Marine Le Pen se presentará a las presidenciales de Francia en 2027 pese a estar condenada
Apenas unas horas después de que un tribunal de apelación redujese su pena de inhabilitación y abriese la puerta a una nueva candidatura a las presidenciales, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, ha despejado el suspense y ha anunciado su intención de presentarse a las elecciones de 2027.
“Quiero agotar todas las vías de recurso de las que dispongo para poder defender mi inocencia en este caso”, ha afirmado Le Pen en su primera entrevista en televisión tras conocer el fallo. Este mismo martes, el Tribunal de Apelación de París confirmó la sentencia contra ella por malversación de fondos públicos, pero rebajó la pena, despejando de esta forma en segunda instancia el camino de la ultraderechista para presentarse a las próximas elecciones presidenciales, cuya primera vuelta será en abril de 2027.
“Dado que tengo la posibilidad de presentar un recurso de casación —lo que no era necesariamente el caso en otras situaciones— y que la resolución del Tribunal de Casación suspende los efectos de la sentencia, podré hacer campaña sin pulsera electrónica”, ha dicho la líder de Agrupación Nacional.
La pena contra Le Pen fue rebajada de cuatro a tres años de prisión, dos de ellos en libertad condicional, y de cinco años de inhabilitación a 45 meses, 30 de ellos condicionales, lo que la reduce a 15 meses firmes –ya ha pasado 15 meses en situación de inelegibilidad desde que se dictó la sentencia en primera instancia—. Incluso con la rebaja de la pena, podría verse obligada a cumplir un año de prisión firme con un brazalete electrónico, si el tribunal de última instancia confirma la sentencia. Este tribunal ya ha anunciado que podría dictar sentencia a finales de año.
Triple candidata a las presidenciales, Le Pen había establecido después de su condena en primera instancia varias condiciones para decidir si se lanzaba o no a una cuarta candidatura: ser elegible en la fecha de la primera vuelta, el 18 de abril de 2027, y no tener que hacer campaña con un brazalete electrónico.
La primera condición parece cumplirse con la sentencia en apelación. La segunda condición era la de no recibir condena a un año de prisión efectiva, que puede sustituirse por el uso de una pulsera electrónica. Pese a la seguridad mostrada durante la entrevista de que no tendrá que hacer campaña bajo vigilancia electrónica, los juristas en Francia dudan de las previsiones que Le Pen ha expuesto sobre su propio futuro judicial.
De hecho, para complicar aún más el horizonte judicial de Le Pen, algunos especialistas citan varios precedentes en los que un recurso de casación, al suspender la resolución de apelación, podría incluso reactivar la ejecución provisional dictada en primera instancia, una posibilidad que Le Pen ha afirmado no contemplar.
Más sorprendente aún, la activación del recurso de casación pone en marcha un nuevo juicio, cuyo fallo podría llegar en plena campaña electoral. Y nada hace pensar que ese fallo anulará completamente la pena de prisión contra Le Pen. Pero ella considera que “ya no hay ningún escenario en el que no pueda presentarme como candidata en 2027”, negándose a aceptar la posibilidad de que el tribunal confirme su culpabilidad (algo que los expertos consideran probable). “Esperemos que el tribunal de casación no se equivoque”, ha deseado la líder ultra. “Los franceses tendrán libertad para elegir. Serán ellos quienes tengan la última palabra”.
“Jordan Bardella y yo vamos a poner en marcha muy pronto esta campaña presidencial”, ha adelantado la líder de Agrupación Nacional, quien ha considerado que el tándem que forma con el joven presidente del partido (que hubiera sido candidato en su lugar en caso de inhabilitación) ofrece a los franceses una alternativa “equilibrada, coherente y sólida”.
“Hago un llamamiento a los franceses para que se unan a la plataforma que hemos inaugurado esta noche, Marinelepen.com, para apoyar esta campaña y participar activamente en ella, que acaba de comenzar”, ha concluido.