Vivir de alquiler en La Rioja dispara el riesgo de pobreza hasta afectar a más del 45% de los hogares
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en La Rioja (EAPN La Rioja) ha presentado hoy el 16ª Informe ‘El Estado de la Pobreza’, basado en los resultados de la tasa AROPE (siglas de At Risk Of Poverty and Exclusion, En riesgo de pobreza y/o exclusión), que revela que en 2025 los indicadores de pobreza y exclusión social de La Rioja registran unos resultados mejores que los del conjunto del estado. La tasa AROPE revela que el 22,8 por ciento de la población de la comunidad vivía en 2025 en riesgo de pobreza o exclusión social, un aumento del 0,2 por ciento respecto a 2024.
El informe, presentado hoy con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza el 17de octubre, señala que, en términos absolutos, unas 75.000 personas están en riesgo de pobreza y exclusión social en La Rioja, lo que supone cerca de 2.000 más que el año anterior. Pese a ello, la tasa AROPE de La Rioja está, en 2025, 2,9 puntos por debajo de la media estatal. Es una de las más bajas del país.
Entre los componentes de la Tasa AROPE, la tasa de pobreza (18,4 por ciento) es el único que mejora (cae 1 punto), aunque la tasa de pobreza severa (7,6 por ciento) aumenta; por el contrario, su carencia material y social severa (4,3 por ciento) crece 0,6 puntos y su baja intensidad en el empleo (7,4 por ciento) se incrementó 2,2 puntos.
En lo que respecta al sistema de protección social, el IMV ha sustituido en gran medida a las rentas mínimas autonómicas. Así, el número total de personas beneficiarias de algún tipo de prestación de garantía de renta ha aumentado de 2.451 a 3.102, y la mayoría de ellas son beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital.
Por otro lado, la nota negativa la aporta la tasa AROPE infantil, que crece por tercer año consecutivo (3 puntos) y se sitúa por encima de la media estatal (33,8 por ciento). La pobreza es más intensa en las familias con hijos menores a cargo. Niños, niñas y adolescentes son los que más sufren la pobreza. Lo que quiere decir que más de una de cada 3 niñas, niños y adolescentes riojanos están en riesgo de pobreza y exclusión social (el 36,5 por ciento).
La tasa AROPE más baja corresponde a las personas de 65 años y más (12,2 %), grupo que además es el que más mejora respecto al año pasado, con una reducción de 7,3 puntos porcentuales. En 2025, la Tasa AROPE en La Rioja es más elevada entre quienes viven en hogares con niñas, niños y jóvenes económicamente dependientes (30,2 %), quienes viven en zonas urbanas (23,3 %), quienes tienen vivienda en alquiler a precio de mercado (45,3 %), quienes están en desempleo (56,6 %) y quienes tienen alguna discapacidad (29,4 %).
Objetivos de la Agenda 2030
En comparación con 2015, año de referencia para el seguimiento de la Agenda 2030, cuando la tasa AROPE se situaba en el 20,7 %, el dato de 2025 supone un empeoramiento de 2,1 puntos porcentuales y se traduce en unas 10.000 personas más en situación de riesgo de pobreza y/o exclusión social.
La Rioja se encuentra todavía lejos de alcanzar el objetivo establecido en la Agenda 2030, que plantea reducir a la mitad la tasa AROPE registrada en 2015. Para cumplir con esta meta, en 2025 la tasa debería haber bajado hasta el 13,8 % en 2025 para seguir la senda marcada por la Agenda 2030.
Riesgo de pobreza
La tasa mejora en 1,0 punto porcentual respecto al año anterior, lo que supone unas 3.000 personas menos con ingresos por debajo del umbral de pobreza. El umbral de pobreza regional se situó en 13.242 euros, 1.022 euros por encima del umbral oficial estatal, un 8,4 % más.
La evolución de la pobreza es diferente según el sexo. Entre las mujeres, la tasa de pobreza descendió hasta el 18,3 %, 2,5 puntos menos que el año anterior, mientras que entre los hombres aumentó 0,6 puntos, hasta el 18,6 %. Por edad, la incidencia más elevada corresponde a las personas menores de 18 años, con un 32,8 %, que encadenan tres años consecutivos de incremento. En cambio, las personas de 65 años o más presentan la tasa más baja, del 11,7 %, y registran la mayor mejora interanual, con una reducción de 3,5 puntos.
La pobreza afecta en mayor medida a determinados colectivos. Destacan las personas que viven en hogares con niñas, niños y jóvenes económicamente dependientes (26,0 %), quienes residen en zonas rurales (19,5 %), las personas que viven de alquiler (36,6 %), las personas desempleadas (37,0 %) y aquellas con alguna discapacidad (21,8 %).
En cuanto a la pobreza severa, en 2025 afecta al 7,6 % de la población de La Rioja, 1,1 puntos más que el año anterior. Este indicador considera a las personas que viven en hogares cuyos ingresos no superan los 679 euros mensuales por unidad de consumo. Las mayores tasas se registran entre las personas menores de 18 años (16,4 %), quienes viven de alquiler (16,7 %), las personas desempleadas (24,7 %) y quienes residen en hogares con niñas, niños y jóvenes económicamente dependientes (12,2 %).
Pobreza y carencia severa
La carencia material y social severa (CMSS) identifica a las personas que viven en hogares que no pueden afrontar siete o más bienes y servicios considerados básicos de un total de 13 establecidos para el conjunto de la Unión Europea. Se trata de un indicador de vulnerabilidad grave y es importante diferenciarlo del riesgo de pobreza, ya que ambos indicadores miden realidades distintas, aunque puedan coincidir en una misma persona.
En 2025, la carencia material y social severa en La Rioja se sitúa en el 4,3 %, lo que equivale a unas 14.000 personas. La comunidad registra así la tercera tasa más baja del conjunto del Estado, solo por detrás de Euskadi (3,0 %) y Balears (3,6 %). Tras la notable mejora registrada el año anterior, el indicador aumenta 0,6 puntos porcentuales en 2025, aunque se mantiene en niveles similares a los observados antes de la pandemia (4,1 % en 2020) y en 2015 (4,4 %).
La utilización del antiguo indicador de carencia material severa (CMS) permite ampliar la comparación histórica hasta antes de la Gran Recesión. En 2008, la tasa de La Rioja era del 2,8 %, frente al 5,0 % registrado en 2025, lo que supone un incremento de 2,2 puntos porcentuales. No obstante, la aplicación del nuevo indicador CMSS ofrece en 2025 una tasa inferior a la del antiguo CMS: 4,3 % frente a 5,0 %.
La incidencia de la carencia material y social severa es mayor entre determinados grupos de población. Las tasas más elevadas corresponden a las personas desempleadas (20,1 %), las personas con discapacidad (6,8 %), quienes viven de alquiler (6,1 %) y la población menor de 18 años (5,7 %). También presentan valores superiores a la media las personas que viven en hogares con niñas, niños y jóvenes económicamente dependientes (4,7 %) y quienes residen en zonas urbanas (4,7 %).
Privación Material y Social Severa o CMSS
El análisis de los 13 bienes y servicios de primera necesidad que componen el indicador muestra que en 2025 nueve han registrado un empeoramiento, tres han mejorado y uno se mantiene estable. Entre los principales incrementos destaca la población que no puede afrontar gastos imprevistos, que pasa del 25,0 % al 27,4 % (+2,4 puntos porcentuales). También aumenta la proporción de personas que no pueden sustituir muebles estropeados o viejos, del 18,6 % al 20,7 % (+2,1 puntos), y la de quienes no pueden participar regularmente en actividades de ocio, del 7,6 % al 9,1 % (+1,5 puntos).
A pesar de esta evolución, 12 de los 13 ítems presentan en La Rioja valores inferiores a los registrados en el conjunto del Estado, lo que refleja una menor incidencia de estas situaciones de carencia en la comunidad. Entre las diferencias más destacadas se encuentra la capacidad para afrontar gastos imprevistos, que afecta al 27,4 % de la población riojana frente al 36,5 % estatal, así como la posibilidad de disfrutar de al menos una semana de vacaciones fuera del hogar al año, con un 23,4 % frente al 32,3 % en el conjunto de España.
En 2025, el 37,5 % de la población de La Rioja declara algún grado de dificultad para llegar a fin de mes, lo que supone una reducción de 2,3 puntos porcentuales respecto al año anterior. No obstante, aumenta la proporción de personas que afrontan mucha dificultad, que pasa del 5,9 % en 2024 al 6,6 % en 2025.
Por último, en 2025, el 5,7 % de la población de La Rioja experimentó retrasos en el pago de facturas de suministros como la luz o el gas, valor inferior al medido entre el total de población estatal (9,3 %).
Baja intensidad en el empleo en el hogar
El factor de baja intensidad de empleo por hogar (BITH) de la tasa AROPE mide la proporción de personas de entre 0 y 64 años que viven en hogares cuyos miembros en edad de trabajar solo alcanzan a utilizar menos del 20 % de su potencial laboral. En 2025, el 7,4 % de la población de La Rioja en este grupo de edad vive en hogares con baja intensidad laboral, lo que equivale a unas 19.000 personas.
Este indicador registra un empeoramiento significativo respecto al año anterior, con un incremento de 2,2 puntos porcentuales, equivalente a unas 6.000 personas más. No obstante, la tasa riojana se mantiene 0,6 puntos por debajo de la media estatal (8,0 %) y sitúa a La Rioja como la sexta comunidad autónoma con menor BITH.
A más largo plazo, la evolución muestra una tendencia de mejora: desde 2015, la tasa BITH se ha reducido en 3,8 puntos porcentuales. Para ampliar la comparación histórica, la metodología anterior —que considera a la población de 0 a 59 años— permite observar que en 2025 la tasa se encuentra 4,4 puntos porcentuales por encima de la registrada en 2008, antes de la Gran Recesión.
Otros datos del informe
El informe se detiene, asimismo, en el análisis de la renta media y la desigualdad. La renta media por persona en La Rioja es de 15.654, prácticamente la misma que la renta media estatal (15.620 euros).
En general, las mujeres y los menores tienen ingresos medios más bajos, lo que refuerza la idea de que los hogares con menores son más vulnerables. También presentan rentas inferiores quienes viven en zonas rurales, en alquiler o están desempleados. También las personas con discapacidad.
Si de nuevo se toma solamente a la población riojana que vive bajo el umbral de pobreza, la cifra aumenta considerablemente: el 31,9 % de las personas en pobreza de esta región tienen un gasto elevado en vivienda, lo que supone 3,6 puntos porcentuales más que el dato estatal (28,3 %). Según Índice del Precio de la Vivienda (IPV) del INE, desde el año 2015 hasta 2025 el precio de compraventa en La Rioja ha aumentado un 66,3 %. Según el IPVA, el coste del alquiler también se ha incrementado de manera constante desde 2015. Respecto a ese año en 2024 el alquiler es un 19,6 % más caro, cifra que asciende hasta el 32,3 % si se tiene en cuenta únicamente los nuevos contratos.