Las educadoras infantiles de Madrid acampan en la Puerta del Sol en señal de protesta: “La vocación no paga el alquiler”

Sara Marón

Madrid —

0

Cinco meses después de su inicio, la huelga indefinida de las educadoras infantiles en la Comunidad de Madrid continúa con una concentración permanente con pernocta en la Puerta del Sol convocada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) y CGT y con el objetivo conseguir mejoras en las condiciones laborales y salarios dignos para el sector del primer ciclo de infantil.

Desde este lunes y hasta las el jueves 10 de septiembre decenas de educadoras infantiles estarán instaladas en Sol, frente a la sede del gobierno madrileño, para exigir que la Consejería de Educación de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid abran mesas de negociación para la subida de salarios y una bajada de ratios en las aulas. Las educadoras aseguran que “la huelga continuará si no se cumplen estos requisitos”.

La fecha elegida para la protesta no es casual, sino que coincide con el inicio del curso escolar del primer ciclo de infantil, que estará marcado por unos servicios mínimos que condicionarán la adaptación de niños y bebés en las escuelas. Las educadoras, que llevan desde el 7 de abril en huelga indefinida, usan esta fecha para maximizar el impacto de su protesta y forzar una respuesta de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid que llevan cinco meses esperando.

La plataforma recuerda que septiembre es una etapa vital para forjar vínculos con los niños y las niñas y que, con la protesta, muchas están “renunciando” a esa posibilidad, mientras que las compañeras que continúan en las aulas lo hacen “bajo servicios mínimos”. “Deben tener en cuenta que estamos en tiempo de vinculación en el que llegan nuevas familias con nuevos niños y hay menos personal porque gran parte estamos aquí”, señala una de las educadoras instaladas en Sol, quien además incide en “que es importante seguir defendiendo esto porque no solo defendemos nuestros derechos, defendemos los derechos de la infancia y también de las familias”.

Con sillas plegables, sombrillas y abanicos para soportar el sol y las altas temperaturas, la marea amarilla mantiene intactas sus peticiones y reivindican la importancia de su profesión que consideran “imprescindible”. “Creamos unas bases que, si no están creadas, los niños no van a poder llegar a una primaria y una secundaria con dignidad y un acompañamiento respetuoso”, destacan las educadoras. “Esto es muy vocacional, pero la vocación no paga un alquiler o una hipoteca”, recuerdan.

Las trabajadoras de educación infantil llevan cinco meses esperando una respuesta de la Administración y, concretamente, de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que nunca llega. Las educadoras reclaman que no han tenido la posibilidad de sentarse a negociar con Mercedes Zarzalejo, Consejera de Educación de la Comunicación, a pesar de que, como apuntan, “anunció que lo haría”. “Cuando se enteró de que quien lo convocaba no era un partido, sino un sindicato mayoritario, se echó para atrás”, señalan.

Durante estos meses de movilización, las educadoras indican que solo han logrado que el Ministerio de Educación se comprometa a crear un real decreto para la bajada de ratios en las escuelas infantiles. No obstante, señalan que, desde la Comunidad de Madrid, los pliegos han vuelto a salir con las mismas condiciones salariales que tenían. “Mi sueldo es, ahora mismo, de 1.080 euros”, indica una de ellas, a la vez que insiste en que “no se puede ignorar un conflicto que lleva cinco meses en curso”. “Pedimos que se sienten y negocien, ya que lo que queremos es volver a las aulas”, añade.

En la Comunidad de Madrid, las ratios ordinarias son de una educadora por cada ocho bebés, por cada 14 niños de entre 1 y 2 años y por cada 20 de entre 2 y 3. En estas condiciones, las educadoras infantiles reclaman a la Comunidad de Madrid “meter la pareja educativa”. “No bajan tanto las criaturas por clase, sino que sube el número de trabajadoras en los centros”, explican. Sin embargo, ahora afrontan la vuelta a clase con muchas de las docentes en huelga y, por tanto, con servicios mínimos, lo que eleva todavía más esas ratios y empeoran las condiciones de atención para esos niños.

Las educadoras de 0 a 3 años llevan cinco meses denunciando unas condiciones precarias, que se unen a un malestar generalizado de las trabajadoras de otros sectores de educación que dará lugar a una huelga indefinida que comenzará el 14 de octubre. La huelga se extenderá a nivel nacional y afectará desde las escuelas de educación infantil hasta la Formación Profesional, unificando la lucha de los educadores infantiles con la huelga indefinida que afectará a diferentes sectores educativos.