Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Estos son los cuatro bonos del Estado que subasta hoy el Tesoro Público

La subasta de hoy se produce apenas dos días después de que el organismo colocase 6.134,355 millones de euros en letras a seis y doce meses

Alberto Gómez

0

El Tesoro Público español realiza hoy una nueva subasta de deuda, en bonos del Estado y obligaciones, en una operación que representa la segunda puja de febrero y que pretende situarse en el punto medio del rango de financiación previsto por el organismo. Las diferentes opciones ofrecidas por el Banco de España pretenden dar respuesta a unos inversores interesados por la deuda soberana española en un contexto de mercados financieros dinámicos. El interés de los mercados sigue siendo elevado pese a la incertidumbre económica que marca el inicio del año. Esta subasta consolida la posición de España en los mercados de renta fija durante el ejercicio de 2026.

En concreto, se adjudicarán bonos del Estado a 3 años, con cupón del 2,35%; obligaciones del Estado a 7 años, con cupón del 3%; obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 7 años y 10 meses, con cupón del 0,70% y obligaciones del Estado con una vida residual de 9 años y 9 meses, con cupón del 3,20%. Concretamente, los tipos de interés de referencia de cara a esta emisión se sitúan en el 2,348% para los bonos del Estado a 3 años; en el 2,943% para las obligaciones del Estado a 7 años; en el 1,280% para las obligaciones del Estado indexadas a 7 años y 10 meses y en el 3,204% para las obligaciones del Estado con una vida residual de 9 años y 9 meses. 

Dentro de las cuatro referencias mencionadas que se emiten hoy, los bonos del Estado a tres años juegan un papel fundamental en la estrategia de captación. Hay que tener en cuenta que, en cuanto a la rentabilidad, el interés marginal se situó en la anterior ocasión en un tipo del 2,348% en la subasta realizada el pasado 15 de enero. Los inversores suelen valorar positivamente estos activos de menor duración para equilibrar sus carteras de inversión. El cupón fijado para esta referencia de deuda se mantiene en el 2,35%, según los datos oficiales. La segunda referencia destacada del día son las obligaciones del Estado a siete años. Este título, que cuenta con un cupón del 3,00% y vence el 31 de enero de 2033, tuvo un interés marginal del 2,943% en la última puja celebrada anteriormente para este mismo activo. 

La subasta de hoy se produce apenas dos días después de que el organismo realizara una operación de mercado exitosa. El pasado martes, el Tesoro Público colocó 6.134,355 millones de euros en letras a seis y doce meses. En aquella ocasión, el volumen adjudicado se situó en el rango alto previsto, demostrando la vigencia del ahorro minorista. En dicha ocasión se registraron rebajas en las rentabilidades marginales ofrecidas por ambas referencias. Las letras a doce meses, que son el plazo estrella para los inversores, situaron su interés medio en el 2,02%. Por su parte, el rendimiento de las letras a seis meses se contrajo levemente hasta situarse en el entorno del 1,97%. La demanda total en esa primera subasta de febrero alcanzó los 9.316 millones de euros entre los inversores. Existe, no obstante, una percepción de que las peticiones pierden algo de fuelle según bajan ligeramente las rentabilidades.

El interés de los mercados sigue siendo elevado pese a la incertidumbre económica que marca el inicio del año

Con la subasta celebrada hoy, el Tesoro español continúa avanzando con paso firme en su programa de financiación para 2026. Hasta la fecha, el organismo ya ha emitido un total de 29.787 millones de euros en deuda a medio y largo plazo. Esta cifra representa ya el 16,8% del objetivo total de financiación previsto para el presente ejercicio en estos plazos. Las necesidades de financiación nueva para todo el año 2026 se han fijado en unos 55.000 millones de euros, por lo que se trata de la misma cuantía neta que se programó para el año 2025, manteniendo la estabilidad presupuestaria. 

Del total de emisiones netas previstas, 50.000 millones corresponderán a bonos, obligaciones y otras deudas de largo plazo. Los 5.000 millones de euros restantes se cubrirán mediante la emisión de las populares letras del Tesoro nacional. La estrategia financiera está condicionada por el buen comportamiento de la economía y la disciplina fiscal. Si se analizan las cifras en términos brutos, el volumen de emisiones totales ascenderá este año a 285.693 millones de euros. Esta cantidad supone un incremento del 4,2% respecto al cierre estimado del ejercicio anterior, que fue de 274.242 millones. Este aumento en el volumen bruto está directamente ligado a las mayores amortizaciones de deuda previstas para el recién estrenado 2026. 

De ese total programado, 176.935 millones corresponderán a emisiones brutas de instrumentos de deuda a medio y largo plazo, lo que representa un incremento del 3,1% comparado con lo que se contempló para el programa financiero del 2025. Por otro lado, para las letras del Tesoro se prevé un volumen de 108.758 millones de euros este año. Dicha cifra es casi un 5,9% superior al cierre estimado del año pasado para este tipo de papel corto. El Tesoro debe gestionar estos vencimientos elevados mientras intenta mantener costes de financiación bajos.

Prudencia vs incertidumbre

Un indicador clave de la salud financiera del Estado es la vida media de la deuda en circulación hoy. Actualmente, la vida media de la deuda soberana española se sitúa en los 7,83 años, según los últimos datos. Durante el año 2025, este indicador se mantuvo estable en el entorno de los ocho años por quinto año consecutivo. En concreto, el año pasado cerró con una vida media de 7,93 años, su nivel más alto desde el 2021. Por su parte, el coste medio de la cartera de valores del Tesoro se sitúa actualmente en el 2,318%. Lograr mantener este coste en niveles controlados es uno de los objetivos prioritarios de la Secretaría General del Tesoro. El alargamiento de los plazos de vencimiento ha sido una constante en la gestión de la deuda pública nacional. Esto permite al Estado reducir el riesgo de refinanciación ante posibles episodios de volatilidad.

El escenario geopolítico y económico actual sigue marcando la hoja de ruta de los inversores que acuden a las subastas. La subida del euro frente al dólar ha modificado recientemente las expectativas sobre el futuro de los tipos de interés. A principios de año, el mercado apostaba por subidas de tipos en la segunda mitad de 2026, pero esa idea pierde fuerza. La incertidumbre sobre el precio de las materias primas y los riesgos geopolíticos invitan a la prudencia a los inversores. En este entorno, la deuda pública española se percibe como un refugio seguro con rentabilidades todavía atractivas. La próxima cita para el mercado será el 10 de febrero, con una nueva subasta de letras del Tesoro. En esa ocasión se ofrecerán títulos a tres y nueve meses para seguir completando el programa de captación. El Tesoro confía en que el buen momento de la economía nacional siga respaldando la demanda de sus bonos.

Etiquetas
stats