo y que, como gran diferencia, tienen una parte trasera acolchada. Las empresas deberán garantizar la “seguridad” de esos movimientos. Inicialmente, habrá una ambulancia de este tipo en cada capital, en Vitoria, Bilbao y Donostia, y una cuarta volante en Bergara, de “soporte operativo” en los tres territorios. Las ambulancias de las capitales deberán estar operativas ya en 2027, mientras que la de Bergara llegaría en 2028.
Por otro lado, se prevén en Álava tres nuevos vehículos con un turno de doce horas de lunes a domingo, todos con base en Vitoria. En Gipuzkoa, se prevén dos vehículos más de 24 horas en Bergara y Beasain, dos ambulancias de doce horas en Donostia y otras del mismo tipo en Irún y Zarautz. Finalmente, en Bizkaia, se prevén tres vehículos más de doce horas en Bilbao e igualmente en Sopela, Ortuella y Durango. Igualmente, habrá dos nuevos coches de “intervención rápida”, que llevan la misma decoración que las ambulancias, uno en Vitoria y otro en Bilbao. En cifras, hay un total de 386 ambulancias externalizadas, 76 amarillas y 310 para servicios programados.