El combustible y la ropa de abrigo disparan los precios en Extremadura un 5,3% en septiembre
Llenar el depósito del coche o renovar el armario con la llegada del frío sale sensiblemente más caro este otoño en Extremadura. La inflación en la comunidad autónoma se situó en el 5,3% en tasa interanual en septiembre, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de un incremento que sitúa a la región cuatro décimas por encima de la media de España, que escala hasta el 4,9%, y que viene motivado principalmente por la crisis energética y el tirón comercial de la nueva temporada textil.
El aumento del Índice de Precios de Consumo (IPC) respecto al mes de agosto fue del 0,7% en el territorio extremeño, lo que eleva la inflación acumulada en lo que va de año en la región hasta el 3,8%. Detrás de este repunte se encuentra de forma determinante el encarecimiento global de los carburantes, marcado por las tensiones en los mercados internacionales a raíz del conflicto en Irán, un golpe directo a la movilidad y a los costes logísticos regionales.
Por grupos de productos y servicios, el sector del transporte encabeza de forma destacada las subidas en Extremadura con un encarecimiento interanual del 11,6%, consecuencia directa del precio de las gasolinas, que en el conjunto del país se han disparado un 27,7%. Le sigue muy de cerca el grupo de vestido y calzado, que registra un alza del 9,3% respecto al año pasado fruto del inicio de la campaña otoño-invierno, un efecto que se aprecia con especial claridad en la comparativa mensual, donde esta categoría ha experimentado un salto del 10,9% respecto a agosto.
El coste de la vivienda también continúa en niveles elevados tras anotarse un incremento del 7,6% interanual en la región, impulsado por las facturas energéticas y los suministros del hogar. Con subidas algo más moderadas pero superiores al 3% se sitúan partidas del día a día como el cuidado personal (4,5%), la hostelería y restauración (4,2%), los servicios financieros (3,7%), el tabaco y el alcohol (3,3%) y tanto la sanidad como la educación (3,1% en ambos casos).
Por su parte, la cesta de la compra ofrece un comportamiento ligeramente más templado pero no frena su escalada: los alimentos y bebidas no alcohólicas se encarecieron un 2,3% en el último año en la región, tras sumar ocho décimas más durante el último mes.
El análisis provincial muestra además un comportamiento asimétrico dentro del territorio extremeño. Aunque en el último mes ambas provincias coincidieron en registrar un aumento de precios de siete décimas en comparación con agosto, la tasa interanual sitúa a Badajoz en un 5,7%, mientras que en Cáceres la subida acumulada en los últimos doce meses se queda en el 4,7%.
En el escenario nacional, la inflación se extendió a todas las comunidades autónomas sin excepción. Extremadura se sitúa entre las regiones con un IPC más tenso, solo superada por Castilla-La Mancha y Galicia, ambas con un 5,5%, y sensiblemente por encima de los datos registrados en Canarias y Aragón, que anotaron las cifras más bajas del país con un 4,4%. En el conjunto estatal, el 4,9% alcanzado en septiembre representa el nivel más alto de la inflación en España desde febrero de 2023.
Frente a las subidas generalizadas, la cesta de la compra mensual apenas dejó un par de alivios aislados para los consumidores extremeños. Respecto al mes de agosto, únicamente registraron bajadas de precio las actividades recreativas, el deporte y la cultura, que cayeron un 2,3% coincidiendo con el cierre de la temporada estival, y la sanidad, que recortó un leve 0,1%.