‘Las niñas de La Rosaleda’ de Esther Lorente ganadora de la 27 edición del Premio de Narración Breve De Buena Fuente
Esther Lorente Peñalva ha ganado la última edición, la 27, del Premio de Narración Breve De Buena Fuente que convocan el Ayuntamiento de Logroño y Fundación Caja Rioja y cuyo tema central ha sido La Rosaleda del Paseo del Espolón. Lo ha hecho con el relato ‘Las niñas de La Rosaleda’, un cuento original y escrito con una voz personal que ha sido capaz de crear una estética muy interesante y de recrear recuerdos que, en parte, también son los recuerdos de todos. Por su parte, ‘La cápsula del tiempo’, de Patricia Ruiz Prieto, ha sido elegido con el segundo premio de un certamen que ha contado con 53 relatos participantes.
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y el presidente de Fundación Caja Rioja, Pablo Arrieta, han entregado los premios esta mañana. El primer premio está dotado con 3.000 euros y la publicación del relato en el periódico municipal ‘De Buena Fuente’, que da nombre al galardón; mientras que el segundo premio consiste en un lote de libros y la publicación, asimismo, del relato. Este año, además, el jurado ha querido señalar la obra Un paseo por La Rosaleda, de Ana Cuaresma, con una mención especial.
En el acto de entrega de los reconocimientos el alcalde de Logroño ha destacado que “el Premio de Buena Fuente es ya una cita consolidada en la vida cultural de nuestra ciudad y una magnífica forma de rendir homenaje, a través de la literatura, a espacios emblemáticos de Logroño que forman parte de nuestra identidad colectiva”.
En este sentido, Escobar ha subrayado que “la Rosaleda no es solo un rincón de El Espolón, es un espacio que a todos los logroñeses nos aboca recuerdos compartidos, infancia y encuentro. Que 53 autores y autoras la hayan convertido en protagonistas de sus relatos demuestra la fuerza emocional que tiene para muchas generaciones”.
Por último, el alcalde de Logroño ha felicitado a Esther Lorente (cuyo premio ha sido recogido por su marido, Francisco González), Patricia Ruiz y Ana Cuaresma “por sus magníficos textos, que son el mejor exponente de la calidad literaria de un certamen que cada año cuenta con una mayor participación y que continúa elevando su nivel literario edición tras edición”.
El presidente de Fundación Caja Rioja, Pablo Arrieta, por su parte, ha valorado la participación en este certamen, así como la calidad de los tres relatos seleccionados por el jurado y ha recomendado su lectura porque “nos hacen recordar lo que fuimos cuando éramos pequeños, lo que hemos hecho con nuestros hijos e hijas, y lo que seguramente hacemos ahora con nuestros nietos”.
“La Rosaleda -ha dicho- forma parte nuestro imaginario colectivo. Sabe a dulce y a barquillo, como bien cuenta Patricia Ruiz en el relato que le ha dado el segundo premio del certamen. Suena a verbena, ha sido la frontera de Logroño para muchas generaciones, el lugar al que queríamos volver siempre porque allí estaban las personas que nos hacían felices, como Tolo o el barquillero. La Rosaleda era la libertad de los domingos, las piernas arañadas como sinónimo de felicidad. Creo que todo esto está muy bien reflejado en los relatos que han ganado”.
Por último, el presidente de Fundación Caja Rioja ha apuntado que “este premio pretende dedicar cada edición a una cuestión relevante de Logroño con una mirada literaria”.
Los datos de participación
La última edición del certamen ha contado con 53 relatos presentados, 17 más que la pasada edición.
El jurado ha estado compuesto por la concejala de Cultura, Rosa Fernández; la responsable de Comunicación y Cultura de Fundación Caja Rioja, Estela Etayo; la traductora y directora de eventos relacionados con la palabra como Trabalengua, Isabel Espuelas; y la directora general de Cultura del Ayuntamiento, Arantza Martín, en calidad de secretaria.
La Rosaleda de El Espolón ha sido el tema en torno al cual ha girado esta última edición, uno de los jardines más emblemáticos y queridos del parque más importante de la ciudad, que ha sido y es lugar de encuentro y de juego de varias generaciones. Precisamente esto es lo que se plasma en los relatos ganadores. ‘Las niñas de La Rosaleda’ es un cuento que narra en primera persona los recuerdos de la infancia de una niña; lo hace con un lirismo muy interesante llevando al lector al pasado sin caer en la nostalgia fácil.
Por su parte, ‘La cápsula del tiempo’ nos habla de la historia de Logroño a través de los jardines de La Rosaleda; una ciudad en 1940, una niñez en sandalias junto a las ranitas con sabor a Tolo y al barquillero, una adolescencia con verbenas en El Espolón, con fotos en blanco y negro junto a la escultura del general Espartero.