Médicas de Madrid se forman en el hospital de Calahorra en un procedimiento pionero para tratamiento del dolor y de la espasticidad

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Las doctoras Almudena Fernández-Bravo y Raquel Cutillas, jefas asociadas de Rehabilitación del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, han visitado el Hospital Universitario de Calahorra para conocer la aplicación de la crioneurolisis en el tratamiento de pacientes con secuelas de patologías que provocan dolor o espasticidad (trastorno del movimiento a consecuencia de una lesión en el sistema nervioso central).

El Hospital Universitario de Calahorra es pionero en aplicar este procedimiento que consiste en bloquear la trasmisión nerviosa sometiendo a los nervios que se quieren tratar a unas temperaturas extremadamente bajas, por debajo de 20ºC bajo cero. Desde hace tiempo se aplicaba al tratamiento del dolor, pero solo recientemente se ha comenzado a emplear frente a la espasticidad. 

Crioneurolisis, indicada para el tratamiento del dolor y de la espasticidad

La crioneurolisis consiste en la aplicación de una sonda a baja temperatura a un nervio periférico, de forma percutánea, con la finalidad de interrumpir la transmisión nerviosa. Su indicación principal y su uso más habitual es en el tratamiento del dolor pero también se usa en el tratamiento de la espasticidad.

Se basa en el Efecto Joule-Thomson que postula que cuando un gas se somete a una expansión a través de una válvula o tubería estrecha, lo que reduce su presión, al expandirse se enfría rápidamente. La crioneurolisis usa una sonda por la que circula un gas a alta presión, normalmente nitrógeno o dióxido de carbono que no se pone en contacto con los tejidos, sino que enfría la punta de la criosonda congelando las moléculas de agua del tejido próximo. Con esta técnica es posible disminuir la temperatura hasta -70ºC. Se realiza sobre nervios motores sin componente sensitivo, no precisando anestesia del nervio que se va a tratar aunque sí de la piel.

La técnica fue diseñada en 2018 por Paul Winston, médico rehabilitador canadiense, y este hospital comarcal inició su aplicación hace tres años, de la mano de los doctores Alfredo Rodríguez y Ana Meléndez. Los especialistas de Calahorra han realizado varios procedimientos con pacientes con secuelas neurológicas tanto en La Rioja como en otros lugares de España.

Como señala la directora del Hospital Universitario de Calahorra, la doctora Patricia Martín-Rico “para nosotros es un gran honor que profesionales de un centro de referencia mundial como la Fundación Jiménez Díaz vengan a conocer de primera mano el trabajo que estamos realizando. Esta colaboración demuestra nuestra apuesta y liderazgo en el ámbito de la innovación, como también recientemente dejamos de manifiesto con la incorporación del Robot DORIA para el diagnóstico de patología ocular”.

La Fundación Jiménez Díaz ha sido designada hace menos de un mes ‘Mejor hospital de España’, según el Índice de Excelencia Hospitalaria del prestigioso Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada (ICGEA), revalidando un título que ya lleva una década ostentando. Las especialistas de la Fundación Jiménez Díaz han participado en una sesión con los médicos rehabilitadores de Calahorra en la que trataron a tres pacientes, uno con dolor articular y otros dos con espasticidad.  La espasticidad es una secuela de algunas lesiones del sistema nervioso central que tiene un gran impacto en la calidad de vida y en la capacidad funcional de las personas que la sufren, interfiriendo de forma notable en el proceso rehabilitador.