ENTREVISTA
Ofer Cassif, diputado y candidato izquierdista a las elecciones generales: “Israel es una dictadura fascista”
Ofer Cassif es diputado israelí desde 2019 por el partido Hadash, de corte izquierdista y que aboga por la igualdad y la convivencia entre palestinos e israelíes, entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. En los pasados años, ha sido expulsado o sancionado por la Knéset (Parlamento israelí), donde ha denunciado el genocidio en Gaza desde 2023, así como otras políticas y acciones del Gobierno de Benjamín Netanyahu, que este martes se juega la reelección en las urnas.
Cassif concurre a las elecciones generales del día 27 como candidato de la Lista Conjunta, de la que forman parte los partidos Hadash, Balad y Ta’al, integrados mayoritariamente por palestinos-israelíes. Él es uno de los pocos judíos que está en esa lista y que defiende abiertamente los derechos de los palestinos, principalmente los que son ciudadanos israelíes, pero también los que viven bajo la ocupación en Cisjordania y Gaza. La Lista Conjunta es la única formación política que incluye en su programa electoral la creación de un Estado palestino independiente y la retirada total de Israel de los territorios palestinos ocupados.
El candidato izquierdista estuvo a punto de quedar descalificado de la carrera electoral, cuando el pasado septiembre el Comité Electoral Central decidió excluirlo, además de toda la Lista Conjunta y el partido islamista moderado Ra'am. La decisión fue impulsada por el partido de Netanyahu, Likud, y otros de ultraderecha, pero fue finalmente revertida por el Tribunal Supremo de Israel. Sin embargo, sí quedó fuera de las listas electorales el candidato palestino-israelí Sami Abu Shehadeh, líder del partido Balad, quien retiró su candidatura después de que el Supremo le comunicara que se cumplían los requisitos para descalificarle.
La carrera electoral está muy reñida y la tensión ha permanecido elevada durante la campaña, marcada por un discurso muy agresivo y también por incidentes violentos. “Hay milicias fascistas, no solo en los territorios ocupados, también en Israel. La semana pasada, una milicia entró en la oficina de nuestro partido en Tel Aviv, también ha habido violencia contra el partido de los Demócratas [de centro-izquierda]. Tengo miedo de que el día de las elecciones haya violencia”, afirma Cassif. Y alerta de que esas milicias tienen financiación y apoyo del Gobierno, de Netanyahu y del ministro de Seguridad Nacional, el ultranacionalista Ben Gvir, conocido por sus posturas racistas hacia los palestinos y por promover una cultura de abusos en las cárceles israelíes.
Intimidación y violencia
“Quieren que todos los que están en contra del Gobierno tengan miedo y no salgan a votar. Es muy peligroso”, agrega Cassif, y señala que lo más peligroso es que la policía está en manos de Ben Gvir y “no hace nada para parar la violencia de la derecha”. El candidato también teme que, si los partidos que integran la actual coalición gobernante pierden, no van a dejar el poder fácilmente. “¿Y quién va a sacarlos de sus oficinas? ¿La Policía de Ben Gvir o el Shin Bet [agencia de seguridad e Inteligencia interior] de Netanyahu?”, se pregunta.
“Nunca he tenido simpatía por la Policía o el Shin Bet o el Ejército, pero hasta hace 3 o 4 años, todo el sistema estaba comprometido con el Estado de Israel. Ahora están al servicio del líder, Netanyahu, del Likud y del Gobierno. Y es muy peligroso”, afirma. “Por eso Israel es ahora una dictadura fascista. No es exactamente como Italia, Alemania o España, porque el fascismo del siglo XXI es diferente, las circunstancias son diferentes, pero básicamente las ideas son iguales”. Por ese ambiente de violencia y represión, dice que Israel ya ha llegado a ser una dictadura y teme lo que pueda pasar después de las elecciones del martes. “Estamos en la España de 1937”, asegura. Agrega que es “muy realista” un escenario violento como el que se dio en Estados Unidos con el asalto al Capitolio en enero de 2021 y reitera su temor a que haya “sangre en las calles” el mismo día de los comicios y después.
Quieren que todos los que están en contra del Gobierno tengan miedo y no salgan a votar. Es muy peligroso
El candidato vive desde hace 25 años en la localidad de Rehovot, próxima a Tel Aviv, y ha sido víctima de acoso y de ataques desde hace mucho tiempo, hasta el punto de no poder ir a la peluquería de su ciudad. “Llevo años sin poder salir solo de mi casa, hay gente que quiere pegarme”, dice, afirmando sentirse “mucho más seguro en las poblaciones palestinas que en las ciudades judías”.
“Nunca ha sido fácil para mí estar en la Knéset, porque soy el único judío de una lista en la que el resto de diputados son palestinos”, dice en referencia al partido Hadash. “Para muchos en Israel soy como un traidor, dicen cosas horribles contra mí, como que soy antisemita”, relata Cassif, cuya familia es de origen polaco y algunos de sus parientes fueron víctimas del Holocausto nazi.
Cassif compara el régimen nazi al Ejecutivo que gobierna Israel desde finales de 2022, el más radical de la breve historia del país: “Este es un Gobierno fascista y todos los regímenes fascistas no quieren una oposición verdadera. Ha habido oposición pero no verdadera, porque no se han opuesto al genocidio en Gaza, la ocupación y la limpieza étnica. En el Parlamento, nosotros hemos sido los únicos”, afirma. “Cada vez que hemos hablado en contra del genocidio o hemos dicho la palabra genocidio o crímenes de guerra, nos han sacado del pleno. En los últimos cuatro años me han suspendido diez meses” en total de la Knéset, recuerda.
A pesar de todo lo anterior, el político considera que tienen que “seguir luchando”. Cassif cree que en las elecciones del martes más israelíes judíos que anhelan un cambio apoyarán la Lista Conjunta, que se erige principalmente como representante de los palestinos ciudadanos de Israel —alrededor del 20% de la población del Estado hebreo—. Según las encuestas, la Lista Conjunta y el partido islamista Ra’am pueden lograr hasta 15 escaños.
Boicot a los partidos palestinos
“La oposición contra Netanyahu no tiene ninguna opción de formar gobierno sin nosotros, pero todos rechazan nuestra participación en el gobierno —excepto el partido de los Demócratas— ni tampoco nuestro apoyo externo”, lamenta. Sin embargo, se muestra optimista, sobre todo ante un escenario de empate entre el bloque de Netanyahu y el bloque anti-Netanyahu liderado por Gadi Eisenkot. “Hay una posibilidad realista de que acaben formando un gobierno con nuestro apoyo externo. Depende de cuántos escaños logremos”.
Cassif dice que la prioridad ahora es “sacar del poder a este gobierno fascista”. “No estamos en una lucha para ganar sino para parar el fascismo”, agrega, por eso están dispuestos a apoyar la formación de un ejecutivo alternativo a cualquier coalición que lidere Netanyahu. “Pero vamos a poner condiciones, por ejemplo, parar las demoliciones de casas palestinas (...) o desmantelar los asentamientos que son ilegales también según la ley israelí”, los llamados puestos de avanzada. Explica que es muy importante parar “el terrorismo contra los palestinos en Cisjordania” y, por tanto, apoyarían a los políticos que han prometido luchar contra la violencia de los colonos, como Eisenkot.
Este es un gobierno fascista y todos los regímenes fascistas no quieren una oposición verdadera
Respecto a Gaza, el candidato considera que “el genocidio continúa, todos los días hay bombardeos y hay hambre, todos los días hay muertos”; eso solo puede detenerse si cambia el gobierno en Israel y si la comunidad internacional ejerce presión. Considera realista que un nuevo ejecutivo acabe retirando, en el plazo de unos meses, las tropas de la Franja, donde actualmente controlan al menos el 70% del enclave costero, después de que el acuerdo de alto el fuego impuesto por Donald Trump en octubre de 2025 permitiera que Israel siguiera ocupando más de la mitad de Gaza.
Cassif cree que puede haber un cambio de rumbo en la política israelí, con “un nuevo gobierno que no sea fascista y que entienda que Israel no puede estar en conflicto con todo el mundo” y con presiones externas: apunta que ya se están dando cambios en la postura de Europa —como las medidas del Gobierno británico— y confía en que se darán en EEUU después de las elecciones de medio mandato de principios de noviembre. “La mayoría de los ministros ahora mismo son mesiánicos, no tienen ningún problema en estar en conflicto con todo el mundo porque creen que tienen un pacto con dios, que es más importante que los pactos con el resto del mundo”, explica. “Un nuevo gobierno, me guste más o menos, va a cambiar esa actitud. La mayoría de los candidatos de la lista de Eisenkot son derechistas, pero no mesiánicos”, señala.
Admite que hay millones de israelíes que apoyan a los mesiánicos y, en concreto, a Netanyahu: “Como en todas las dictaduras fascistas, lo idolatran. ¡Es como el caudillo!”. Pero el político afirma que hay una mayoría de votantes que está en contra de él y rechazan sus políticas, en Cisjordania, especialmente. “Necesitamos líderes valientes que no tengan miedo a cambiar. Necesitamos que la Lista Conjunta sea fuerte en el Parlamento y necesitamos presión de la comunidad internacional. Con esos tres elementos, veremos un Oriente Medio diferente”, concluye Cassif.
Esta entrevista ha sido realizada online porque las autoridades israelíes han vetado la entrada a la periodista de elDiario.es que iba a cubrir las elecciones generales del 27 de octubre.