El Gobierno rechaza la “acusación insidiosa” de antisemitismo por parte de Israel
El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha rechazado “con contundencia” la “acusación insidiosa” de antisemitismo por parte del Gobierno israelí. El Ejecutivo español “está comprometido en la lucha contra el antisemitismo y cualquier forma de odio o discriminación, sin excepciones”, apuntan a elDiario.es fuentes del departamento dirigido por José Manuel Albares.
Las mismas fuentes apuntan a un “principio transversal e irrenunciable” por parte del Gobierno: “La condena absoluta de cualquier discurso de odio, ya sea por motivos religiosos, étnicos, ideológicos o de cualquier otra naturaleza”. De esta forma (y sin una mención expresa al país) responden a las nuevas acusaciones de Israel, que han convocado a la encargada de negocios en el país hebreo —la máxima representación de España en Israel tras la retirada de la embajadora— para recibir una reprimenda, a raíz de la quema de un muñeco de Benjamín Netanyahu en El Burgo (Málaga). Los hechos se produjeron el pasado 5 de abril, con motivo de la 'Quema de Judas' del Domingo de Resurrección.
El gabinete de Pedro Sánchez ha reivindicado la aprobación en 2023 de la primera estrategia nacional contra el antisemitismo de la historia de España. Se trata del Plan Nacional de Lucha contra el Antisemitismo y Fomento de la Vida Judía, que, defiende, “supone un hito que sistematiza las políticas públicas en este ámbito”.
Exteriores tambén remarca la “relación constante y fluida con las comunidades judías” en terrirotiro español, con las que Albares se ha reunido en múltiples ocasiones, y que queda plasmada en la concesión de la nacionalidad a más de 72.000 sefardíes. Asimismo, hacen referencia al refuerzo “de manera significativa” de las medidas de seguridad de protección al pueblo judío, especialmente en sinagogas, centros educativos, espacios comunitarios y representaciones diplomáticas, con el objetivo de “garantizar que ningún ciudadano sea objeto de intimidación o violencia por su religión u origen”.
“España reconoce y reivindica los profundos lazos históricos y humanos que la unen al pueblo judío”, concluyen desde Exteriores.
Israel acusa a España de librar “una guerra diplomática”
Horas antes de la respuesta española, el Ministerio de Exteriores israelí había publicado un comunicado en sus redes sociales en el que acusabba de antisemitismo a España y convocaba a la representante española en Israel. “El odio antisemita atroz que se manifiesta aquí es consecuencia directa de la incitación sistemática del Gobierno de Pedro Sánchez”, escribió.
Los hechos que critican refieren al Domingo de Resurrección, que tuvo lugar el pasado 5 de abril, cuando se celebró en el municipio malagueño de El Burgo la Quema de Judas. En ella, un muñeco de 7 metros de altura parecido a Netanyahu ardió relleno de casi 14 kilos de pólvora ante 2.000 visitantes. El comienzo de esta tradición data de los años cuarenta del siglo pasado y evoca al apóstol que traicionó a Jesús de Nazaret según las escrituras, Judas Iscariote. Según declaró la alcaldesa de la localidad a EFE, la quema simbolizaba el mensaje “no a la guerra, no al genocidio”
La reprimenda a la encargada de negocios española llega después de que este viernes el primer ministro israelí acusara a España de librar una “guerra diplomática” contra Israel, en referencia a las críticas del Gobierno de España por el genocidio en Gaza, donde el Ejército israelí ha matado a más de 72.000 personas, o la condena a la guerra en Irán o contra Líbano.
Poco antes, Israel había anunciado la expulsión del representante español en el centro de coordinación para la reconstrucción y estabilización de Gaza, situado en Kiryat Gat (sur de Israel).
Horas más tarde, aunque sin relacionar los hechos, el presidente Pedro Sánchez pidió a sus socios de la Unión Europea “ser coherentes” con la defensa del derecho humanitario y suspender el acuerdo de asociación con Israel. “No permitamos otra Gaza en Líbano”, aseguró Sánchez en Barcelona.