Dos detenidos, de 22 y 23 años, por un nuevo tiroteo en Badajoz
La Policía Nacional ha detenido a dos personas implicadas en el tiroteo ocurrido en la tarde del jueves en la zona del arroyo Rivilla, el albergue Revellín y la barriada de Sn Roque, en la ciudad de Badajoz.
Según ha explicado, se produjeron detonaciones en un enfrentamiento entre dos grupos de personas, por lo que numerosos efectivos de seguridad ciudadana se desplazaron en pocos minutos a la zona para detener “in situ” a dos varones de 22 y 23 años que se habían escondido en un establecimiento.
Los detenidos fueron trasladados junto con dos vehículos implicados en los hechos a las dependencias de la Jefatura Superior.
Policías pertenecientes a la Brigada de Policía Judicial y Brigada de Policía Científica acudieron a la zona para realizar la Inspección técnico policial, recogida de efectos y otras tareas.
En estos momentos continúa la investigación “para esclarecer lo ocurrido”, según la Policía Nacional, que no aporta más datos sobre las circunstancias del suceso.
El alcalde pide más policías
El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha expresado su preocupación por la oleada de tiroteos sufridos por la ciudad en las últimas semanas y ha pedido al Ministerio del Interior más refuerzo policial para evitar que “al final se lleven a alguien por delante”. Ha afirmado que esta escalada de sucesos “sin precedentes” preocupa “mucho” en la ciudad, la cual “no está acostumbrada a esta situación”.
“No se puede estar más tiempo callado si no se toman medidas serias y contundentes”, ha aseverado el primer edil, para quien ha llegado el momento de que el Ministerio del Interior conozca la situación que ocurre en Badajoz e “intervenga y ponga los medios precisos”.
Gragera ha recordado que policías nacionales de Extremadura han colaborado con dispositivos especiales para luchar contra la delincuencia en otros puntos del país, como el estrecho de Gibraltar, “en una situación similar a la que sufre hoy Badajoz, por lo que deben impulsarse todas las iniciativas posibles”.
A su juicio, el tiroteo en San Roque, el impacto de una bala perdida sobre una menor mientras estaba en el patio de su colegio la semana pasada u otros hechos similares demuestran que “al final se van a llevar a alguien por delante”.
Gragera ha agradecido la labor policial hasta el momento y ha reconocido la dificultad para llevar a cabo detenciones, pero ha lamentado también que “no se avanza, se va hacia atrás”, por lo que ha pedido contundencia. “Todos los policías que vengan no sobrarán, y por tanto deben existir todos los efectivos disponibles”, ha incidido.
El alcalde ha informado de que ha hablado con el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, quien le ha trasladado toda la información posible “en la medida en que se puede ofrecer” a tenor de la gravedad de estas situaciones.
Gragera le trasladó que la clave es pedir ayuda, algo que “no representa un fracaso ni una claudicación, sino utilizar todas las herramientas del Estado posibles para luchar contra esta situación”. También ha reclamado que la Justicia sea efectiva, eficaz y atienda a la alarma social, dentro de las leyes, pero “en primera instancia -ha insistido- hay que parar” los sucesos, lo que se consigue “con presencia policial permanente y efectiva”.