Aliados de Ucrania piden a Zelenski que suspenda los ataques a refinerías rusas por el aumento de precios del crudo
Aliados de Ucrania han pedido a Kiev que suspenda sus ataques con drones contra refinerías de petróleo rusas debido al aumento de los precios globales del crudo provocado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha extendido el conflicto a los países del golfo Pérsico y bloqueado el estrecho de Ormuz, por el que pasaba el 20 % del petróleo mundial.
Según recogen medios ucranianos como The Kyiv Independent y Kirilo Budánov, el jefe de gabinete del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo a la agencia Bloomberg que Kiev ha recibido solicitudes de aliados para detener su campaña de ataques contra la infraestructura energética en territorio ruso por el incremento de precios.
“Respondamos a esto de forma diplomática. Estamos recibiendo ciertas señales al respecto”, afirmó Budánov, sin ofrecer más detalles ni revelar los países que han pedido a Ucrania esta pausa. Ucrania ha intensificado en las últimas semanas sus ataques con drones de largo alcance a la infraestructura energética en Rusia. Kiev considera estas instalaciones objetivos militares legítimos porque abastecen a las tropas rusas y permiten al Kremlin financiar la maquinaria bélica.
El último ataque fue durante la madrugada del sábado, en la región de Nizhni Nóvogorod, a unos 350 kilómetros al este de Moscú, donde sus drones impactaron contra dos refinerías. También se llevó a cabo una operación cotra un oleoducto en la región de Leningrado, a orillas del mar Báltico.
A finales de marzo también atacó una refinería de petróleo en Sarátov, que procesa petróleo y produce combustibles y lubricantes utilizados para las necesidades del Ejército ruso. Es una de las más antiguas de Rusia y en 2023 su volumen de procesamiento alcanzó los 4,8 millones de toneladas. También atacó la tercera refinería rusa más grande, en Kirishi, Leningrado.
Minimizar la capacidad de Rusia para exportar petróleo es uno de los objetivos de Ucrania, especialmente después de que Estados Unidos relajara temporalmente las sanciones a las ventas de petróleo ruso debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Y es que, según el Instituto KSE, el repentino aumento de los precios mundiales del combustible podría impulsar significativamente la economía rusa después de que sus ingresos petroleros se redujeran a la mitad en los dos primeros meses de 2026 y las finanzas estatales se vieran sometidas a una presión cada vez mayor.
Según el escenario menos optimista para Ucrania, Rusia podría obtener hasta 252.000 millones de dólares en ingresos adicionales en 2026, incluidos 151.000 millones de dólares de ingresos presupuestarios adicionales.
Informa EFE