La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de un hombre de 47 años como presunto autor de la explosión ocurrida en el interior de una vivienda en la Calle Pérez Galdós de Logroño, el pasado día 14 de octubre. Se le atribuyen un delito de tentativa de Homicidio y otro de Daños por medio de explosión ocasionados en la estructura del edificio. Todos los indicios apuntan a que presuntamente tenía la intención de acabar con su vecino de arriba, además de causar daños de la mayor gravedad posible, según ha informado la Policía Nacional.
Los hechos ocurrieron poco antes de las doce de la noche del martes día 14 de octubre, cuando se recibió una llamada del vecino de arriba del presunto autor en la Sala CIMACC-091 en la que alertaba de una explosión en su domicilio, por lo que también había llamado a un indicativo de Bomberos.
En pocos minutos se personaron varias patrullas de Policía Nacional ante los hechos narrados por el propio requirente. A su llegada se encontraron con varias personas residentes en el bloque de viviendas, las cuales se encontraban en los rellanos de las escaleras y pudieron comprobar también que se desprendía un fuerte olor a gas, haciéndose este mucho más intenso a medida que se aproximaban al sexto piso.
Una vez en el sexto piso, los agentes se entrevistaron con el único morador de esta vivienda, el único herido con heridas en la cara y en las manos y que fue trasladado a centro sanitario para su asistencia. La citada vivienda se encontraba cubierta de escombros procedentes del techo, que se encontraba totalmente derruido dejando al descubierto la estructura. Además, se observaban graves daños en el suelo de la vivienda superior, que estaba completamente abombado y fracturado. Los daños hicieron que acordara el desalojo de ambas viviendas.
Falta de civismo y problemas de convivencia
Tras el inicio de las primeras diligencias por el grupo de investigación de la Policía Nacional, se ha podido comprobar que numerosos vecinos del bloque han tenido problemas de convivencia con el presunto autor de los hechos. Problemas ocasionados por la falta de civismo del ahora detenido, tales como echar diferentes productos tóxicos en las puertas de sus vecinos, como ácidos o aguarrás o quemar la puerta de acceso y la ventana de la vivienda de otro vecino.
Se habían interpuesto varias denuncias en dependencias de Policía Nacional de Logroño por el vecino del piso de arriba, la víctima de la explosión, desde el año 2023, por haber vertido aguarrás en la puerta de este, haber rociado un spray en una de sus ventanas o haber introducido aguarrás por debajo de la puerta de su vivienda. Además ha quedado constatado en la investigación, que durante el año 2023 se llevaron a cabo varias intervenciones en el domicilio del detenido por agentes de Policía Local de Logroño, todas ellas con ocasión de problemas con el perjudicado, tanto por ruidos como por verter líquidos tóxicos en la puerta y ventana de su domicilio.
La inspección del grupo TEDAX-NRBQ
Dentro de la investigación llevaba a cabo ha sido esencial la inspección técnica previa de los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos – Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico (TEDAX-NRBQ) destinados en la Jefatura Superior de Policía de La Rioja. Tras la recogida de muestras, el estudio de los restos de la explosión, y la exploración de la estructura interna del edificio, se han puesto de manifiesto una serie de indicios claros que evidencian la intencionalidad en el autor de la explosión.
Tales como que la deflagración se produjo en una atmósfera de gas butano, cuyo foco se encontraba en las bovedillas de la estructura del techo del pasillo de la vivienda, lo que presuntamente obedece a una introducción deliberada de este gas. Y el hallazgo de un orificio en el pasillo, de un mechero, restos de pastillas de combustibles y hollín en el interior de las bovedillas, son indicios de que en ese lugar existió una fuente de ignición que produjo la deflagración.
Así como las manifestaciones contradictorias que narra el detenido sobre los hechos ocurridos, las cuales tampoco se corresponden con el tipo de lesiones que presentaba este, ni son compatibles con los resultados de la inspección realizada.
Modus operandi
Según la investigación llevada a cabo y el informe técnico, el detenido habría practicado numerosos agujeros en el techo de su domicilio, hasta llegar a las oquedades de la estructura del inmueble, con un taladro o similar, para infiltrar gas butano en el interior, generando una bolsa de gas entre el techo y el suelo del piso superior.
Para infiltrar el gas se sirvió de una botella de gas butano y una válvula reguladora conectada a una manguera, que habría introducido en uno de los agujeros que había realizado en el techo. Finalmente habría provocado la deflagración con una pastilla de combustible al introducirla por una de las oquedades.