La Reserva Federal mantiene los tipos de interés sin cambios a una semana de las elecciones en EEUU a pesar de la elevada inflación
La Reserva Federal ha mantenido este miércoles sin cambios los tipos de interés, a pesar de que la inflación se ha acelerado en los últimos meses como consecuencia de la guerra de Donald Trump en Irán, que ha provocado picos en los precios del petróleo y el gas.
El Comité Federal de Mercado Abierto ha tomado la decisión por 10 votos a favor y 2 en contra. “El Comité ha decidido mantener el rango objetivo para el tipo de interés de los fondos federales entre el 3,75% y el 4%, en apoyo del doble mandato de la Reserva Federal”.
“La actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido”, dice la Fed, “aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, debido, en parte, a los acontecimientos geopolíticos. El crecimiento de la productividad es sólido y la inversión de capital es robusta. El aumento del empleo ha seguido el ritmo de la población activa, y la tasa de desempleo apenas ha variado”.
“La inflación sigue siendo elevada”, alerta la Reserva Federal: “La recopilación de más información ayudará al Comité a determinar la orientación de la política monetaria adecuada para garantizar que la inflación vuelva oportunamente al objetivo del 2% fijado por el Comité. El Comité garantizará la estabilidad de los precios”.
Han votado en contra de la medida de política monetaria Lisa D. Cook, perseguida judicialmente por la Administración Trump, y Beth M. Hammack, quienes preferían elevar el rango objetivo de los tipos de los fondos federales en un cuarto de punto porcentual en esta reunión.
Esta reunión de política monetaria de la Fed se ha producido a menos de una semana de las elecciones de mitad de legislatura, centradas en el coste de la vida y la asequibilidad.
Warsh ha anunciado este miércoles que el organismo modificará su agenda en materia de política monetaria y que en 2027 reducirá de ocho a siete el número de reuniones al año en las que se adoptarán decisiones sobre los tipos de interés. A partir de 2028 se prevé que sean solo seis las juntas en las que se determine el precio del dinero.
De acuerdo con las encuestas, la ciudadanía estadounidense se muestra descontenta con una economía lastrada por el encarecimiento de la gasolina, los alimentos y la ropa, entre otros productos.
La Fed, presidida ahora por un elegido por Donald Trump, Kevin Warsh, tiene como misión que la inflación vuelva a su objetivo del 2%, lo que suele conseguir subiendo su tipo de interés a corto plazo: unos costes de financiación más elevados, con el tiempo, pueden frenar el consumo y reducir la inflación.
La Fed subió su tipo de interés de referencia el mes pasado por primera vez en tres años, de alrededor del 3,75% al 4%, en lo que muchos inversores y economistas percibieron como un primer paso hacia un nuevo esfuerzo por reducir la inflación.
Sin embargo, Warsh se enfrenta a una serie de retos para alcanzar ese objetivo.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha criticado duramente a la Fed por subir su tipo de interés de referencia el mes pasado, aunque culpó en gran medida al comité de fijación de tipos del banco central, más que a Warsh.
En todo caso, algunas de las fuerzas que impulsan la inflación –la rápida expansión de la infraestructura de inteligencia artificial y el aumento de los precios de la energía– no se controlarán fácilmente con tipos de interés más altos.
Al mismo tiempo, otros sectores de la economía ya se están viendo afectados por el aumento de los tipos. Así el tipo medio de las hipotecas a 30 años alcanzó a principios de este mes su máximo en tres años, situándose en el 7,4%, aunque desde entonces ha bajado ligeramente.
El aumento de los tipos hipotecarios ha hecho que la compra de una vivienda resulte inasequible para 5 millones más de estadounidenses desde principios de año, según Oxford Economics, informa AP. Con el tiempo, las subidas de tipos de la Fed pueden encarecer las hipotecas, los préstamos para la compra de automóviles y los créditos de las tarjetas, lo que refuerza la sensación de los estadounidenses de que productos como las viviendas y los coches se están encareciendo.
Tras el anuncio de la Fed sobre su decisión en materia de tipos, Warsh intervendrá en una rueda de prensa, donde sus declaraciones serán seguidas con gran atención en busca de pistas sobre los próximos pasos de la Fed. Es probable que reitere el deseo de la Fed de que la inflación vuelva «antes de lo previsto» al objetivo del 2 %. Algunos podrían interpretar esto como una señal de que la Fed subirá su tipo de interés de referencia en su próxima reunión, en diciembre, una medida que los inversores de Wall Street ya dan por hecho.