Trump despliega al ICE en los aeropuertos ante el cierre parcial de la Administración
Donald Trump utiliza al ICE como su policía particular. Este fin de semana ha decidido desplegar agentes federales de inmigración en los aeropuertos estadounidenses para reforzar la seguridad durante el cierre parcial de la Administración por el bloqueo presupuestario que afecta al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que se está traduciendo en largas esperas y un personal de seguridad asignado al TSA molesto por no estar cobrando.
Así, el presidente de EEUU ha afirmado este domingo que seguiría adelante con el plan de que los agentes de inmigración (ICE) colaboraran con la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) a partir de este lunes, vigilando las salidas de emergencia o verificando la identificación de los pasajeros, salvo que los demócratas accedieran a financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), financiación que está bloqueada por la negativa de la Casa Blanca a imponer restricciones a los agentes del ICE, ejecutores de la represión migratoria en EEUU.
“El lunes, el ICE irá a los aeropuertos para ayudar a nuestros maravillosos agentes de la TSA que han permanecido en sus puestos a pesar de que los demócratas de la izquierda radical, que solo se centran en proteger a los criminales más duros que han entrado ilegalmente en nuestro país, están poniendo en peligro a EEUU al retener el dinero que se acordó hace mucho tiempo con contratos firmados. ¡El gran Tom Homan está al mando!”
Los demócratas han estado exigiendo cambios importantes en el ICE, pero Trump contesta redoblando amenazas. Este domingo por la noche ha afirmado que rechazaría cualquier acuerdo con los demócratas a menos que aprobaran su controvertido proyecto de ley electoral.
“No creo que debamos llegar a ningún acuerdo con los demócratas radicales de izquierda, locos y destructores del país, a menos que voten con los republicanos para aprobar la SAVE AMERICA ACT”, ha dicho Trump: “Es mucho más importante que cualquier otra cosa que estemos haciendo en el Senado, y eso incluye darles a estas mismas personas terribles, los demócratas (¡los culpables de este desastre!), un recorte de 5.000 millones de dólares en la financiación del ICE, un acuerdo que, incluso disfrazado de otra cosa, es inaceptable para mí y para el pueblo estadounidense, a menos que incluya su aprobación de la identificación del votante (¡con foto!), la ciudadanía para votar, la prohibición del voto por correo (con excepciones), todas las papeletas en papel, la prohibición de hombres en deportes femeninos y la prohibición de la mutilación transgénero de nuestros preciosos hijos”.
Cientos de miles de trabajadores de seguridad nacional, incluyendo personal de la TSA, el Servicio Secreto y la Guardia Costera, han trabajado sin cobrar desde que el Congreso no logró renovar la financiación del DHS el mes pasado.
“Mala idea”, dijo la senadora Lisa Murkowski, republicana de Alaska, sobre el nuevo plan de seguridad aeroportuaria, que Trump anunció que entraría en vigor el lunes. “Lo que necesitamos es resolver los problemas del DHS y pagar a los agentes de la TSA”, declaró a los periodistas en el Capitolio, donde el Senado celebró una inusual sesión de fin de semana, informa AP: “¿De verdad queremos añadir más tensiones a las que ya enfrentamos?”.
Los senadores aprobaron la nominación del senador Markwayne Mullin, republicano de Oklahoma, para ser el próximo secretario de Seguridad Nacional de Trump, con una votación de 54 a 37, con dos demócratas sumándose a la mayoría republicana.
La votación para la confirmación podría tener lugar el lunes. Mullin ha intentado demostrar que aportaría estabilidad tras el turbulento mandato de Kristi Noem.
El zar de la frontera de Trump, al frente
Tom Homan, el zar de la frontera de la Casa Blanca, designado por Trump para liderar el nuevo operativo de seguridad aeroportuaria, también se ha reunido con un grupo de senadores para tratar el tema del cierre parcial del gobierno. Si bien calificó esas reuniones como “buenas conversaciones”, afirmó: “Aún no hemos llegado a un acuerdo total”.
Mientras tanto, Homan ha afirmado en entrevistas televisivas del domingo que el mayor papel del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) en los aeropuertos —sus funciones específicas y el número de efectivos— está sujeto a conversaciones con los responsables de la TSA y el ICE. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Lauren Bis, indicó que se desplegarían “cientos” de agentes del ICE, pero no reveló los aeropuertos a los que irían, alegando motivos de seguridad.
“Es un proceso en desarrollo”, dijo Homan. La prioridad, añadió, son “los grandes aeropuertos donde hay largas esperas, de hasta tres horas”.
El alcalde de Atlanta, Andre Dickens, emitió un comunicado el domingo por la noche anunciando que agentes del ICE y de Investigaciones de Seguridad Nacional serían desplegados en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta a partir del lunes por la mañana.
El domingo, en el aeropuerto, algunos viajeros esperaron colas de casi seis horas en el control de seguridad principal, donde solo dos agentes de la TSA estaban presentes a media tarde para verificar las identificaciones. Muchos perdieron sus vuelos y se apresuraron a reservar vuelos posteriores o a inscribirse en listas de espera que ya contaban con decenas de nombres, informa The Associated Press.
Dickens indicó que todo el personal federal se presentaría ante la TSA y se le asignarían tareas como la gestión de colas y el control de viajeros. “Funcionarios federales han indicado que este despliegue no tiene como objetivo realizar actividades de control migratorio”, decía el alcalde de Atlanta.
Homan explicó que los agentes de inmigración, por ejemplo, podrían cubrir las salidas actualmente vigiladas por agentes de la TSA, liberándolos para trabajar en los controles de seguridad. Otra opción, añadió, era que los agentes del ICE verificaran la identificación antes de que los viajeros entraran en las áreas de control. “No veo a un agente del ICE revisando una máquina de rayos X, porque no estamos capacitados para eso”, declaró, y se comprometió a tener “un plan para el final del día indicando con qué aeropuertos comenzaremos y a dónde los enviaremos”.
Everett Kelley, presidente de la Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales, que representa a más de 50.000 empleados de la TSA, criticó el plan de Trump, afirmando que los agentes del ICE no están capacitados ni certificados en seguridad aérea, informa AP: “Los miembros de la TSA han estado trabajando todos los días, sin cobrar, porque creen en la misión de mantener seguros a los pasajeros. Merecen un salario, no ser reemplazados por agentes armados sin entrenamiento que han demostrado lo peligrosos que pueden ser”.
Los demócratas han declarado estar dispuestos a financiar la TSA y la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mientras presionan para que se realicen cambios en las operaciones de inmigración tras el asesinato de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes federales en Minneapolis durante una operación de represión migratoria.
Los agentes del ICE están recibiendo sus salarios en gran medida durante el cierre parcial del gobierno gracias a la inyección de fondos proveniente de la megaley fiscal de Trump del año pasado.
Trump, además, ha añadido otro obstáculo a las negociaciones al declarar este domingo por la noche que no creía que los republicanos debieran llegar a ningún acuerdo con los demócratas a menos que el Congreso aprobara su proyecto de ley electoral, que incluye normas más estrictas de registro de votantes y que ahora es la principal prioridad legislativa del presidente.