La Xunta propone el cambio de centro forzoso de los alumnos que cometan acoso o ciberacoso
La Xunta ha anunciado varios cambios en la normativa sobre convivencia en las aulas gallegas. Una de las propuestas es que, por norma general, la medida que se tome para un alumno que cometa acoso o ciberacoso en las enseñanzas obligatorias sea obligarlo a que cambie de centro. También habrá un régimen sancionador para los casos en los que familiares o allegados de un alumno o el propio alumno agredan a un docente, con multas de entre 300 -en los casos leves- y 15.000 euros -en los muy graves-, que serán compatibles con posibles responsabilidades civiles o penales.
Las modificaciones se van a incluir en la ley de acompañamiento, que se presenta cada año junto con los presupuestos y que la Xunta utiliza para concentrar decenas de cambios legislativos en un solo debate. El anuncio lo hizo el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, que sustituyó este martes al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda -de viaje institucional en Bruselas-, al frente del Consello.
La intención con las modificaciones es, según Calvo, “fortalecer el clima de respeto, responsabilidad y convivencia” en las aulas. La nueva redacción va a establecer tres grados de gravedad -leve grave y muy gravemente perjudicial para la convivencia-, frente a los dos actuales -leves y muy graves-. Los cambios van a afectar a la ley de la convivencia y al decreto que la desarrolla.
Dentro de la categoría de conductas muy graves se van a incluir expresamente las agresiones, actos violentos, amenazas o coacciones susceptibles de causar un perjuicio grave, actos graves de discriminación, vejación o humillación, manifestaciones graves de odio, violencia de género y sexual, acoso y ciberacoso, grabación y publicación o difusión de contenidos que vulneren gravemente el honor, la dignidad o la intimidad. La nueva redacción va a hacer mención a la creación o manipulación mediante inteligencia artificial de contenidos que lesionen estos derechos, en un contexto en el que se han conocido varios casos en España de alumnos que han difundido imágenes de contenido sexual creadas con inteligencia artificial utilizando fotografías de compañeras.
La Xunta quiere también que las conductas que se consideren más graves impliquen la suspensión de la asistencia al centro de quien las cometa por periodos más largos que los actuales o que haya un cambio definitivo de grupo.
Calvo señaló también que la Xunta tiene previsto poner en funcionamiento la Oficina de apoio ao profesorado, que asegura que dará acompañamiento y orientación a los profesores, incluida asistencia jurídica, y prestará apoyo ante agresiones, amenazadas, situaciones de acoso o ataques físicos o a través de las redes sociales por parte de familiares del alumnado o sus representantes legales.
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