La policía detiene a 11 personas en Francia por la muerte de un activista ultraderechista tras una paliza
La Policía de Lyon ha detenido este miércoles a dos personas en relación con la muerte en esta ciudad francesa el pasado sábado de un joven cercano a la ultraderecha, lo que eleva a once el número total de arrestos, según ha anunciado el fiscal Thierry Dran. Seis de los detenidos tienen implicación directa en la paliza por la que murió Quentin Deranque, anunció el fiscal Thierry Dran.
Los dos últimos arrestos tuvieron lugar en un domicilio de la región del Ródano, de la que Lyon es capital, a primera hora de la mañana. Según el diario Le Parisien, se trata de un joven que al igual que el resto de los detenidos estaba fichado por su pertenencia al grupo radical La Joven Guardia, disuelto por el Gobierno en julio pasado por sus posiciones extremas y violentas.
Uno de los detenidos este miércoles es sospechoso de haber participado en el linchamiento de Deranque, un estudiante de matemáticas de 23 años, próximo a medios ultraderechistas, que falleció el pasado sábado en un hospital de Lyon dos días después de haber recibido una paliza. Además, fue arrestada una joven que se encontraba en el mismo domicilio y que, según Le Parisien, está acusada de haberle ayudado a escapar de la policía.
Con estos dos nuevos arrestos son ya 11 los detenidos, ocho varones y tres mujeres, en relación con este crimen que está marcando la vida política francesa, con acusaciones a la izquierdista La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon por amparar a La Joven Guardia. Uno de los fundadores del grupo, Raphaël Arnault, es diputado de LFI en la Asamblea Nacional y uno de sus asistentes parlamentarios, Jacques-Elie Favrot, figura entre los detenidos por la paliza que acabó con la vida de Deranque.
Según varios medios, entre los once detenidos figuran seis encapuchados que la Fiscalía trataba de identificar como autores materiales de la paliza, tras analizar las imágenes grabadas por vecinos. En los vídeos se aprecia como tres jóvenes fueron rodeados por un grupo de encapuchados a unos dos kilómetros de la Facultad de Ciencias Políticas de Lyon, donde habían acudido para participar en una protesta convocada por el grupo identitario de extrema derecha Némésis en contra de una conferencia de la controvertida eurodiputada de LFI Rima Hassan.
Tras un primer enfrentamiento entre grupos de extrema izquierda y extrema derecha, los tres militantes ultraderechistas fueron perseguidos y acorralados. Dos de ellos pudieron escapar, pero Deranque, que recibió varias patadas en la cabeza, permaneció inerte en el suelo, junto a una farola, hasta que otro amigo le socorrió. Trasladado al hospital en estado grave, falleció dos días más tarde por un traumatismo craneoencefálico, según se desprende de la autopsia.
Esta semana, el Gobierno y otros partidos han apuntado directamente a LFI porque consideran que la formación izquierdista tiene responsabilidad directa en la muerte de Deranque por el clima de odio y violencia que ha contribuido a instalar en el país.
La portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, ha pedido este miércoles a LFI que “haga limpieza en sus filas” y excluya, al menos temporalmente, al diputado Raphaël Arnault. Arnault anunció ayer, martes, que iba a poner fin al contrato de su colaborador en la Asamblea Nacional tras su detención.
Desde la extrema derecha, el presidente de la Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, consideró que Arnault “no tiene lugar en la Asamblea” y que nunca debería haber sido diputado teniendo en cuenta su pasado, ya que “está fichado por atentar contra la seguridad del Estado” y había sido condenado por actos de violencia.
En medio de las acusaciones, este miércoles la sede en París de LFI ha sido evacuada por amenaza de bomba. Su portavoz nacional, Manuel Bompard, ha anunciado en redes sociales la evacuación y ha informado de que el edificio, situado en el décimo distrito de la capital, había sido tomado por la policía para proceder a verificaciones técnicas. Varios trabajadores del partido, que se encontraban en la sede, han sido evacuados.
Varios responsables políticos del partido izquierdista han vinculado la amenaza de bomba con las acusaciones contra LFI. “A quienes buscan intimidarnos: no cederemos y nunca acabaréis con nosotros”, ha escrito en la red social X la portavoz parlamentaria, Mathilde Panot, señalando la “responsabilidad inmensa” de quienes les atacan. Según la portavoz, la amenaza de bomba se suma a otros ataques contra su partido, como “las degradaciones de sedes y amenazas de muerte y violación”.