La fiebre por el eclipse dispara las reservas en bares, hoteles y 'beach clubs' de Mallorca: “Nos llaman de Indonesia”
“Tengo reservadas prácticamente todas las tardes hasta el día 15”. Michelle atiende mesas sin apenas detenerse. Es la encargada de Es Poropo, uno de los bares del paseo marítimo de Sant Elm (Mallorca), y este verano ha decidido hacer una excepción. Habitualmente cierra durante el mes de agosto, cuando buena parte de sus clientes habituales -residentes extranjeros que pasan las semanas de más calor fuera de Mallorca- abandonan la isla. Este año, sin embargo, abrirá expresamente por el eclipse total que tendrá lugar el próximo 12 de agosto. “Vuelven solo para verlo”, explica. Calcula que únicamente entre la comunidad internacional afincada en el pueblo regresarán alrededor de 200 personas, en su mayoría británicos, alemanes, suecos y daneses.
La expectación también se percibe en las conversaciones que mantiene cada día con los clientes. Muchos preguntan desde dónde se verá mejor el eclipse o qué alternativas existen si Sant Elm no ofrece una visión completa de la totalidad. Michelle cree que buena parte de los visitantes terminará desplazándose hacia distintos puntos de la Serra de Tramuntana o contratando excursiones en kayak para rodear sa Dragonera y contemplar el fenómeno desde el mar. Aun así, asegura que el pueblo asume con naturalidad la llegada de más visitantes. “La gente ya está mentalizada de que vendrá mucha gente”, resume.
A pocos metros, en el bar Sa Calma, Carlos confirma que el interés internacional es mucho mayor del que imaginaba. Desde hace semanas recibe llamadas para reservar mesas procedentes de lugares tan lejanos como Indonesia o Estados Unidos. Muchas esconden la misma confusión. “Tengo que estar explicando continuamente que desde aquí no se verá porque lo tapa sa Dragonera”, cuenta. A quienes insisten les recomienda buscar una embarcación o desplazarse hacia la Tramuntana si quieren contemplar la totalidad. Pese al incesante goteo de consultas, él vive el acontecimiento con bastante distancia. “Para mí es un eclipse que pasa cada muchos años y ya está”, dice, antes de volver a atender otra mesa.
Tengo que estar explicando continuamente que desde aquí no se verá porque lo tapa sa Dragonera
Mientras las administraciones ultiman el operativo para gestionar una afluencia sin precedentes, el sector turístico lleva meses preparando su propia estrategia para aprovechar el tirón del fenómeno astronómico. Hoteles, beach clubs, restaurantes, empresas náuticas y locales de ocio nocturno han convertido el eclipse en el gran reclamo del verano con la organización de cenas temáticas, fiestas con DJ, salidas en barco, gafas homologadas y espacios reservados para seguir la totalidad del eclipse desde terrazas orientadas hacia el oeste que forman parte de una oferta diseñada para un público dispuesto a viajar miles de kilómetros para contemplar el fenómeno durante un minuto y medio de oscuridad.
Además del visitante habitual de un mes de agosto -especialmente turistas de sol y playa- se suman aficionados a la astronomía, fotógrafos especializados, científicos y viajeros que llevan años planificando este momento y que han reservado alojamiento con mucha antelación para asegurarse un buen lugar desde el que contemplar la totalidad.
Cancelaciones por las restricciones de movilidad
La situación, sin embargo, no se vive igual en todos los rincones de la isla. La rama de Restauración de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha alertado de las cancelaciones que se están produciendo en numerosos restaurantes debido a las restricciones de movilidad y acceso previstas para el 12 de agosto, especialmente en la Playa de Palma, donde, a partir de las 12.00 horas, las rotondas y los accesos de entrada a la zona permanecerán cerrados al público general -excepto a residentes, trabajadores acreditados, transporte público y taxis, entre otros-.
“Muchos establecimientos ya contaban con una ocupación prácticamente completa y con numerosas reservas confirmadas, algunas de ellas abonadas por adelantado”, lamentan desde la entidad. Aunque manifiestan su disposición a colaborar con las medidas adoptadas, recriminan que las restricciones “supondrán un perjuicio para los establecimientos y para sus clientes”.
Las medidas forman parte del amplio dispositivo de seguridad diseñado por el Govern y las administraciones locales para evitar colapsos en las carreteras, proteger los espacios naturales, reducir el riesgo de incendios -el Ejecutivo prevé desplegar unos 200 bomberos forestales y agentes de Medio Ambiente- y garantizar la actuación de los servicios de emergencia durante una jornada en la que se espera una afluencia masiva de personas.
La patronal de los empresarios alerta de cancelaciones por las restricciones de movilidad impuestas por el Govern, que busca evitar colapsos en las carreteras, proteger los espacios naturales, reducir el riesgo de incendios y garantizar la actuación de los servicios de emergencia
El plan prevé limitar el acceso por carretera a la Serra de Tramuntana y a otros puntos sensibles como miradores, calas, faros, santuarios y playas, además de establecer controles específicos en la Playa de Palma, uno de los principales espacios oficiales de observación del eclipse. En total, el Govern ha habilitado 26 zonas oficiales de observación repartidas por las cuatro islas -nueve de ellas en Mallorca- con una capacidad inicial para acoger a unas 300.000 personas.
El reto para las administraciones es aún mayor porque el eclipse coincidirá con uno de los periodos de mayor saturación de la red viaria insular. Y es que la preocupación por la masificación y el tráfico no es nueva: los atascos lastran cada verano las carreteras de la Serra, especialmente en los accesos a municipios como Sóller y a enclaves como Sa Calobra, el mirador de ses Barques o el faro de Formentor, una presión que las instituciones quieren evitar que se multiplique con motivo del fenómeno astronómico.
El reto para las administraciones es aún mayor porque el eclipse coincidirá con uno de los periodos de mayor saturación de la red viaria insular. Los atascos lastran cada verano las carreteras de la Serra, especialmente en los accesos a municipios como Sóller y a enclaves como Sa Calobra, el mirador de ses Barques o el faro de Formentor
La excepcionalidad del fenómeno ha abierto, además, un nuevo nicho de negocio para una parte de la industria turística balear. En una isla donde el modelo turístico lleva años virando hacia un visitante de mayor poder adquisitivo, numerosos establecimientos han convertido el eclipse en un producto de lujo mediante experiencias exclusivas con precios que oscilan entre los 180 y los 600 euros por persona. Veleros privados, cenas de autor, champán, vuelos en helicóptero o globo aerostático y otros servicios premium conforman una oferta con la que prevén transformar un minuto y medio de oscuridad en un reclamo de alto valor comercial.
La excepcionalidad del fenómeno ha abierto un nuevo nicho de negocio para una parte de la industria turística balear. Numerosos establecimientos han convertido el eclipse en un producto de lujo mediante experiencias exclusivas con precios que oscilan entre los 180 y los 600 euros por persona
Sin embargo, más allá de los grandes complejos hoteleros de la costa, que cada verano rozan el lleno, y de los dirigidos al segmento del lujo, algunos establecimientos del interior y de la Serra de Tramuntana también han visto en el eclipse una oportunidad para atraer a un perfil de visitante diferente.
Es el caso del Maristel Hotel & Spa, situado en el pueblo de Estellencs, que ha diseñado la experiencia gastronómica 'Sabores de la Vía Láctea', un menú especial inspirado en el fenómeno astronómico que aprovecha una de las principales bazas del establecimiento: su orientación hacia poniente, con vistas despejadas al Mediterráneo y a la puesta de sol durante prácticamente todo el año. “Nuestra idea es ofrecer una experiencia completa en un día que mucha gente considera que va a ser especial y único y que no volveremos a vivir. Que no sea el minutito y medio que durará el eclipse”, explican desde el hotel a elDiario.es.
Nuestra idea es ofrecer una experiencia completa en un día que mucha gente considera que va a ser especial y único y que no volveremos a vivir. Que no sea el minutito y medio que durará el eclipse
El enclave no es casual. Estellencs, uno de los municipios más pequeños y menos poblados de Mallorca, permanece al margen de los grandes circuitos turísticos que concentran el verano en otros puntos de la isla. Enclavado en plena Serra de Tramuntana y con apenas unos centenares de habitantes, el pueblo ha hecho de la tranquilidad y del turismo de naturaleza una de sus principales señas de identidad.
Precisamente por ello, desde el hotel consideran que el eclipse les permitirá ampliar su capacidad de atracción sin renunciar a ese modelo. Destacan, además, que su ubicación es “casi única”, ya que son muy pocos los hoteles de la costa oeste que reúnen unas condiciones similares de orientación y visibilidad del horizonte.
El perfil de los clientes que están reservando también difiere del habitual. Según explican desde el establecimiento, se trata de viajeros especialmente interesados en el eclipse, que han organizado el viaje con bastante antelación y llegan bien informados sobre las condiciones de observación. Muchos han elegido el hotel precisamente porque conocen su ubicación privilegiada y la ausencia de montañas frente al horizonte, lo que permite contemplar la puesta de sol directamente sobre el mar, un factor especialmente valorado para seguir la totalidad del eclipse.
La patronal pide responsabilidad a los hoteleros
La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) asegura, sin embargo, que, en términos generales, el eclipse no ha alterado de forma significativa el comportamiento del mercado turístico y que la ocupación prevista para mediados de agosto se mantiene en niveles muy similares a los de cualquier otro verano. Aunque reconoce que algunos aficionados muy especializados reservaron alojamiento con años de antelación para asegurarse un buen punto de observación, considera que se trata de casos “contados con los dedos de la mano” en un destino que ya alcanza de forma habitual una elevada ocupación durante el mes de agosto.
En declaraciones a este periódico, desde la federación explican que, además, el comportamiento de las reservas ha cambiado profundamente tras la pandemia y cada vez pesa más la contratación de última hora, lo que dificulta establecer comparaciones directas con temporadas anteriores. En este contexto, insisten en que el eclipse no está teniendo un impacto relevante en la demanda hotelera y que la evolución de la ocupación se mantiene prácticamente en los mismos niveles que el verano pasado.
Más que incentivar desplazamientos hacia los puntos donde mejor se observará el eclipse, la FEHM lleva meses trasladando a los establecimientos un “mensaje de responsabilidad”. La patronal forma parte de la comisión creada por el Govern para preparar el dispositivo especial y anima a los hoteles a organizar actividades en sus propias instalaciones para evitar movimientos innecesarios de visitantes hacia enclaves como Formentor o la Serra de Tramuntana. La recomendación pasa por disfrutar del fenómeno desde los propios alojamientos o desde lugares próximos, contribuyendo así a una gestión más ordenada de una jornada en la que se prevé una elevada movilidad.
La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca lleva meses trasladando a los establecimientos un 'mensaje de responsabilidad', animando a los hoteles a organizar actividades en sus propias instalaciones para evitar movimientos innecesarios de visitantes hacia enclaves como Formentor o la Serra de Tramuntana
Se dispara la agenda musical
El eclipse también ha irrumpido en la oferta musical y de ocio de la isla. Algunos establecimientos han diseñado una programación específica con sesiones de DJ, conciertos y actividades gastronómicas para sacar partido al atractivo del acontecimiento. Es el caso de Anima Beach, en Palma, que celebrará una fiesta con el DJ mallorquín Kiko Navarro, actuaciones en directo, servicio de restauración, zonas VIP y reparto de gafas homologadas para observar el eclipse. La cita arrancará antes de la totalidad y continuará posteriormente con la programación nocturna. A ella se suma Purobeach Santa Ponça, que ha preparado el evento Solar Eclipse at Sunset, una velada con música, restauración y cócteles frente al mar hasta la medianoche.
La comercialización del eclipse alcanza, asimismo, a explotaciones enoturísticas del interior de Mallorca. La finca vinícola Dalt Turó, en Campos, ha impulsado junto a Hort de Sa Vall una velada entre viñedos con una cena elaborada con productos locales, degustación de vinos de la finca, gafas homologadas para la observación y una sesión musical tras el eclipse, en un entorno rural alejado de los principales focos de afluencia.
El eclipse ha impulsado eventos musicales, reparto de gafas homologadas y fiestas específicas. Incluso el histórico Tren de Sóller ofrece una excursión por 220 euros
Aunque la mayoría de las grandes discotecas de Mallorca mantendrá su programación habitual el 12 de agosto, algunos beach clubs, hoteles, bodegas y otros espacios de ocio han optado por vincular expresamente sus actividades al eclipse, aprovechando el atractivo internacional de un acontecimiento que apenas durará un minuto y medio, pero que aspira a convertirse en una de las grandes citas turísticas del verano.
Entre las iniciativas más singulares figura la del Tren de Sóller, que comercializa una excursión específica por 220 euros. El recorrido combina el trayecto en el histórico tren de madera, inaugurado en 1912, hasta el Port de Sóller y una salida en barco para contemplar la totalidad desde el mar, incorporando así uno de los símbolos más reconocibles del patrimonio ferroviario y paisajístico de Mallorca a la oferta creada en torno al eclipse.