El anuncio oficial lo hizo la Casa Blanca desde Washington la semana pasada, pero el presidente Donald Trump no ha perdido la oportunidad de presentar ante el mundo su último invento para socavar las instituciones multilaterales, la llamada 'Junta de Paz' para Gaza.
En el Foro Económico de Davos, en Suiza, Trump ha protagonizado el lanzamiento de la Junta de Paz, sin ofrecer detalles sobre sus funciones ni su mandato, aunque ha dicho que colaborará con la ONU. “Hay mucho potencial y hay grandes personas en la ONU, pero no lo ha usado”, ha dicho Trump en la ceremonia para la firma de la Carta de la junta, cuyo contenido no ha sido publicado.
“Creo que la combinación de la Junta de Paz con el tipo de gente que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy único para el mundo”, ha declarado el presidente estadounidense, que ha señalado que 59 países se han comprometido con la paz en Oriente Medio. Aún no se conoce la lista completa de países y mandatarios que han aceptado formar parte de la junta, incluida la Unión Europea, que no ha dado una respuesta y no ha estado presente en la ceremonia de este jueves.
Entre los invitados que sí han firmado la carta, están el presidente de Argentina, el ultraderechista Javier Milei; el de Paraguay, el conservador Santiago Peña; el de Indonesia, Prabowo Subianto, también aliado de Trump; el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, o el de Armenia, Nikol Pashinyan. “Todos son amigos míos, me gustan todos. Son grandes líderes”, ha asegurado Trump entre risas.
Ha habido una destacada presencia de representantes árabes y musulmanes, que han estado involucrados en las negociaciones de paz entre Israel y Hamás, y en la aplicación del plan de 20 puntos de Trump para la Franja de Gaza. Por ejemplo, ha firmado la Carta el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdelrahman Al Thani.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, –que aceptó la invitación de Trump para formar parte del organismo–, no acudió a Davos por la orden de arresto emitida contra él por la Corte Penal Internacional de La Haya, que Suiza tendría que aplicar en el caso de que viajara a este país.
Trump ha vuelto a insinuar este jueves que la 'Junta de Paz' podría actuar más allá de Gaza, en lo que muchos temen que podría ser una alternativa a la ONU, bajo su mandato. “Creo que podemos extendernos a otras áreas, si tenemos éxito en Gaza, tendremos mucho éxito allí”, ha afirmado. “Podemos hacer muchas otras cosas. Una vez que esta junta esté completamente formada, podremos hacer prácticamente todo lo que queramos”.
El presidente estadounidense ha estado acompañado por sus hombres más leales, los ideólogos de su política exterior y del plan de 20 puntos para Gaza, que sentó las bases para la creación de la Junta de Paz: el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio; el enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner.
Trump ha alardeado de los progresos hechos en Gaza desde la aplicación de su plan, con el alto el fuego que entró el vigor el pasado octubre. A pesar de que desde entonces Israel ha matado a casi 500 palestinos, el estadounidense ha afirmado que se ha trabajado para mantener el cese de hostilidades y entregar “cantidades récord de ayuda humanitaria” en la Franja –que las organizaciones humanitarias consideran insuficientes y por debajo de las cantidades fijadas en el acuerdo de alto el fuego–. “Ya no escuchamos historias de la gente muriendo de hambre” en Gaza, ha asegurado Trump.
Durante la ceremonia, el mandatario ha destacado una vez más sus planes para reconstruir y revitalizar la economía del territorio palestino –al que se ha referido como “hermoso pedazo de propiedad”–, por encima de las necesidades humanitarias de los más de dos millones de palestinos que han sufrido el genocidio desde 2023.