Del “todo incluido” al ecoturismo: la sostenibilidad en la transformación de un sector vital para España
La cuarta mesa de la jornada, titulada El compromiso con el entorno: cómo se preserva un destino turístico ha dejado claro que el modelo de explotación basado en el crecimiento infinito ha llegado a su fin.
El debate se abrió con una reflexión del moderador, Gonzalo Cortizo, director de elDiario.es Galicia, sobre la percepción del turismo como un recurso inagotable que solo requiere explotación. En respuesta, Ilona Shekyar, subdirectora general de políticas turísticas del Ministerio de Industria y Turismo, detalló la hoja de ruta institucional basada en la estrategia de sostenibilidad turística en destino.
Shekyar destacó la importancia de la cogobernanza a tres niveles, Estado, comunidades autónomas y Entidades Locales, y la inyección masiva de 1.800 millones de euros de fondos europeos. Estos fondos, con fecha de ejecución en junio de 2026, explicó, se articulan sobre cuatro ejes: transición verde, eficiencia energética, transición digital y competitividad. El objetivo, según la subdirectora, es crear productos “que respeten las tradiciones, formen parte de estas vivencias locales y ayuden a preservar la dicotomía entre el residente y el ciudadano”.
La intervención de Marco Mendoza, presidente de Love the Mediterranean, aportó el matiz urgente a la conversación. Mendoza, que contó que había sido activista de Greenpeace, presentó un modelo que une ciencia, turismo y acción social a través de embarcaciones eléctricas que monitorizan la salud del mar. También fue crítico con los modelos tradicionales de turoperación: “La clave estuvo en no escuchar ni a lo que era oferta, ni demanda, ni al turoperador... pretender un modelo repetitivo basado en un patrón empírico para asegurar ingresos es uno de los mayores problemas”.
Mendoza, que aseguró que el futuro reside en los conceptos clave de “valor y riesgo”, lanzó además una advertencia sobre la velocidad de la degradación ambiental, señalando que la naturaleza demanda cambios “infinitamente mayores que los que nos da tiempo a regular e implementar”.
Por su parte, Amanda Guzmán, gerente de la Asociación de Ecoturismo de España, defendió el potencial de los espacios protegidos como activos económicos, siempre que se gestionen con cautela. Guzmán presentó el Club de Producto Ecoturismo, una herramienta que ya agrupa a más de 900 empresas en 56 destinos a lo largo de nuestro país.
“El ecoturismo te garantiza que es un tipo de viaje para descubrir esos valores naturales con la prioridad de conservarlos y de apoyar al desarrollo local”, explicó Guzmán. La gerente subrayó que este modelo es vital para fijar población en el entorno rural, destacando que “más del 50% es empleo femenino” y que estas empresas actúan como un freno al “monocultivo turístico” al apoyar a productores y servicios locales.
Pablo Lorenzo, director corporativo de sostenibilidad, proyectos y eficiencia operativa de Lopesan Hotel Group, en representación del sector privado, introdujo un concepto fundamental: la sostenibilidad ya no es un extra opcional, sino un “factor higiénico”. “O estás comprometido con ciertas políticas de sostenibilidad o no eres elegible”, afirmó.
Lorenzo expuso el caso de éxito de la Finca de Veneguera en Gran Canaria, donde el grupo ha reactivado una zona agraria para abastecer a sus hoteles con 16 toneladas de productos de kilómetro cero al año. Un modelo de economía circular permite “rebajar las tensiones que puede producir el desarrollo turístico al respetar el destino”, según el directivo.
En este punto, bien entrada la conversación, Shekyar retomó la palabra para explicar el programa Experiencias Turismo España, que obliga a trabajar en red a grandes y pequeños actores de al menos tres comunidades autónomas. “Permite que si viene un turista a un sitio pueda recorrer todo el territorio nacional con el mismo leitmotiv”, señaló, destacando proyectos que van desde el turismo de surf hasta el religioso. Sin embargo, tanto Shekyar como Guzmán expresaron su incertidumbre sobre qué ocurrirá cuando terminen los fondos Next Generation.
En el tramo final, la charla se tensó ante la urgencia climática. Marco Mendoza recordó que en Mallorca, tres días antes del debate, ya se habían sobrepasado “17,6 veces los límites de capacidad de carga ecosistémica” sin haber llegado siquiera a mayo. Mendoza fue tajante: “Un grado y medio de calentamiento global no es un hito empresarial o una metapolítica, es un límite físico”.
Frente a este realismo científico, Pablo Lorenzo mantuvo una postura más optimista, asegurando que “el avión ya ha despegado” y que España está liderando este cambio de compromiso. “Estamos muy preparados... la sostenibilidad es ese elemento integrador”, concluyó.
Para cerrar la mesa, Gonzalo Cortizo pidió a los ponentes una frase que definiera su visión a corto plazo. “El presente y el futuro es seguir desconcentrando, desestacionalizando y potenciando los territorios que necesitan turistas, pero siempre protegiendo el medio ambiente”, trató de resumir Ilona Shekyar.
“Tengo esperanza en que se siga apoyando esta forma de hacer turismo que genera un impacto positivo para mantener viva la España rural”, valoró Amanda Guzmán. “En esto de la sostenibilidad, sí se puede”, sintetizó Pablo Lorenzo. “Si cuando tengo un problema de corazón llamo un cardiólogo y cuando necesito construir, a un ingeniero, los recursos del planeta deben recaer sobre responsabilidad científica, respaldados por la política... nos enfrentamos a un reto que solo se superará juntos y de manera eficiente”, cerró Marco Mendoza.