Más de 635.000 euros para la producción de trucha común en el Centro de Brieva de Cameros hasta 2028
El Consejo de Gobierno ha dado luz verde al gasto de 635.242,22 euros destinado a financiar el servicio para la producción de trucha común (Salmo trutta morpha fario) en el Centro Ictiológico de Brieva de Cameros durante los próximos tres años. Esta inversión permitirá dar continuidad a un servicio esencial para la conservación y mejora de las poblaciones de trucha común en los ríos de La Rioja, una especie de gran valor ecológico en los ecosistemas fluviales de la región.
El objetivo principal del Centro Ictiológico es la producción de trucha común autóctona destinada a la repoblación de las masas de agua de La Rioja. Esta actividad contribuye además a mitigar los impactos derivados de factores naturales y antrópicos, asegurar un stock reproductor suficiente que garantice la estabilidad de las poblaciones y preservar la biodiversidad de los ríos.
Las repoblaciones piscícolas constituyen una herramienta esencial para mejorar las poblaciones trucheras, permitiendo responder a la demanda de pesca en aquellos tramos donde la capacidad productiva del medio resulta insuficiente, así como reforzar poblaciones afectadas por diferentes impactos.
Las instalaciones cuentan con capacidad para producir, en condiciones óptimas, hasta 200.000 huevos embrionados, 900.000 alevines, 50.000 ejemplares añales y 20.000 truchas de talla pescable, alcanzando una producción estimada de hasta 13.000 kilos. En términos de rendimiento se estima que cada campaña podrían alcanzar talla pescable entre 40.000 y 50.000 ejemplares, en función de los índices de supervivencia.
Para el periodo 2026-2028, el servicio tiene como objetivo la producción de 1,5 millones de huevos de trucha por campaña, con la previsión de obtener alrededor de un millón de alevines y unas 100.000 truchas de diferentes tamaños, incluyendo ejemplares aptos para la pesca, todos ellos en condiciones sanitarias óptimas.
La gestión del centro incluye, además, los gastos de personal, el suministro de piensos y productos sanitarios, la gestión veterinaria, los controles de desinfección, la formación especializada y el mantenimiento de las instalaciones y del aula ambiental.
La degradación del medio acuático y la presión sobre los recursos hídricos han afectado a la pesca deportiva, un recurso cada vez más demandado. En este contexto, la aplicación de técnicas de repoblación basadas en criterios científicos permite mejorar tanto el volumen como la calidad de las poblaciones piscícolas.
Para dar respuesta a esta situación, el Gobierno de La Rioja adquirió en 1998 la piscifactoría de Brieva de Cameros, que fue posteriormente reformada para poner en marcha programas de reproducción de trucha común autóctona riojana. Desde entonces, este centro se ha consolidado como una infraestructura de referencia tanto en la producción piscícola como en la educación ambiental vinculada a los ecosistemas acuáticos.
Asimismo, la actividad piscícola permite mantener una oferta de pesca adecuada que responde a una demanda social creciente y que actúa como motor económico en zonas de montaña y medio rural.
Educación ambiental y divulgación
El Centro Ictiológico de Brieva de Cameros, ubicado en la piscifactoría de esa localidad, fue inaugurado en 2024 con una inversión cercana a los 50.000 euros, con la vocación de ofrecer un servicio de divulgación e interpretación sobre los ecosistemas fluviales de alta montaña, como es el río Brieva.
La trucha autóctona y la necesidad de su conservación sirven como hilo conductor del centro. Cuenta con paneles interpretativos que abordan contenidos relacionados con los ríos de alta montaña, su biodiversidad y la importancia de estos ecosistemas, así como el papel de la trucha autóctona, sus características, hábitat y ciclo de vida. Asimismo, se analizan las principales amenazas que afectan a los ecosistemas fluviales y las medidas necesarias para su conservación, poniendo en valor la labor del centro en la protección de esta especie.
La visita al centro se puede completar con un sendero interpretativo por el nacedero del río Brieva, un recorrido accesible que permite conocer de cerca este entorno natural de gran valor paisajístico y comprender la importancia de preservar los ecosistemas fluviales de montaña.