Logroño no ha puesto en marcha la zona de bajas emisiones dos años y medio después de la fecha límite inicial

Rioja2

23 de junio de 2025 14:29 h

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Ecologistas en Acción ha analizado la calidad del aire en un informe que analiza los datos recogidos en 790 estaciones oficiales de medición instaladas por todo el país, entre ellas cinco en La Rioja. Así, han determinado que durante 2024 la calidad del aire en La Rioja ha mejorado respecto a 2023 y los años anteriores a la COVID-19, con una reducción significativa de los niveles de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2) y ozono troposférico, en porcentajes que oscilan entre el 9 % y el 97 % respecto a los promedios del periodo 2012-2019.

No obstante, Ecologistas en Acción urge a cumplir los los nuevos valores límite de la Directiva europea 2024/2881, según los cuales el aire contaminado afectó en 2024 a la mitad de la población riojana en la ciudad de Logroño, “ lo que expresa la magnitud del reto a asumir por las administraciones en los próximos años para alinearse con la nueva legislación”, dicen desde Ecologistas, al recordar que estos umbrales deben alcanzarse en 2030.

Eso sí, considerando la normativa todavía vigente, aunque son límites legales “obsoletos” para Ecologistas, “no hubo población que respirara aire contaminado ni superficie expuesta a niveles de contaminación que dañan la vegetación”. Si se tienen en cuenta los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mucho más estrictos que los límites legales vigentes y nuevos, y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación de la Unión Europea, el aire contaminado afectó en 2024 a la totalidad de la población riojana. En cambio, por la fuerte caída del ozono el territorio riojano estuvo libre de niveles de contaminación dañinos para la vegetación.

El año 2024 fue húmedo y el tercero más cálido en España desde al menos 1961. La estabilidad atmosférica invernal activó los episodios de contaminación por partículas, en parte procedentes del norte de África. El alto calor estival contribuyó al aumento del ozono, en especial durante las olas de calor de julio y agosto. El cambio climático se confirma como un factor determinante en el agravamiento de los episodios de mala calidad del aire.

El factor esencial para explicar la caída de la contaminación atmosférica durante 2024 es la evolución reciente del sistema energético. Aunque la combustión de petróleo recuperó el año pasado los niveles previos a la pandemia, se redujo el consumo de gas y las fuentes renovables cubrieron el 57 % de la demanda eléctrica, limitando las emisiones de las centrales térmicas, desmanteladas la mayoría de las de carbón, las más contaminantes.

Las partículas (PM10 y PM2,5) y el dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire siguieron afectando a la totalidad de la población riojana. Las partículas presentaron la peor situación en la ciudad de Logroño, que cumplió el nuevo límite legal anual para 2030 del dióxido de nitrógeno. El ozono afectó a las áreas suburbanas y rurales de La Rioja Rural, sin que se disponga de estaciones de control de la contaminación fuera del valle del Ebro.

La contaminación del aire debería abordarse como un problema sanitario de primer orden. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, en 2022 fallecieron hasta 30.000 personas en el Estado español por la mala calidad del aire, 150 de ellas en La Rioja. Los costes sanitarios y laborales derivados de la contaminación atmosférica representan según el Banco Mundial 50.000 millones de dólares al año, un 3,5 % del PIB español.

Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire son obligatorios según la legislación vigente, pero en muchos casos no existen, y en otros son inefectivos por falta de voluntad política. De hecho, advierte que “el Ayuntamiento de Logroño carece de un protocolo frente a episodios de contaminación como los que periódicamente afectan a la ciudad, en situaciones meteorológicas estables”.

Retraso en la Zona de Bajas Emisiones

Ecologistas ha advertido que hace dos años y medio venció el plazo inicial para que todos los municipios de más de 50.000 habitantes establezcan zonas de bajas emisiones, para mejorar la calidad del aire y mitigar el cambio climático, “el Ayuntamiento de Logroño no ha cumplido siquiera formalmente esta obligación, pese a los abundantes fondos europeos que está recibiendo para ello”, dicen. Desde el consistorio advierten que no hay novedades al respecto. La última información que se ofreció, tras anunciar que se establecería en el barrio de Madre de Dios, era que la previsión es que el documento definitivo pueda analizarse por la Junta de Gobierno en enero, posteriormente de forma definitiva en pleno para que pueda entrar en vigor en enero de 2026.

Ecologistas en Acción saluda como un gran avance la aprobación de la nueva Directiva europea de calidad del aire, y confía en que obligue a gobierno y comunidades autónomas a aplicar sin prórrogas medidas eficaces para cumplir en 2030 los nuevos límites legales, en el marco de los preceptivos planes de calidad del aire, así como para mejorar la medición y la información, para lo que la organización pide al gobierno una rápida trasposición.