El incendio de Viguera saca a la luz la antigua muralla y torre-vigía de Peña Candil
El pasado domingo, 17 de agosto, un devastador incendio arrasó una zona de gran sensibilidad natural y patrimonial en Viguera. Las llamas, además de provocar la pérdida de flora y fauna de enorme valor ecológico, dejaron al descubierto con mayor claridad los restos de la fortificación que dominaba la entrada a Los Cameros: la muralla y la torre-vigía situadas en la peña conocida como Peña Candil o El Castillón.
La muralla, construida en mampostería irregular muy basta, conserva en sus extremos dos pequeñas torres. Aunque lo que hoy vemos probablemente sea solo el núcleo interno, en origen estaría forrada con sillares de arenisca, como apuntó la historiadora Pilar Pascual al documentar piezas sueltas en la zona del antiguo portillo de acceso. El fuego, al limpiar de maleza el entorno, ha resaltado con fuerza todo su esplendor, pero al mismo tiempo ha podido dañar y debilitar su estructura, así como afectar a los antiguos aljibes asociados.
En la misma peña se alza la torre-vigía, una construcción en mampostería irregular unida con argamasa, de factura tosca y en gran parte derruida. Su tipología, distinta de las torres musulmanas califales del siglo X, apunta a un modelo constructivo más primitivo, posiblemente del siglo IX o incluso anterior. Esta murilla castillo, sino que formaba parte de un sistema de vigilancia interconectado que protegía el antiguo camino de acceso a la meseta, vía que antes había sido calzada romana. El topónimo Peña Candil parece vincularse a la iluminación nocturna con antorchas, lo que refuerza su papel estratégico en la defensa y control del territorio.
Desde Historia de Viguera han lamentado profundamente los daños medioambientales ocasionados y han expresado su preocupación por el impacto del fuego en este patrimonio histórico. Por ello, han reclamado realizar un estudio técnico que evalúe los daños sufridos por la muralla, los aljibes y la torre-vigía, poner en marcha medidas urgentes de conservación y recuperación de la fortificación, así como la puesta en valor de este enclave, clave en la historia de Viguera y en la defensa de las puertas de Los Cameros.