La izquierda valenciana negocia una candidatura única liderada por Compromís e intenta evitar “el espectáculo de Madrid y Barcelona”
El contexto no es de especial euforia, pero las encuestas apuntan que puede haber partido si se juegan bien las cartas. Y en esa tesitura, las negociaciones parecen ser más fáciles que hace cuatro años, que hace ocho o que hace ya diez, cuando se ensayó la primera candidatura conjunta de la izquierda transformadora valenciana al Congreso y al Senado. Incluso, parece, se ha aprendido de algunos errores.
Compromís, Podemos y Esquerra Unida trabajan contra reloj para construir una candidatura conjunta a las elecciones generales bajo el paraguas de los valencianistas, con el objetivo de conseguir una papeleta que aúne los votos contra PP y Vox y ser una fuerza capaz de tirar del PSOE si dan los números para un Ejecutivo progresista. Llevará el nombre de Compromís más algo que identifique a la izquierda emancipadora valenciana. En el escenario más optimista, según sus estimaciones, obtendrían seis diputados: tres por Valencia, dos por Alicante y uno por Castellón; dos más de los que obtuvo Sumar [ahora Frente Amplio], Podemos incluido, en las elecciones generales de 2023. Se habla también con otras fuerzas como Esquerra Republicana y con movimientos sociales para articular este proyecto, la antesala de la negociación para las elecciones autonómicas y municipales de mayo del 2027. De hecho, así es como lo desean algunas fuerzas como EUPV, que quieren aprovechar para suscribir puntos básicos de los próximos acuerdos electorales en esta cita.
Confían en que una buena campaña, dado el descontento ciudadano con el PSOE, sumado a la popularidad que las encuestas dan a los valencianistas en las autonómicas –aun con el voto dual que hay en el País Valenciano– y reforzar una imagen de unidad de las izquierdas les hagan mantener o mejorar los resultados. En Castellón, en 2023, apenas hubo 5.000 votos de diferencia entre Sumar y Vox, mientras que en Alicante, donde sí obtuvieron representación, la diferencia fue de 30.000 electores. Hay posibilidad de disputar esos escaños si se logra movilización.
Por lo pronto, la sensación es que el acuerdo es posible. Las fuerzas valencianas prefieren mantener la discreción y apenas comentan detalles sobre las negociaciones. Apuntan que ven la cuestión con optimismo, aunque aún queda mucho que hablar –las listas, el nombre de la marca, la campaña, las aportaciones económicas–. Las formaciones señalan que no quieren repetir “el espectáculo que se está dando en Madrid o Barcelona” con goteos de nombres y propuestas y están en un diálogo constante.
A horas de cerrar esta edición, el acuerdo avanza con mayor velocidad entre Compromís y Podemos. Las dos formaciones, que antaño tuvieron sus roces, se muestran bastante alineadas e interpretan la situación de forma similar. Reconocen que la fuerza mayoritaria en el País Valenciano es Compromís y que debe tener más capacidad de decisión, además de los puestos de salida. Las formaciones deben tener la coalición al punto el viernes por la mañana para poder consultar a la militancia o a sus órganos de gobierno y avalar el pacto para poder registrarlo.
Ambas formaciones han trabajado con buena sintonía en el Congreso pese a haber roto en el grupo parlamentario plurinacional, fruto de la candidatura de Sumar: Podemos salió al comenzar la legislatura y la diputada de Més Compromís, Àgueda Micó, también abandonó a los de Díaz y pasó al Grupo Mixto en junio de 2025, tras una fuerte bronca por las trabas de Sumar a que Sánchez compareciera en la comisión de investigación de la dana. Alberto Ibáñez, diputado por la rama de Iniciativa en Compromís, se quedó en el grupo de la vicepresidenta del Gobierno y su formación fue la primera en remarcar que aboga por una candidatura conjunta de las izquierdas en el País Valenciano. Como para las municipales, Iniciativa cree que cuantos más, mejor.
En una posición más delicada se halla Esquerra Unida, cuya matriz sí forma parte del Frente Amplio a nivel estatal. La organización valenciana tiene plena autonomía para obrar, y de hecho es la única vía de diálogo de los partidos que componen el Frente con el proyecto que encabeza Compromís –Sumar tiene una fuerte crisis abierta en su dirección valenciana–, pero los días avanzan sin que se traslade un acercamiento de posiciones. EUPV cree que la propuesta de los valencianistas dejaría al resto sin representación, aunque formalmente no ha dejado de negociar. Podemos ya ha apuntado que no concurrirá en esa coalición compuesta por Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns, sino que les invita a incorporarse al acuerdo entre los morados y ERC. Algo similar a lo que se gesta en Valencia: que las fuerzas estatales se pongan a disposición de las territoriales.
El Consell Nacional de EUPV ha decidido este martes concurrir con Frente Amplio a las generales, algo que no quita que vayan a seguir negociando la papeleta única en las circunscripciones valencianas. Fuentes de la formación apuntan que tratarán de que esa coalición se dé desde el territorio valenciano. En un comunicado, la coordinadora de EUPV, Rosa Pérez, apunta que el proyecto debe trascender las elecciones generales y ser “el punto de partida para el ciclo electoral”. Abogan por trabajar en una candidatura “unitaria, basada en el respeto mutuo y la no imposición”.
Los partidos rehúsan hacer declaraciones para no empañar las negociaciones. El que sí ha hablado este martes ha sido el portavoz de Compromís en las Corts, Joan Baldoví, que como representante institucional no puede callar si le preguntan. El dirigente, de la rama de Més, rehusaba compararse con el acuerdo que han sellado Gabriel Rufián e Irene Montero: “ERC es ERC, Compromís es Compromís. Estamos centrados en una candidatura valenciana, hecha en casa, decidida en casa y que recoja todas las sensibilidades. Paso a paso y partido a partido”, ha señalado.
Los candidatos
La Ejecutiva de Iniciativa, la rama ecofeminista de Compromís, decidió hace días reiterar su confianza en Alberto Ibáñez para la candidatura por la circunscripción de Valencia. Esquerra Unida, debe decidirlo en un Consell Polític; actualmente tiene a Nahuel González. Més Compromís ha aparcado su agenda hasta cerrar el pacto, aunque todo apunta que su apuesta sigue siendo Àgueda Micó, actual número 1 en el Congreso. Las fuentes consultadas descartan que Txema Guijarro (ahora en Sumar) esté sobre la mesa. Los equilibrios en la coalición de coaliciones son un asunto clave a determinar.
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