La población gallega respiró aire contaminado en 2021 a pesar de la caída del tráfico por la pandemia

La caída del tráfico derivada de la pandemia hizo que en 2021 el aire que respiraban los gallegos mejorase, aunque no tanto como para que las concentraciones de contaminantes se situasen por debajo de los límites que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de Ecoloxistas en Acción que concluye que toda la población gallega volvió a respirar aire “insalubre”.

La reducción del tráfico por la pandemia hizo que la contaminación del aire en 2021 fuera la más baja en 30 años

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En la mejora de la calidad, además del menor tráfico y la contracción de la actividad económica, la asociación cita el cierre de las centrales térmicas de Meirama (que ya se clausuró en 2020) y As Pontes. Esta última, aún no ha dejado de estar totalmente operativa y, de hecho, ha vuelto a quemar carbón en varias ocasiones en los últimos meses por la subida de los precios de la electricidad. Los niveles de partículas PM2,5 y PM10 se volvieron a situar por encima de lo que recomienda la OMS en todas las zonas urbanas, en especial en la de Vigo y su área metropolitana.En la Galicia rural se superaron los valores medios diarios y anuales para PM2,5.

El informe llama la atención sobre el nivel “preocupante” de benzopireno, considerado cancerígeno, en las estaciones de medición de Coia (Vigo), A Grela (A Coruña), Leste (Sarria) y Teixeiro (Curtis). Estas tres últimas zonas, en las que se superan los máximos recomendados por la OMS, se encuentran en el área industrial de A Coruña-Arteixo, cerca de la fábrica de Cementos Ourol y de la central de biomasa de Greenalia. La organización considera que no se hacen suficientes mediciones de este contaminante en Galicia y pide que se amplíen y se tomen medidas concretas para reducirlo.

Las ciudades gallegas también superaron los valores diarios que fija la OMS para el dióxido de nitrógeno (EN El2). Los niveles más altos se correspondieron, de nuevo, con las aglomeraciones de A Coruña y Vigo, a consecuencia del intenso tráfico rodado que soportan.

Las concentraciones de ozono troposférico disminuyeron notablemente por la fuerte caída de las emisiones de sus principales precursores, los óxidos de nitrógeno (NOx). No obstante, se superó el estándar recomendado por la OMS, salvo en las ciudades de Lugo, Ourense y Pontevedra.

La concentración de dióxido de azufre (SO2) también estuvo por encima de los límites recomendados en las estaciones industriales Pastoriza (Arteixo), Oural Sur (Sarria) y Xove. En estas zonas hay emisiones procedentes, respectivamente, de la refinería de petróleo de Repsol, de Cementos Oural y de Alcoa San Cibrao.

Ante esta situación, Ecologistas en Acción insiste en que, para mejorar la calidad del aire, es necesario reducir la quema de combustibles fósiles y de biomasa, limitar la ganadería intensiva, reducir el tráfico motorizado en las ciudades, penalizar el uso del diésel y promover el ahorro energético.

La caída del tráfico derivada de la pandemia hizo que en 2021 el aire que respiraban los gallegos mejorase, aunque no tanto como para que las concentraciones de contaminantes se situasen por debajo de los límites que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de Ecoloxistas en Acción que concluye que toda la población gallega volvió a respirar aire “insalubre”.

La reducción del tráfico por la pandemia hizo que la contaminación del aire en 2021 fuera la más baja en 30 años

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En la mejora de la calidad, además del menor tráfico y la contracción de la actividad económica, la asociación cita el cierre de las centrales térmicas de Meirama (que ya se clausuró en 2020) y As Pontes. Esta última, aún no ha dejado de estar totalmente operativa y, de hecho, ha vuelto a quemar carbón en varias ocasiones en los últimos meses por la subida de los precios de la electricidad. Los niveles de partículas PM2,5 y PM10 se volvieron a situar por encima de lo que recomienda la OMS en todas las zonas urbanas, en especial en la de Vigo y su área metropolitana.En la Galicia rural se superaron los valores medios diarios y anuales para PM2,5.

El informe llama la atención sobre el nivel “preocupante” de benzopireno, considerado cancerígeno, en las estaciones de medición de Coia (Vigo), A Grela (A Coruña), Leste (Sarria) y Teixeiro (Curtis). Estas tres últimas zonas, en las que se superan los máximos recomendados por la OMS, se encuentran en el área industrial de A Coruña-Arteixo, cerca de la fábrica de Cementos Ourol y de la central de biomasa de Greenalia. La organización considera que no se hacen suficientes mediciones de este contaminante en Galicia y pide que se amplíen y se tomen medidas concretas para reducirlo.

Las ciudades gallegas también superaron los valores diarios que fija la OMS para el dióxido de nitrógeno (EN El2). Los niveles más altos se correspondieron, de nuevo, con las aglomeraciones de A Coruña y Vigo, a consecuencia del intenso tráfico rodado que soportan.

Las concentraciones de ozono troposférico disminuyeron notablemente por la fuerte caída de las emisiones de sus principales precursores, los óxidos de nitrógeno (NOx). No obstante, se superó el estándar recomendado por la OMS, salvo en las ciudades de Lugo, Ourense y Pontevedra.

La concentración de dióxido de azufre (SO2) también estuvo por encima de los límites recomendados en las estaciones industriales Pastoriza (Arteixo), Oural Sur (Sarria) y Xove. En estas zonas hay emisiones procedentes, respectivamente, de la refinería de petróleo de Repsol, de Cementos Oural y de Alcoa San Cibrao.

Ante esta situación, Ecologistas en Acción insiste en que, para mejorar la calidad del aire, es necesario reducir la quema de combustibles fósiles y de biomasa, limitar la ganadería intensiva, reducir el tráfico motorizado en las ciudades, penalizar el uso del diésel y promover el ahorro energético.

La caída del tráfico derivada de la pandemia hizo que en 2021 el aire que respiraban los gallegos mejorase, aunque no tanto como para que las concentraciones de contaminantes se situasen por debajo de los límites que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de Ecoloxistas en Acción que concluye que toda la población gallega volvió a respirar aire “insalubre”.

La reducción del tráfico por la pandemia hizo que la contaminación del aire en 2021 fuera la más baja en 30 años

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En la mejora de la calidad, además del menor tráfico y la contracción de la actividad económica, la asociación cita el cierre de las centrales térmicas de Meirama (que ya se clausuró en 2020) y As Pontes. Esta última, aún no ha dejado de estar totalmente operativa y, de hecho, ha vuelto a quemar carbón en varias ocasiones en los últimos meses por la subida de los precios de la electricidad. Los niveles de partículas PM2,5 y PM10 se volvieron a situar por encima de lo que recomienda la OMS en todas las zonas urbanas, en especial en la de Vigo y su área metropolitana.En la Galicia rural se superaron los valores medios diarios y anuales para PM2,5.