Los patios de Logroño viajarán al siglo XVI con el primer torneo interescolar de juegos populares renacentistas
Los colegios de Logroño disputarán el primer Torneo Interescolar de Juegos Tradicionales del Siglo XVI, una iniciativa promovida por la asociacioÌn histoÌrico cultural Guardias de Santiago, referente en la recreacioÌn del Cerco y el Auto de fe de 1610 con el apoyo del Ayuntamiento de LogronÌo. Todos los centros escoles de Primaria de la ciudad están convocados a incorporar durante el tercer trimestre cinco juegos populares documentados en el LogronÌo renacentista.
El proyecto se fundamenta en un trabajo de investigacioÌn, avalado por especialistas de la Universidad de La Rioja y el IER, que busca transformar el patio escolar en un escenario de divulgacioÌn histoÌrica activa. A traveÌs de esta competicioÌn, los alumnos no solo conoceraÌn el rigor cientiÌfico de la eÌpoca, sino que integraraÌn en su calendario lectivo las mismas dinaÌmicas luÌdicas que practicaban los logronÌeses hace quinientos anÌos.
La asociacioÌn ha seleccionado cinco juegos populares documentados histoÌricamente en La Rioja del siglo XVI: los Bolos, la Uta, el Filocho, el Tablado y la Calva. Su recuperacioÌn es el resultado de un proceso de investigacioÌn propio basado en fuentes primarias de la eÌpoca, que avala tanto la autenticidad histoÌrica de los juegos como su viÌnculo directo con LogronÌo.
Los logronÌeses del siglo XVI jugaban en sus calles y plazas como parte de su rutina. La obra de JoseÌ M. Lope Toledo «LogronÌo en el siglo XVI. Diversiones Populares» (1964) acredita, con actas municipales originales, la aficioÌn de los vecinos de la eÌpoca por los bolos, la pelota y la argolla, y recoge las ordenanzas municipales que regulaban doÌnde y coÌmo se podiÌa jugar. Son esos mismos juegos, documentados en las fuentes primarias, los que este primer Torneo Interescolar lleva ahora a los patios de los colegios de LogronÌo.
El torneo se estructura en dos fases. En la primera, de participacioÌn abierta, cualquier colegio podraÌ trabajar los cinco juegos durante el tercer trimestre e incorporarlos a su propuesta didaÌctica de la manera que considere oportuna, organizando su propio torneo interno. Los centros con mayor puntuacioÌn media por participante se clasificaraÌn para una Gran Final que se disputaraÌ el 5 de junio, el uÌltimo diÌa lectivo antes de que comiencen las Fiestas de San BernabeÌ.
“Queremos que los ninÌos y ninÌas de LogronÌo conozcan su historia jugando, de la misma manera que lo haciÌan los logronÌeses que defendieron esta ciudad hace quinientos anÌos. Este torneo es una de nuestras formas de llevar el espiÌritu de San BernabeÌ a las aulas”, ha señalado Elena MariÌa FernaÌndez Garrote, socia coordinadora del proyecto.
La asociacioÌn ha convocado una reunioÌn informativa para los equipos docentes interesados el proÌximo mieÌrcoles 9 de abril a las 18:00 horas en la Casa de las Asociaciones de LogronÌo (Paseo Francisco SaÌez Porres, 1), en la que se presentaraÌ el proyecto, se entregaraÌ la documentacioÌn didaÌctica completa y se resolveraÌn todas las dudas, sin compromiso de participacioÌn, según recalcan
La coordinacioÌn de este proyecto recae en Elena MariÌa FernaÌndez Garrote, maestra, humanista y socia de la asociacioÌn, que aporta su conocimiento del aÌmbito educativo para adaptar los juegos a cada nivel y centro. El aval cientiÌfico del proyecto lo aportan dos colaboradores de la asociacioÌn. Por una parte, JesuÌs Vicente Ruiz OmenÌaca, doctor por la Universidad de La Rioja, investigador, formador vinculado al CRIE y autor de «El BauÌl de los Juegos Perdidos» (CRIE / Gobierno de La Rioja, 2021), ha validado los nombres riojanos documentados de los juegos seleccionados, sus reglas originales y su contexto histoÌrico: es eÌl quien certifica que en La Rioja del siglo XVI se llamaban Uta, Filocho y Calva, y no como los conocemos hoy. Y por otra, Rosa MariÌa SandiÌn Romano, investigadora del Instituto de Estudios Riojanos (IER) y de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), ha supervisado el rigor pedagoÌgico y didaÌctico del proyecto.