Las asociaciones vecinales de Madrid abren una batalla judicial contra la ordenanza de terrazas de Almeida
Los vecinos de Madrid pasan a la vía judical en su pulso contra la ordenanza municipal de terrazas. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha admitido a trámite un recurso presentado desde la Federación Regional de Asociaciones Vecinales, la FRAVM, contra la normativa para regular terrazas o veladores en la vía pública, que consideran “hecha a medida de los hosteleros” y sin contar con ninguna de las alegaciones que presentaron al proyecto. La FRAVM ya anunció que recurriría el texto si este llegaba a aprobarse definitivamente, cosa que ocurrió en verano. Ahora, abren un contencioso-administrativo después de que la Sala Segunda del máximo tribunal regional aceptara examinar su demanda el pasado 9 de febrero.
“No es que estemos instalados en el no o en la crítica. Damos este paso para defender los derechos de la ciudadanía ante una ordenanza que entrega las llaves de la ciudad a un sector [el hostelero] que ya otras veces se ha demostrado incumplidor”, matizaba este miércoles por la mañana el presidente de la federación vecinal, Jorge Nacarino, en una rueda de prensa convocada en la sede de Lavapiés. Junto a él comparecían el abogado de la entidad, Raúl Maíllo –que ha trabajado en la elaboración de la demanda–, y otras portavoces de la asociación como Carmen Bonet o Pilar Rodríguez.
La primera pertenece a la Comisión de Diversidad Funcional y Accesibilidad de la FRAVM, acudiendo en condición de persona ciega que se topa con dificultades diarias por la disposición de terrazas o veladores. La segunda encabeza el grupo focalizado en terrazas dentro de la organización ciudadana. Según expuso la FRAVM, se decidieron a tomar la vía judicial después de constatar que la ordenanza aprobada por José Luis Martínez-Almeida –y que, de momento, no opera en la ciudad al mantenerse vigente otra norma de 2013– “no incluía ni una sola de las 43 alegaciones” presentadas de las asociaciones vecinales.
“En cambio, sí han aceptado peticiones del sector hostelero que permiten, entre otras cosas, ampliar el período de adaptación a la nueva regulación hasta el 31 de diciembre de 2028”, reprochó el presidente de la Federación Regional. Echando un primer vistazo a las actualizaciones impulsadas desde Cibeles, algunas modificaciones aplican nuevos tipos de multa a las terrazas que incumplan límites de aforo, ruido u horario de actividad, aunque las cuantías siguen oscilando entre los 750 y los 3.000 euros. En el anuncio que en verano hizo la entonces alcaldesa en funciones, Inmaculada Sanz, también se habló de fortalecer ordenaciones conjuntas que regulen zonas saturadas por terrazas junto a espacios con alto valor histórico o paisajístico.
Sin embargo, el Ayuntamiento prevé reducir la carga administrativa para que los dueños de locales obtengan permisos de actividad. Asimismo, se flexibiliza la distancia que las mesas o sillas han de mantener respecto al arbolado de las calles. “Para mí, que soy una persona ciega, que no se respete el espacio libre junto a las mesas, se apile el mobiliario en la fachada o se colocen carteles perpendiculares en la acera con patas tan finas que a veces ni el bastón las detecta es un problema diario y condiciona mi forma de deambular”, aportó Carmen Bonet, que ejemplificó en la rueda de prensa cómo “el incumplimiento reiterado de la normativa vigente” es el principal problema al que de momento se enfrentan.
En esto coincidieron todos sus acompañantes: la hostelería madrileña “no siempre respeta los límites establecidos” para veladores, o las distancias con los portales de las viviendas. “Si pasas por la calle Fuencarral, no hay ni una sola terraza que respete ese margen o el del metro y medio que debe haber entre terrazas de distintos establecimientos. Muchas veces una no sabe ni dónde se ha sentado”, destacó en último lugar Pilar Rodríguez, la portavoz de Terrazas de la FRAVM, advirtiendo de otros incumplimientos que considera reiterados en el sector “con el beneplácito del Ayuntamiento”.
En la sentencia que admite a trámite su demanda, y a la que ha tenido acceso Somos Madrid, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJM solicita al consistorio que remita el expediente completo de la ordenanza, un paso previo a la tramitación de procedimientos judiciales, en un plazo de 20 días desde que se comunica la decisión judicial. Uno de los datos remarcados en la sede de la Federación Regional fue la concentración de más del 60% de las terrazas en solo cinco de los 21 distritos que dividen la capital. Generalmente, en los más céntricos.
Según cifras municipales recientes, en Madrid hay 6.472 terrazas que ocupan 196.647 metros cuadrados de espacio público, con 63.831 mesas y 204.959 sillas instaladas. El mismo órgano que ahora asume la crítica de los vecinos, el TSJM, ya anuló en 2024 la modificación más reciente de la ordenanza municipal a raíz de otra demanda, en aquel caso interpuesta por el PSOE. La sentencia se argumentaba en tres factores principales: la necesidad de un trámite real de audiencia pública, la evaluación ambiental estratégica y el impacto presupuestario de la norma.
Eso hizo que la ciudad mantuviera activa la normativa previa, la de 2013, hasta quedar resueltas todas las incógnitas respecto al plan para regular terrazas o veladores sin perjudicar el descanso vecinal. De momento, el abogado de la asociación ciudadana admite que el camino hacia una sentencia firme puede alargarse durante años, recordando lo que ocurrió con la demanda presentada por la oposición: aunque comenzó a debatirse en 2022, el dictamen definitivo no vio la luz hasta dos años más tarde. “Hay que tener paciencia”, concluyó Maíllo.