Los sindicatos del Ámbito de Negociación del Sistema Nacional de Salud (SNS); SATSE-Fses, CCOO, CSIF y UGT se concentrarán mañana en el Hospital San Pedro a las 11 horas para exigir al Ministerio de Sanidad una negociación seria para desbloquear el nuevo Estatuto Marco. “Un proceso crucial para el futuro del personal estatutario”, han advertido.
Esta concentración en el Hospital San Pedro se enmarca en una serie de movilizaciones que las organizaciones sindicales desarrollarán en los principales hospitales de referencia de todo el país, y que abarcan distintas comunidades autónomas y provincias. Además, está prevista una concentración para el 1 de octubre a las puertas del Ministerio de Sanidad, sin descartar la convocatoria de huelga general en el sector.
Los sindicatos denuncian que “tras casi tres años de trabajo y cerca de 40 reuniones, el Ministerio de Sanidad pretende ahora romper unilateralmente el calendario pactado y cerrar en falso un proceso que debería culminar en un Estatuto Marco moderno, capaz de dar respuesta a los problemas reales del personal del SNS”.
Los sindicatos esperan que el Ministerio remita un nuevo texto que recoja las aportaciones realizadas por las Comunidades Autónomas y por las organizaciones sindicales, estableciendo como “medidas irrenunciables” el reconocimiento retributivo ligado a la nueva clasificación profesional y el derecho a la jubilación voluntaria, anticipada o parcial. Además, los sindicatos exigen poner un plazo a la actualización de funciones del personal estatutario.
Las negociaciones del Estatuto Marco se iniciaron en septiembre de 2022, se pausaron durante 9 meses por las Elecciones Generales y se retomaron en marzo de 2024. Desde entonces han sufrido demoras y parones incomprensibles. A pesar de las más de 40 reuniones que se han llevado a cabo durante los 3 años que duran ya las negociaciones del Estatuto Marco, quedan todavía pendientes cuestiones prioritarias.
“Ha habido momentos en los que el Ministerio ha ralentizado, e incluso paralizado, la marcha de la negociación y otros en los que ha querido acelerarla sin una razón conocida”, han señalado. Aun así, los sindicado dicen no querer “alargar la negociación de manera innecesaria sino concluirla de la mejor manera, agotando todas las posibilidades para alcanzar finalmente un acuerdo que satisfaga las expectativas e intereses del conjunto del personal estatutario del SNS”.
No obstante, los sindicatos critican “la falta de lealtad por parte del Ministerio, al haber trasladado detalles de la negociación en materias que aún no estaban acordadas con las organizaciones sindicales legítimamente representadas”. Del mismo modo, han denunciado “su poco respeto a la legislación relativa a la negociación colectiva en cuanto a los ámbitos e interlocutores válidos y al haber mantenido negociaciones paralelas con sindicatos que no forman parte del Ámbito de negociación”
En este momento, siguen insistiendo en continuar las reuniones a partir del 16 de septiembre en base a un nuevo texto del anteproyecto de ley que incluya las alegaciones realizadas por las comunidades autónomas. Además, reiteran su disposición a seguir negociando y encontrar una solución sobre el nuevo modelo de clasificación profesional y la jubilación voluntaria, ya sea anticipada o parcial, entre otros.
“La prioridad sigue siendo el acuerdo”, subrayan los sindicatos, que afean que el Ministerio quiera enviar el proyecto de Estatuto Marco al Congreso de los Diputados sin el consenso sindical. “Las organizaciones sindicales del Ámbito se verán obligadas a iniciar un calendario de movilizaciones, que arrancará el próximo 16 de septiembre con concentraciones en centros de trabajo, a las que seguirá una movilización central el 1 de octubre a las puertas del Ministerio de Sanidad, y jornadas de paros parciales posteriores y huelga general en el sector que anunciaremos a su debido momento”, explican.
“El Estatuto Marco debe ser una norma para todo el personal del Sistema Nacional de Salud, que contemple mejoras reales en las condiciones laborales y profesionales. No se aceptará que se cierre en falso una negociación histórica que afecta a cerca de un millón de trabajadoras y trabajadores del sistema sanitario público”, han concluido.