Victoria del Sindicato de Vivienda de La Rioja: aplazado el desahucio de una madre y su hijo en Logroño
La cita era este lunes a las 12,00 horas en la calle Segundo Arce 16. El motivo, detener el desahucio de una mujer y su hijo de 14 años. El entorno de este portal, en el barrio logroñés de El Campillo, se ha ido llenando de periodistas, policía y, sobre todo, personas que se han ido congregando para tratar de detener el deshaucio. Y lo han conseguido. Se ha suspendido hasta el próximo 29 de mayo, con una nueva cita a las 12,30 horas. La mujer, eso sí, ha tenido que ser atendida por los servicios sanitarios debido a su estado de nerviosismo, pero podrá permanecer en su casa al menos durante algo más de un mes.
A la hora convocada del desahucio, 12.00 horas, la inquilina ya estaba “vaciando su casa”, relata a Rioja2 el portavoz del Sindicato de Vivienda de La Rioja, Álvaro Marqués: “Solo quedan los electrodomésticos, algunos pocos muebles y un colchón. La mujer tiene también alguna mascota y va a intentar acudir a los servicios sociales porque no tiene alternativa habitacional”. En una de las ventanas de la vivienda ha colgado un cartel en el que lee: 'Vivienda para vivir, no para especular'
Al parecer, la inquilina de esta vivienda que está próxima a ser desahuciada, “intentó presentar una cláusula de vulnerabilidad, pero el juez no la ha aceptado”. Apesar de todo, aunque el Sindicato de Vivienda estaba dispuesto a oponer toda la resistencia posible, la propia inquilina les pidió que no lo hicieran, que simplemente le apoyasen y le acompañasen. Por eso, cuando los trabajadores de Justicia han intentado acceder al inmueble, pasadas las13 horas, ha habido una resistencia inicial que se ha disuelto cuando ha comenzado a correr la voz: el desahucio ha sido suspendido.
Al parecer el Juzgado ha decretado una prórroga de 30 días de oficio, al tratarse de una vivienda habitual. Ahora, hasta el día señalado, se intentará hacer valer ese informe de vulnerabilidad y alcanzar una negociación para que no tenga que ser expulsada de su casa.
Desde el Sindicato de Vivienda de La Rioja apuntan que “no tiene ningún sentido que haya viviendas vacías y gente en la calle. Además, en este caso, una madre con su hijo que ha pagado su alquiler”. Y es que la organización califica este caso como “un ejemplo sangrante de desprotección que la sufre la clase inquilina frente a los grandes tenedores”. “Todos los desahucios son injustos, pero este demuestra de forma cruda que ni siquiera estar al corriente de pago te protege de la voracidad de los fondos buitre”, afirma el portavoz del Sindicato.
La afectada reside en una vivienda propiedad del fondo de inversión Témpore Properties SOCIMI S.A. (perteneciente a la SAREB) con un contrato a siete años desde el año 2021. El Sindicato denuncia “un historial de acoso inmobiliario” ejecutado por agentes de la compañía para forzar la salida de la inquilina. “Han usado tácticas mafiosas, desde obligarla a firmar renovaciones de contrato, amenazas de intervención policial y hasta inventarse deudas que ya estaban pagadas”, explican desde el SVLR. De hecho, según explican, “el procedimiento actual nace de un supuesto impago de dos meses en 2022 que fue en realidad una compensación económica pactada con la propia empresa, pero que Témpore utilizó para judicializar el caso”.
Desde el Sindicato vinculan este desahucio con una estrategia especulativa de mayor escala. “Témpore necesita vaciar el edificio de inquilinos para poder vender los activos o acceder a las subvenciones del Plan Estatal de Vivienda Asequible. Es una paradoja criminal: el Gobierno va a dar dinero público a fondos buitre después de que estos mismos hayan echado a las familias de esas casas que luego van a revender”, denuncian desde la organización.