El segundo golpe del incendio en Las Hurdes: la batalla para evitar que las cenizas contaminen el agua

El incendio forestal declarado en el término municipal de Pinofranqueado ha dejado tras de sí una segunda amenaza para la comarca de Las Hurdes: el desabastecimiento de agua potable y el riesgo inminente de que las primeras lluvias arrastren toneladas de ceniza hacia las captaciones municipales. Ante este escenario, la Junta de Extremadura, la Diputación de Cáceres y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) han puesto en marcha un operativo coordinado para asegurar el suministro básico a la población y habilitar alternativas de red a medio plazo.

La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, ha visitado las zonas afectadas en Pinofranqueado y Nuñomoral para evaluar sobre el terreno la situación del agua y coordinar las actuaciones técnicas. Aunque de manera inmediata se ha recurrido a camiones cisterna homologados por el Servicio Extremeño de Salud (SES) y coordinados por el consorcio MásMedio de la Diputación, Morán ha subrayado que la prioridad es buscar enganches directos a otras captaciones no afectadas para evitar depender de este sistema de urgencia de forma prolongada.

En alquerías como Avellanar, una de las más golpeadas por el fuego, y Horcajo, los servicios municipales han logrado restablecer de forma provisional el llenado de depósitos mediante un tendido de mangueras de emergencia. Sin embargo, el agua de la red habitual presenta ya un ligero sabor a ceniza, por lo que el ayuntamiento ha indicado a los vecinos que solo debe emplearse para necesidades básicas de limpieza o aseo, mientras que el consumo humano se realiza íntegramente a través de la cisterna instalada y agua embotellada.

Actuaciones en el monte contra el arrastre

El mayor temor de los técnicos es la llegada de precipitaciones, que provocarían la escorrentía de cenizas y lodos hacia las gargantas y ríos de los que se abastece la comarca. Para amortiguar este impacto, las administraciones preparan intervenciones urgentes de consolidación del suelo mediante mulching (acolchado con paja) y la colocación de barreras de contención en laderas y cauces competenciales de la CHT.

Además del reto hídrico, el municipio trabaja a marcha forzada para recuperar otros servicios esenciales calcinados por las llamas, como la red de fibra óptica y los repetidores de televisión. No obstante, las administraciones coinciden en que la prioridad absoluta pasa por garantizar la calidad del agua potable y proteger las infraestructuras hidráulicas ante un posible episodio de contaminación por cenizas.