Un yacimiento romano en Andalucía con un santuario gigante, un foro y termas monumentales únicas
En el término municipal de Villanueva del Río y Minas, en la provincia de Sevilla, se encuentra el yacimiento arqueológico de Munigua, también conocido como Mulva. Este asentamiento se ubica en las estribaciones de Sierra Morena, a unos ocho kilómetros del núcleo urbano, y constituye un ejemplo de ciudad romana adaptada a un terreno montañoso. La localización elevada permitía controlar los valles circundantes y aprovechar las características del relieve para organizar las distintas áreas urbanas de manera funcional.
El complejo arqueológico de Munigua fue descubierto en 1765 y desde entonces ha sido objeto de estudios e intervenciones arqueológicas que han permitido reconstruir la distribución de sus calles, templos y espacios públicos. La ciudad evidencia la presencia romana en el sur de la península Ibérica, así como la integración de factores geográficos, económicos y sociales en el trazado urbano. Su ubicación estratégica facilitaba tanto la explotación de recursos locales como la comunicación con otros asentamientos de la región.
Munigua muestra huellas de ocupación prerromana y romana, reflejando la evolución histórica de un núcleo que se desarrolló en dos fases principales. La disposición de sus estructuras permite interpretar la vida cotidiana, los espacios administrativos y los rituales que se llevaban a cabo en el centro urbano, ofreciendo una visión completa de la organización de la ciudad dentro de su entorno natural.
Organización y las estructuras de Munigua
El yacimiento de Munigua ocupa aproximadamente 19 hectáreas y se desarrolló de manera escalonada sobre la ladera de un promontorio en la Sierra Morena sevillana. Su trazado urbano se ajusta a los niveles naturales de la colina, lo que permitió organizar calles y edificaciones sin modificar significativamente la topografía. Parte del recinto estaba delimitada por una muralla de unos 800 metros que protegía sectores del asentamiento y regulaba el acceso.
En la cima de la colina se encuentra el Santuario de Terrazas, conocido también como Castillo de Mulva. Esta construcción aterrazada funcionaba como centro ceremonial de la ciudad y presenta características arquitectónicas de influencia helenística, estilo oriental y elementos tardorrepublicanos romanos. Su ubicación elevada permite dominar la totalidad del yacimiento y refleja la importancia del espacio dentro de la organización urbana.
El Foro se localiza en un nivel intermedio de la ladera oriental, en una terraza intermedia situada entre el Templo de Podio y las termas. Este espacio central constituía el eje de la vida económica y social de la ciudad, integrando el área administrativa con otras estructuras públicas. Las termas romanas, bien conservadas, se encuentran próximas al foro y muestran la relevancia de los baños en la vida cotidiana de la población.
El conjunto del yacimiento incluye además varios templos, pórticos y viviendas que se distribuyen adaptándose a la pendiente de la colina. La ubicación de estos edificios refleja la planificación urbana, integrando los distintos niveles del promontorio para garantizar funcionalidad y facilitar la circulación entre áreas públicas y privadas. Asimismo, la ciudad contaba con dos necrópolis, cuyos restos aportan información sobre las prácticas funerarias de la población.
En el lado norte del asentamiento se localizan los restos de la Curia, el edificio dedicado a la administración y gobierno de la ciudad, equivalente a un ayuntamiento moderno. Su emplazamiento permite supervisar los diferentes sectores urbanos y coordinar la actividad de la ciudad desde un punto elevado, en contacto con las áreas públicas y religiosas. Desde 1931, Munigua está protegida como Bien de Interés Cultural, medida que garantiza la conservación de las estructuras y del conjunto arqueológico.
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