Ayuso inicia su visita a México tras el choque con Sheinbaum y con críticas de la oposición: “Opacidad absoluta”

Isabel Díaz Ayuso ya está en México para su viaje de 10 días en el que no se reunirá con su presidenta, Claudia Sheinbaum. De hecho, con ella protagonizó un choque el pasado mes de febrero cuando se refirió al país como un “narcoestado” de “ultraizquierdas”. Unas palabras que para el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid no son contradictorias con su visita que arrancó este domingo: “Las declaraciones de la presidenta [Ayuso] siguen siendo igual de válidas”.

La presidenta autonómica ha asistido a una misa en Guadalupe oficiada por el Arzobispo Primado del país, a quien Ayuso se refiere como “Méjico”. “Pedimos por nuestra relación entre España y México”, decía el Arzobispo.

Según comunican desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el fin de este viaje es “intensificar las relaciones económicas y culturales” ya que “México es tras EEUU el principal inversor americano” en la región. Durante su estancia, Ayuso estará en Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y Xcaret Riviera Maya. Y, además de reunirse con empresarios, recibirá la MEdalla de la Libertad del Congreso de Aguascalientes, entre otros actos.

Sin embargo, la oposición no ve tan clara la utilidad de esta visita. “Yo no conozco un gobernante que pueda desaparecer 10 días”, ha criticado el líder del PSOE de Madrid, Óscar López, en RTVE este lunes por la mañana. “El portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid no publica nada” de los viajes de Ayuso, ha asegurado, para criticar una “opacidad absoluta”: “¿Trabaja para Madrid o trabaja para su interés?”.

“Otro viaje más pagado por todos los madrileños del que tenemos cero información sobre lo que nos va a costar”, critican los socialistas.

También Más Madrid ha cargado contra estos viajes. Durante los actos de celebración del Dos de Mayo, Manuela Bergerot criticó la visita como una “provocación colonialista” y aseguró que “si Ayuso tuviera una mirada más amplia del siglo XIX vería que es también el siglo de las independencias latinoamericanas”. Este lunes, Bergerot ha criticado el viaje de Ayuso como una “excusa para irse 10 días de vacaciones”, considera también que no se “jusitica con el interés público” y que se trata de una visita con una “agenda ideológica”, “un viaje temático de derechas”.

Además, este lunes el partido va a pedir explicaciones por el “injustificable” viaje y por una información publicada por la Cadena Ser, en la que se recoge que el Gobierno de Ayuso ha pagado “más de 300.000 euros” para que Madrid sea “invitada de honor” en el país. Según recoge la cadena de radio, la Comunidad ha firmado dos convenios para asistir como invitada a la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes. Esos dos convenios han sido firmados por la empresa pública 'Madrid, Cultura y Turismo' con el Patronato de la Feria Nacional de San Marcos y el Instituto de Cultura de Aguascalientes. “Le estamos pagando las vacaciones a Ayuso por partida doble: con una especie de patrocinio y con los gastos del viaje”, critican desde el partido de Mónica García.

Tercer viaje internacional

Este es el tercer viaje internacional de Ayuso después de su visita a Bruselas y a Nueva York, este último el pasado 8 de marzo de este mismo año, en el que defendió que preferían “fomentar las alianzas entre España y EEUU” antes que “romper”, después de las amenazas de Donald Trump, presidente de EEUU, a España por su posición en cuestiones como la guerra de Irán.

Durante su estancia en la ciudad norteamericana, la presidenta autonómica fue el centro de la polémica por reunirse con el alcalde de Sevilla para ver flamenco.

En esta ocasión, Ayuso asistirá a un “acto en honor al conquistador Hernán Cortés en la catedral Metropolitana de México”, en un momento en el que además en los últimos días se ha podido ver un acercamiento de posturas entre España y el país americano por los excesos de la conquista.

Sheinbaum ha pedido en diferentes ocasiones que España se disculpe por los abusos cometidos y ha sido en las últimas semanas cuando se han producido gestos por parte de España para mejorar las relaciones institucionales. Felipe VI reconoció que hubo “mucho abuso” entonces, después de que en 2024 México decidiera no invitar al rey en la toma de posesión de Sheinbaum.

Ha sido el pasado mes de abril cuando la presidenta de México oficializó el deshielo entre el país americano y España, durante la cumbre progresista celebrada en Barcelona: “Nunca ha habido crisis diplomática”, dijo.