El PP asegura que Extremadura mantendrá el programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, pero fuera de las aulas
El Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), que actualmente se imparte en dos centros educativos de Talayuela (Cáceres), continuará en Extremadura, aunque dejará de desarrollarse dentro de las aulas. Así lo ha anunciado este jueves el portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea, José Ángel Sánchez Juliá, durante el debate de una propuesta de impulso presentada por el PSOE para exigir a la Junta que mantenga este programa en su oferta educativa.
La iniciativa socialista, previsiblemente rechazada por la mayoría parlamentaria de PP y Vox, reclamaba garantizar la continuidad y correcta cobertura del PLACM en el principal núcleo de población marroquí de Extremadura. El programa se imparte en horario no lectivo y está financiado íntegramente por Marruecos.
Tanto Sánchez Juliá como la portavoz de Vox, Beatriz Muñoz Rodríguez, defendieron que “el pacto se va a cumplir” y aseguraron que la decisión no pretende “romper ninguna convivencia”. El dirigente popular instó además a la oposición a leer “la literalidad del pacto” firmado entre ambas formaciones.
Desde el PSOE, la diputada Lara Garlito sostuvo que el acuerdo de gobierno entre PP y Vox representa “el más extremista que jamás haya tenido la región” y denunció el “señalamiento público” a los menores matriculados en este programa. Según defendió, el PLACM “no supone ningún coste para la Junta” y puede impartirse como actividad complementaria o extraescolar.
Garlito acusó al Ejecutivo autonómico de intentar suprimir el programa “sin ningún criterio educativo”, únicamente por una decisión “ideológicamente extrema” que, a su juicio, “busca lío y conflicto donde no lo había”. Además, rechazó las acusaciones de adoctrinamiento y recordó que en el programa “está prohibido hablar de política y religión”.
La diputada socialista pidió escuchar a la comunidad educativa antes de sacar el programa de los centros, al considerar que su permanencia en las instalaciones escolares garantiza una mejor organización y accesibilidad para las familias.
La propuesta contó también con el respaldo de Unidas por Extremadura. Su portavoz, David Araujo, advirtió de que este acuerdo “sienta un precedente” y señaló directamente a la presidenta de la Junta, María Guardiola, y a la consejera de Educación, a quienes acusó de “convalidar la agenda del odio”.
Por su parte, Sánchez Juliá rechazó las críticas de la oposición y aseguró que la iniciativa socialista no persigue beneficiar a los extremeños, sino atacar al Ejecutivo autonómico. El portavoz popular recordó que el Gobierno regional cuenta, dijo, “con el respaldo del 60 por ciento de los extremeños” y defendió que el PLACM “ni es obligatorio ni forma parte del currículo educativo”.
Asimismo, sostuvo que sacar el programa de los centros educativos “no afectará a la escolarización” del alumnado participante y acusó al PSOE de practicar una “política de asustar”. Finalmente, trasladó a los vecinos de Talayuela un “mensaje de calma social” y reivindicó la apuesta de la presidenta extremeña, María Guardiola, por la integración y la igualdad de oportunidades.