Trump ha ingresado al menos 2.000 millones de dólares, 1.200 de ellos por las criptomonedas, tras su regreso a la Casa Blanca
La Casa Blanca hace más rico a Donald Trump. El presidente de EEUU ingresó casi 1.200 millones de dólares de sus negocios relacionados con las criptomonedas el año pasado, según muestra un informe federal publicado este martes, con lo que se aseguró beneficios mientras que sus inversores se veían afectados por pérdidas.
En total, el presidente de EEUU ha ingresado al menos 2.200 millones de dólares, una cifra que incluye otras partes de su vasto patrimonio, como sus activos inmobiliarios. La cifra contrasta con los 622 millones de dólares como mínimo que sus empresas ingresaron durante todo el año 2024, antes de que volviera a la presidencia.
Lo que no eran más que startups cuando tomó posesión del cargo, estas nuevas empresas han superado en ingresos a gran parte de su vasta cartera inmobiliaria, que le llevó décadas acumular. Su auge se ha visto impulsado por inversores multimillonarios y por la propia iniciativa de Trump para frenar la ofensiva federal contra el sector.
Trump obtuvo más de 500 millones de dólares de su empresa World Liberty Financial mediante la venta de nuevos productos relacionados con las criptomonedas, incluidos los “tokens de gobernanza”, según el informe de divulgación anual obligatorio presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental. El informe también reveló que otra empresa del sector de las criptomonedas, CIC Digital LLC, ingresó más de 600 millones de dólares por la venta de monedas meme, de carácter conmemorativo con su rostro estampado.
Tanto los tokens como las monedas se han desplomado en valor desde su puesta a la venta.
Trump también ingresó millones el año pasado con la venta de Biblias, zapatillas y otros artículos de la marca Trump, en otra iniciativa sin precedentes. Solo la venta de relojes de la marca Trump reportó 4,7 millones de dólares.
El texto de la declaración, de 927 páginas, ofrece una imagen cruda, aunque incompleta, del enorme crecimiento de la fortuna del presidente de EEUU desde que asumió el cargo el pasado mes de enero a través de una red de intereses empresariales —muchos de los cuales se han beneficiado de las medidas políticas del propio Gobierno de Trump—. Trump ha insistido en que sus hijos gestionan sus finanzas, pero este acuerdo rechaza las medidas de protección contra el conflicto de intereses que habían establecido sus predecesores más recientes en el cargo.
Forbes estima el patrimonio neto de Trump en 6.000 millones de dólares, frente a los 2.300 millones de 2024.
El negocio de Trump crece
El auge de las criptomonedas en comparación con el patrimonio inmobiliario de Trump es especialmente notable porque llegó al cargo presumiendo de sus éxitos inmobiliarios.
También es notable porque ese negocio principal también experimentó un auge el año pasado. Trump ingresó decenas de millones en concepto de comisiones procedentes de una avalancha de nuevos acuerdos de hoteles, complejos turísticos y apartamentos en el extranjero, lo que supone la mayor expansión inmobiliaria de este siglo desde que se fundó el negocio familiar, informa AP.
Muchos de esos países estaban negociando con EEUU sobre aranceles, ayuda militar y otros asuntos importantes.
Una propiedad en los Emiratos Árabes Unidos generó 10,4 millones de dólares para el negocio de Trump. Otra en Arabia Saudí, construida por un promotor inmobiliario cercano a la familia gobernante, aportó 9 millones de dólares a la empresa del presidente de EEUU. Y una en Bucarest, Rumanía, y otra en Qatar le reportaron 5 millones de dólares cada una.
Una de sus propiedades más destacadas en EEUU, Mar-a-Lago, en Florida, también registró un gran crecimiento el año pasado.
Trump ingresó 77 millones de dólares gracias a esta propiedad, lo que supone un aumento del 50% respecto al año anterior, cuando no era más que un ciudadano cualquiera, ya que jefes de Estado y empresarios acudieron en masa a ella durante su nuevo mandato.
El informe de declaración no ofrece cifras de beneficios, solo ingresos, por lo que es imposible saber cuánto está ganando.
El “hombre de las criptomonedas”
Tras asumir el cargo el año pasado, Trump dio marcha atrás en la postura dura de la administración Biden respecto al sector de las criptomonedas e impulsó políticas favorables a la industria.
Sin embargo, los reguladores seguían teniendo algunas reservas. Antes de que World Liberty, la empresa de Trump, comenzara a vender tokens de gobernanza, emitieron advertencias sobre este nuevo tipo de activo criptográfico, señalando que, a diferencia de las acciones, los tokens no ofrecen participación en la propiedad de la empresa emisora, sino solo derecho a voto sobre determinadas políticas corporativas, y que son difíciles de valorar.
Los compradores se lanzaron a por ellos de todos modos, incluido un multimillonario chino, Justin Sun, que gastó 75 millones de dólares en los tokens y 200 millones de dólares en las monedas conmemorativas.
En febrero del año pasado, una demanda federal en la que se le acusaba de engañar a los inversores quedó en suspenso antes de resolverse con una multa de 10 millones de dólares. Sun ha negado repetidamente que sus gastos en los negocios de Trump tuvieran nada que ver con su caso federal, mientras que World Liberty –la empresa de Trump– ha negado que exista un conflicto de intereses.
Mientras tanto, los inversores han visto cómo el valor de sus carteras de monedas meme se ha desplomado. El precio se disparó hasta superar los 74 dólares en los días posteriores a su lanzamiento en enero de 2025, pero ahora se cotiza a 1,68 dólares.
Además, el valor de los tokens de World Liberty ha caído un 80% desde que comenzaron a cotizar en septiembre.
“Interés del país”
La Casa Blanca ha reiterado en varias ocasiones que Trump ha transferido sus negocios a un fideicomiso gestionado por sus hijos, que no existe ningún conflicto de intereses y que él solo actúa en interés del país.
La empresa matriz de Trump, la Trump Organization, ha declarado que sus acuerdos en el extranjero se cerraron con empresas privadas, no con gobiernos. Pero, ¿qué es realmente privado en países gobernados por regímenes autoritarios, familias reales y gobiernos de partido único?
Es casi imposible saber si los acuerdos influyeron de alguna manera en el cambio de las políticas estadounidenses en el sentido que estos países buscaban, pero lo cierto es que los países consiguieron lo que querían: Vietnam obtuvo una reducción de aranceles; Qatar consiguió acceso a tecnología avanzada estadounidense a la que antes no tenía acceso y Arabia Saudí consiguió los aviones de combate estadounidenses que llevaba años codiciando.