Continúa el debate sobre el informe Goldstone

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El caos que vivió la Franja de Gaza el pasado mes de enero sigue siendo motivo de discusión en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Dicho órgano ha decidido retomar el debate sobre el informe elaborado por una comisión independiente encabezada por el juez sudafricano Richard Goldstone, que investigó los crímenes cometidos durante la última incursión israelí en este territorio palestino.

El informe Goldstone había llegado a la conclusión de que tanto el Ejército de Israel como los militantes de Hamas son responsables de cometer delitos de guerra en ese período, lo que creó una gran controversia.

Hace tan sólo dos semanas, la Autoridad Palestina y la Liga Árabe pidieron al Consejo que postergara la discusión del informe hasta marzo. Sin embargo, esta petición ha recibido duras críticas por parte de los propios palestinos.

Por su parte, el embajador de Israel, Ahron Leshno Yaar, ha declarado que una acción del Consejo sobre el informe va a constituir un retroceso a las esperanzas de paz. “Cualquier posibilidad de diálogo y de un futuro mejor y más seguro en nuestra región exige confianza”, ha asegurado Yaar, quien insiste en que “el diálogo, y no las amenazas, van a construir la confianza del público israelí para apoyar el proceso de paz”.

Sin embargo, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha rechazado ese argumento. “Atribuir responsabilidades por violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, así como el respeto de esos derechos, no son obstáculos para la paz, sino precondiciones sobre las cuales se puede construir la confianza y, en última instancia, la paz”, ha asegurado Pillay.

Según la Alta Comisionada, en esos derechos deben sustentarse los esfuerzos políticos para poner fin a un conflicto que ya lleva durando décadas. “Todos los derechos son iguales para todos los seres humanos, y ninguna de las partes puede reclamar que, para defender y apoyar a su propia población puede rechazar los derechos de los otros. Todas las partes tienen la obligación de respetar los derechos humanos de su propio pueblo, de sus propios vecinos, de todos”, subraya Pillay.

El Consejo tiene ante sí un proyecto de resolución que respalda las recomendaciones del informe Goldstone, y pide que se implementen.