La dura vida de los caballos de Casas del Turuñuelo: años de trabajo extremo antes del gran sacrificio ritual

Una investigación dirigida por la Universidad de Extremadura (UEx) ha determinado que gran parte de los caballos sacrificados hace unos 2.500 años en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), murieron en plena edad productiva tras acumular lesiones compatibles con años de trabajo intenso.

El estudio, publicado en la revista científica Animals, ha examinado los esqueletos de 31 équidos recuperados en el gran sacrificio ritual del siglo V a.C. documentado en este enclave. Los investigadores han identificado alteraciones dentales compatibles con el empleo de embocaduras y arneses, lesiones vertebrales asociadas a esfuerzos repetidos y cambios óseos en las extremidades vinculados a trabajos exigentes. Estas evidencias apuntan a que los ejemplares fueron utilizados intensivamente, posiblemente para labores de transporte, la tracción de carros o actividades ecuestres de elevada exigencia física.

El análisis detalla que muchos de los animales fueron sacrificados entre los cinco y siete años de edad, cuando todavía conservaban un elevado valor para el trabajo o la monta. Los autores plantean que algunos pudieron ser seleccionados para la inmolación después de años de servicio, si bien esta interpretación constituye una hipótesis derivada de las marcas observadas.

Asimismo, todos los ejemplares presentaban defectos en el esmalte dental conocidos como hipoplasias, asociados a episodios de estrés fisiológico durante el crecimiento, como carencias nutricionales o enfermedades.

Para reconstruir esta trayectoria previa al sacrificio, el equipo combinó el examen osteológico tradicional con la tomografía computarizada, una técnica que detecta alteraciones internas sin dañar los restos arqueológicos. La investigadora de la Universidad de Extremadura (UEx) y directora del trabajo, María Martín Cuervo, ha señalado que las patologías aportan una nueva perspectiva sobre la relación entre las personas y los animales y permiten conocer las exigencias físicas a las que estuvieron sometidos antes de una deposición que formó parte de la ceremonia de clausura del edificio.

En el estudio han participado especialistas de las universidades de Barcelona, Córdoba, Málaga y Lleida, además del Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC-Junta de Extremadura) y otras instituciones, situando a Casas del Turuñuelo entre los registros más antiguos y mejor conservados de Europa para el estudio de la salud y el manejo equino en época protohistórica.