Erdogan anuncia una operación en Siria y advierte que la reacción de Occidente marcará las “acciones futuras” de Turquía

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció este lunes que retomará la operación militar en el norte de Siria, donde están presentes las milicias kurdas, para crear una “zona de seguridad” en la frontera con Turquía. La decisión se produce en plena crisis por el bloqueo de Ankara a la entrada de Suecia y Finlandia a la OTAN, a quienes acusa de apoyar el terrorismo. Además, Suecia, Finlandia y otros países europeos prohibieron la venta de armas a Turquía en 2019 por una operación similar de Ankara en Siria y esto también ha sido destacado por las autoridades turcas para justificar su postura en la alianza atlántica.

“Aquí se verán aquellos que respetan la sensibilidad y la seguridad de nuestro país y aquellos que solo se preocupan por sus intereses y eso será un punto de referencia para nuestras acciones futuras”, advirtió el presidente en una clara referencia a la relación con EEUU y los países europeos.

“Vamos a empezar a dar nuevos pasos en relación a las partes que quedan de las operaciones que lanzamos para crear una zona de seguridad de 30 kilómetros en nuestra frontera en el sur”, dijo Erdogan. “El objetivo de estas operaciones serán las zonas que sirven de centro de ataques a nuestro país y nuestras zonas seguras”, añadió el presidente sin dar más explicaciones. El Gobierno abordará los detalles este jueves en una reunión de seguridad nacional.

Turquía ya ha lanzado varias operaciones en los últimos años dirigidas especialmente contra las milicias kurdas del YPG, que controlan partes del norte de Siria y que Turquía considera una organización terrorista hermana del PKK. El YPG, sin embargo, ha sido uno de los principales aliados de EEUU y de Europa en Siria en la lucha contra ISIS a pesar de las continuas quejas de Ankara. Hace unos días, Washington levantó las sanciones en regiones del norte del país, muchas de ellas controladas por las fuerzas kurdas, en otro movimiento que irritó a Turquía. Todo ello, según los expertos, ha influido en la decisión de Ankara de bloquear la ampliación de la alianza atlántica.

Erdogan afirmó el lunes que no permitirá una ampliación de la OTAN que ignore las preocupaciones básicas de seguridad de Turquía. Ankara acusa a Finlandia y especialmente a Suecia de apoyar el terrorismo del PKK, entre otros. “Turquía cree de verdad y tiene preocupaciones legítimas de que hay redes de financiación del PKK en Suecia. Además, Suecia ha tenido reuniones públicas con miembros del YPG, la rama siria del PKK, y Ankara quiere al menos que esas reuniones no se celebren públicamente”, decía Soner Cagaptay, director del programa de Turquía en el Washington Institute for Near East Policy y autor del libro sobre Erdogan 'A sultan in autumn'. “También creo que es una estrategia para intentar que los miembros de la OTAN, que ya consideran al PKK organización terrorista, hagan lo mismo con el YPG”.

“El Gobierno turco dice también que Suecia estuvo al frente de los intentos para que la UE sancionara a Turquía por su operación en Siria”, decía Mustafa Aydin, director del Consejo de Relaciones Internacionales de Turquía, en una entrevista con elDiario.es. “Eso también parece estar grabado en la mente del Gobierno turco”.

“Un miembro del Ejecutivo señalaba que Turquía contribuye regularmente en las misiones aéreas de la OTAN en el Mar Báltico para mejorar la seguridad de estos países. La pregunta es, ¿enviaría Suecia a sus fuerzas a patrullar la frontera turca con Siria e Irak contra la insurgencia kurda? Es una pregunta relevante. Olvidemos la operación turca en Siria. También el PKK entra desde Irak, hace atentados y se vuelve. Si no van a ayudar a eso, ¿entonces por qué deberían estar en la OTAN?”, se preguntaba Aydin.