El Consejo Regulador de Rioja aprueba las normas de la próxima vendimia

Rioja2 / Europa Press

22 de mayo de 2026 13:06 h

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En la sesión plenaria celebrada hoy en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja, el sector ha aprobado con un 97 por ciento de los votos a favor, las normas que regirán la próxima campaña de vendimia, “renovando su compromiso con la calidad y el equilibrio”.

De este modo, se preserva el amparo del 90 por ciento del rendimiento establecido por las normas de la DOCa en el caso de las uvas tintas, lo que supone un máximo de 5.850 kilos por hectárea, y el cien por cien del rendimiento establecido para las uvas blancas, es decir, un máximo de 9.000 kilos por hectárea.

También se mantiene el rendimiento de transformación amparable del 69 por ciento en el caso de la uva tinta y del 70 por ciento en el caso de la uva blanca destinada a la elaboración de vino blanco. La totalidad del exceso de producción que supere el rendimiento amparado deberá destinarse a destilación, incluido el 4 por ciento de desviación por causas climáticas.

La presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Raquel Pérez Cuevas, ha subrayado que estas normas de campaña “responden a la autoexigencia que siempre ha caracterizado a Rioja y a la responsabilidad compartida de todo el sector con el futuro de la Denominación”, y ha querido reconocer “el compromiso y el esfuerzo que viticultores y bodegas están realizando, especialmente a través de la contención de rendimientos, demostrando una vez más su implicación con la calidad, el equilibrio y la sostenibilidad de Rioja”.

Las normas para la próxima vendimia, que ratifican el compromiso con el Plan de Equilibrio puesto en marcha por el sector, pasan ya a incluir entre sus términos las modificaciones del pliego de condiciones que permiten el amparo de vinos de menor graduación, hasta grado y medio menos en tintos, blancos y rosados, y un grado en los espumosos, aprobadas en el pleno del 13 de junio de 2025.

En concreto, con respecto a la graduación mínima permitida en las uvas, se aprobó mantener la de las tintas en un 11% Vol., y ampliar la horquilla de las blancas, bajando hasta grado y medio, de 10,5% Vol. a 9%. De este modo, queda integrado y reflejado en el anexo de las normas de campaña.

Las reacciones del sector

Tras la aprobación de las normas, las principales organizaciones agrarias han fijado sus posiciones, coincidiendo en la gravedad de la crisis de rentabilidad que arrastran los viticultores desde hace seis campañas, aunque con diferentes matices en sus demandas.

Por parte de ARAG-ASAJA, la organización con mayor representatividad en la Interprofesional, han urgido al Consejo Regulador a avanzar de forma decidida hacia el arranque voluntario de viñedo como la única medida verdaderamente eficaz para recuperar el equilibrio del sector a corto plazo. Aunque han respaldado las normas de contención para adaptarse al mercado, lamentan que el grupo de trabajo específico para el arranque no haya avanzado lo suficiente estos meses. Por ello, exigen propuestas concretas y la búsqueda de financiación tanto en el Ministerio de Agricultura como en las Comunidades Autónomas y Bruselas, tal y como ya se está haciendo en otras regiones vitícolas europeas.

Por su parte, la UAGR-COAG ha justificado su voto a favor en la necesidad de contener la producción ante el descenso de las ventas, pero ha exigido que este esfuerzo sea compartido por el sector bodeguero. El sindicato reclama la puesta en marcha de aforos obligatorios en las bodegas, tanto antes como después de la vendimia, para garantizar un control estricto de las existencias y evitar que aumente el desequilibrio. Asimismo, la UAGR ha insistido firmemente a las administraciones y a la Interprofesional en que se haga cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria, impidiendo de forma efectiva que las bodegas paguen por la uva y el vino a granel por debajo de los costes de producción.

Por último, UPA Rioja se ha desmarcado del consenso general siendo la única organización que ha votado en contra de los rendimientos acordados. El sindicato califica la decisión de “auténtica irresponsabilidad” y advierte que mantiene los mismos errores que han provocado la crisis estructural del sector. Según sus estimaciones, estas normas introducirán más de 50 millones de litros adicionales de vino tinto que el mercado no absorberá en un contexto de caída de ventas , elevando las existencias globales hasta los 800 millones de litros y obligando a muchos viticultores a tirar uva. Desde UPA afirman que no serán “la muleta de las bodegas” aunque tengan que defender los intereses de los labradores en solitario , y sostienen que la única salida viable es amparar únicamente el vino que sea capaz de venderse y buscar mecanismos para sacar del sistema el excedente sobrante.