Balears prohíbe vender bebidas energéticas a menores y veta el gas de la risa con multas de hasta 60.000 euros
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El Govern balear ha aprobado este viernes un decreto ley que prohibirá la venta y el suministro de bebidas energéticas a menores de edad y vetará la comercialización del óxido nitroso, conocido popularmente como gas de la risa, cuando esté destinado a la inhalación con fines recreativos. La norma, que deberá ser convalidada por el Parlament, prevé multas de entre 6.001 y 60.000 euros para quienes incumplan estas prohibiciones.
El archipiélago sigue así la senda iniciada por Galicia y Asturias para limitar el acceso de los menores a las bebidas energéticas. La Comunidad gallega aprobó una ley, en vigor desde comienzos de este año, que prohíbe la venta y el consumo de estas bebidas a menores de edad y las equipara, a efectos de protección de la infancia y la adolescencia, al alcohol y el tabaco. Asturias, por su parte, aprobó en octubre de 2025 un proyecto de ley que vetará la venta, el suministro y el consumo de bebidas energéticas a menores de 16 años e impondrá, entre otras medidas, que las máquinas expendedoras incorporen sistemas de verificación de edad.
A nivel estatal, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 trabaja en un anteproyecto de ley que plantea vetar la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliar esa prohibición hasta los 18 años en el caso de las bebidas con una concentración superior a 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. La propuesta se encuentra aún en fase de tramitación.
La consellera balear de Salud, Manuela García, ha defendido que las medidas aprobadas por el Ejecutivo autonómico responden a “un problema de salud pública” y tienen como finalidad reforzar la protección de niños y adolescentes frente a sustancias cuyo consumo se ha extendido en los últimos años. “Los dos puntos que trata este decreto ley están vinculados a la protección del menor, son muy necesarios y vienen avalados tanto por los datos como por la evidencia científica”, ha afirmado.
En el caso de las bebidas energéticas, el decreto modifica la Ley de Drogodependencias y otras Adicciones de Balears para someter su venta a menores a un régimen similar al del alcohol y el tabaco. La prohibición afecta únicamente a las bebidas con altas concentraciones de cafeína combinadas con otros estimulantes, como taurina o guaraná, y no alcanza a las bebidas isotónicas destinadas a la reposición deportiva.
García ha recordado que estos productos “no aportan ningún valor nutricional” y se asocian a un incremento de la presión arterial, alteraciones del sueño, ansiedad, palpitaciones y un elevado consumo de azúcar. Además, ha advertido de que su combinación con alcohol reduce la percepción de embriaguez y favorece un mayor consumo de bebidas alcohólicas.
Los datos manejados por la Conselleria reflejan que el consumo de estas bebidas está ampliamente extendido entre los adolescentes. Según la encuesta Estudes de 2023, el 47,7% de los jóvenes de entre 14 y 18 años había consumido bebidas energéticas durante el último mes y uno de cada cinco reconocía haberlas mezclado con alcohol en ese mismo periodo.
Prohibición del óxido nitroso para consumo recreativo
El decreto también prohíbe la venta, dispensación y publicidad del óxido nitroso cuando esté destinado al consumo recreativo, aunque mantiene plenamente autorizados sus usos médicos, odontológicos, hospitalarios, alimentarios e industriales. El Govern justifica esta medida por el aumento de su consumo en determinados entornos de ocio y turísticos y por los riesgos asociados a su inhalación.
La consellera ha explicado que el gas de la risa produce un efecto euforizante casi inmediato, es barato y existe una escasa percepción del riesgo entre los consumidores. Ha añadido que su consumo agudo puede provocar quemaduras en la boca y las vías respiratorias, alteraciones de la percepción, pérdida de coordinación o disminución de la sensibilidad, mientras que un uso continuado puede derivar en graves lesiones neurológicas asociadas al déficit de vitamina B12, incluso con parálisis y alteraciones de esfínteres. “No existe ningún tipo de terapia” para revertir estos daños, ha advertido.
Según los datos facilitados por Salud, un 1,7% de los jóvenes consumía óxido nitroso de forma crónica en 2025. Aunque el porcentaje pueda parecer reducido, García ha insistido en que se trata de “un problema de salud pública de primer orden” por la gravedad de las secuelas que puede ocasionar.
El incumplimiento de cualquiera de las nuevas prohibiciones se tipificará como infracción grave en la ley autonómica sobre drogodependencias. Las sanciones oscilarán entre 6.001 y 60.000 euros y se graduarán en función del riesgo para la salud, el beneficio obtenido, la gravedad de los perjuicios causados, la intencionalidad y la reincidencia.