Cibeles 2027, la carrera por las urnas que arranca en Madrid: izquierda dividida, dudas en Vox y Almeida busca la reválida
Lo llaman inicio del curso político porque, igual que las clases vuelven en septiembre, en este mes es cuando los partidos reanudan su actividad, definen nuevos liderazgos o van tomando posiciones para lo que viene. Y si lo que viene esta vez son unas elecciones nacionales, autonómicas y municipales que se observarán muy de cerca unas a otras, intentando vaticinar la suerte que espera al resto, es normal que llegue pronto la presión por acertar. En la capital del país, el PP de Madrid se prepara para revalidar a José Luis Martínez-Almeida en el que ya sería tercer mandato. Aunque el alcalde había sembrado dudas por su reciente paternidad, diciendo que esta le hacía replantearse su futuro político, finalmente ha emplazado su destino a la próxima carrera por Cibeles, que arranca motores con pocos candidatos confirmados y muchas opciones sobre la mesa. No solo tendrán que enfrentarse a Almeida, sino también entre sí mismas.
La fecha marcada en el calendario es un domingo de finales de mayo de 2027. Será entonces cuando se celebren elecciones municipales en todos los ayuntamientos, coincidiendo con la jornada de las autonómicas. Aunque Isabel Díaz Ayuso accedió a la presidencia de la Comunidad de Madrid el mismo año que Almeida fue investido en Cibeles (2019) ella cursa su tercer mandato, porque convocó elecciones anticipadas poco después de llegar a Sol. Ambos perfiles se han visto desgastados y tienen el reto de repetir sus mayorías absolutas, en posible riesgo debido principalmente al ascenso de Vox, pero cuentan con menos competidores en su espectro y las encuestas apuntan a un escenario favorable. En cambio, al otro lado asoma el gran talón de Aquiles que golpea especialmente por la izquierda: la fuga de votos de presentarse por separado.
De momento, solo Más Madrid y el PSOE han confirmado a sus candidatas, que serán respectivamente Rita Maestre y Reyes Maroto. La primera de ellas es la más veterana: tomó las riendas de su partido en 2020 sucediendo a Marta Higueras, que había sido teniente de alcalde con Manuela Carmena y mano derecha de la exalcaldesa. Después de unos años fuera de la política institucional, precisamente Higueras es otra de las tres candidatas confirmadas para relevar a Almeida, aunque esta vez con una propuesta alternativa a la que ya mantuvo durante su última etapa, primero en el Grupo Mixto y luego como concejala independiente. Por otro lado, está la nueva irrupción de Anticapitalistas en la escena madrileña, que a principios de septiembre y ante los buenos resultados cosechados en Andalucía presentó Liberar Madrid, su propuesta para las próximas municipales y autonómicas.
Casi a la vez, el verano consolidó a Reyes Maroto en el PSOE madrileño después de ganar el pulso a la concejala Enma López, que presentó una candidatura paralela a las primarias y terminó perdiendo con un resultado reñido. La semana pasada el grupo municipal despojó de sus cargos a la que había sido su número dos en el Ayuntamiento.
Este fratricidio a la izquierda en el camino hacia mayo de 2027 se suma a otro vivido en Vox, donde la cúpula expulsó a Javier Ortega Smith como portavoz y, poco después, también a los dos ediles que le siguieron. Sin candidatos confirmados, suena Carlos Hernández Quero como sucesor de Isabel Pérez Moñino (que relevó a Ortega Smith) por ser el siguiente nombre en las listas electorales.
Tampoco se han pronunciado sobre sus intenciones para las futuras elecciones en Cibeles otras formaciones como Podemos, Izquierda Unida (IU Madrid) o incluso Se Acabó la Fiesta (SALF), el partido de Alvise Pérez, al que el Tribunal Supremo reclamó en julio sus movimientos bancarios en el marco de una investigación por presuntos delitos electorales y de financiación ilegal.
Sin embargo, todos los partidos sin representación actual (o los que buscan conservar pocos escaños) tienen un reto en común: pasar por encima del umbral electoral. Para lograrlo, deben obtener al menos el 5% de los votos en las próximas elecciones, pues la ley electoral que rige en España deja fuera del reparto de concejales a quienes no alcancen esta cifra mínima, que varía con cada período según el censo del momento. Durante los últimos comicios en Madrid, los de 2023, para el Ayuntamiento constaban 2.386.293 electores, según el Anuario Estadístico municipal, aunque solo 1.651.560 emitieron su papeleta. Fuentes de los partidos sitúan en los 80.000-90.000 votos la horquilla para conseguir representación. Mientras todas las piezas se colocan, y a la espera de conocer cómo se definirá ese umbral para 2027, lo que se sabe hasta el momento es que las papeletas que harán oposición a Almeida serán muchas, y muy variadas.
Más Madrid cambia de número 2 y apuesta por la vía Mamdani
De todos los candidatos a la Alcaldía de Madrid, Rita Maestre y el actual regidor son quienes más tiempo seguido llevan siendo concejales. Ambos entraron al Palacio de Cibeles en el año 2015, una en las listas de Ahora Madrid (embrión de Más Madrid) y el otro en la candidatura de Esperanza Aguirre, que ganó las elecciones contra Carmena aunque sin una diferencia suficiente como para impedir que su contrincante fuera investida con el apoyo del PSOE. Poco después, en 2017, el PP lanzó a Almeida como su nuevo líder en Madrid, mientras que Maestre lleva ya más de una década en el salón de plenos, primero como edil y luego como portavoz del principal partido en la oposición.
A principios de julio, Maestre fue reelegida para encabezar una nueva contienda electoral, en una lista que ha presentado a Daniel Ayuso –un perfil muy conocido en redes– como su número dos. El partido vivió recientes convulsiones internas, sobre todo entre la ministra Mónica García y Emilio Delgado, que ganó popularidad por inaugurar las charlas itinerantes con Gabriel Rufián. Sin embargo, la crisis quedó zanjada cuando anunciaron un acuerdo entre las partes: García irá de número uno contra Ayuso y Delgado estará en las listas para el Congreso.
De momento, en la estrategia electoral de Maestre destaca la apuesta por fórmulas como el puerta a puerta, que tan buenos resultados le arrojó a Zohran Mamdani, actual alcalde de Nueva York, a la hora de conseguir la movilización popular para su candidatura. También está utilizando un discurso gráfico más incisivo en su cartelería, con mensajes duros y directos como la campaña del Te están robando Madrid o el autobús con la imagen de Ayuso y Almeida que circula estos días por la capital.
Reyes Maroto se reafirma como candidata, ahora sin Enma López
Aunque Reyes Maroto aterrizó en el PSOE madrileño como una paracaidista para las municipales de 2023, ha cumplido la promesa que hizo a su electorado antes de aquellas elecciones: que seguiría liderando el partido independientemente de los resultados, en lugar de abandonar un cargo menor en la oposición. Para volver a intentarlo cuatro años después, sin embargo, ha tenido que enfrentarse a la que había sido su segunda en las listas, que llevaba siendo concejala desde antes de la pandemia. Después de ganar a Enma López por apenas 200 votos y consolidar su liderazgo en el Grupo Municipal Socialista, marcó distancias con su compañera de filas y hace unos días la despojaba de todos sus cargos en el PSOE de Madrid.
López respondió a la decisión en un comunicado difundido poco después en redes sociales, donde aceptó los cambios aunque siendo muy tajante al respecto: “Es una decisión que asumo, como no podría ser de otra manera, pero que no comparto. No forma parte de la manera en la que entiendo las primarias y la democracia interna de los partidos”. Desde su reciente victoria, Reyes Maroto había evitado referirse directamente al futuro de su rival en las primarias, comprometiéndose únicamente a trabajar en un proyecto “colectivo” y para “todas las sensibilidades”. Con la expulsión de Enma López, queda un nuevo camino despejado.
Liberar Madrid, una tercera opción dentro de la izquierda
A finales de agosto, unos meses después de que Adelante Andalucía sorprendiera cuadruplicando su representación en el Parlamento, Anticapitalistas comenzó a fijarse en su modelo pensando en replicarlo para Madrid, abriendo la puerta a una tercera papeleta dentro de la izquierda. Nada más arrancar el mes de septiembre presentaron a su nueva marca madrileña, Liberar Madrid, que aparece como un grupo centrado en acabar con la hegemonía del PP en toda la región sin resignarse, en sus palabras, a soportar un mal menor. “Echar a las derechas sin renunciar a nada”, resumen, aludiendo a terminar con la desafección política.
Entre sus miembros mencionan que habrá activistas o perfiles independientes, y ya han puesto fecha a su primer acto como partido –será el próximo 24 de octubre en el Teatro Sofía– o lanzado una plataforma web desde la que sumar apoyos a su causa, que por el momento se ha posicionado en contra (a través de sus eslóganes) de la “dictadura del rentismo” en la capital, o el “sionismo genocida” que se apoya dentro y fuera de ella.
La vuelta de Marta Higueras y la promesa de encontrar el centro
Marta Higueras llevaba fuera de Cibeles desde que empezó este último mandato, que acabará en primavera. Primero estuvo en la formación de Ahora Madrid y en su posterior gobierno con Carmena, donde fue su teniente de alcaldesa y también lideró el Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo. Con la salida de la exjueza siguió en Más Madrid hasta romper definitivamente con la que había sido su formación y pasar al Grupo Mixto con Recupera Madrid, una agrupación que se disolvió al no obtener escaños en 2023.
Posteriormente, también se separó de los carmenistas, como pasó a conocerse a esta escisión en la izquierda, y terminó siendo concejala no adscrita. Ahora vuelve con Independientes por Madrid, que se suma a la lucha por reivindicar el centro entre progresistas y conservadores. Una de sus primeras propuestas ha sido bajar un 20% el sueldo de todos los concejales para dotar de más medios a la Oficina contra la Corrupción.
Queda la duda de qué harán otras formaciones a la izquierda del PSOE, como Podemos o IU Madrid. Los primeros sorprendieron nombrando a Ione Belarra nueva candidata para disputar a Ayuso el Gobierno regional, en una jugada doble: evitar la posibilidad de que su secretaria general pueda quedarse sin escaño en el Congreso y apostar porque su partido recupere el hueco perdido en la Asamblea de Vallecas, al no alcanzar el porcentaje mínimo de votos para obtener asiento y quedarse fuera del actual reparto.
Sobre Izquierda Unida, lo único que se sabe hasta el momento es que ha salido de su alianza con Más Madrid y no concurrirán juntos a las próximas elecciones locales, por lo que sigue existiendo margen para que aparezcan más nombres desde la esfera progresista o que alguna formación se una a las candidaturas en marcha.
Incógnitas y tensiones en Vox después de expulsar a Ortega Smith
La onda expansiva desde la destitución de Javier Ortega Smith como portavoz de Vox sigue agitando al Grupo Municipal, incluso en las últimas semanas. Después de un enfrentamiento entre la cúpula actual del partido y el que había sido su secretario general, la formación de Santiago Abascal siguió presionando hasta hacer que le siguieran los otros dos ediles que se mantuvieron fieles al exportavoz: Carla Toscano e Ignacio Ansaldo. La primera incluso ha dejado su acta de concejala. Ahora el partido está dirigido por Isabel Pérez Moñino, un nombre menos conocido entre el electorado y que puede ser sustituido por Carlos Hernández Quero, quien figura bien situado en las quinielas.
Otro interrogante por resolver será qué hará el eurodiputado Alvise Pérez, que nunca ha confirmado que su partido fuera a aspirar a entrar al Ayuntamiento o la Asamblea de Madrid, pero ya trató de asentarse en otras comunidades durante las elecciones autonómicas de Aragón, Castilla y León o Andalucía. No consiguió escaño en ninguna de las tres, por lo que atreverse a competir en el tablero madrileño puede no entrar en sus planes. Quedan ocho meses para las próximas elecciones y el panorama que se encuentran los políticos ya no es el mismo que en 2023, aunque mantiene uno de sus grandes retos: superar la barrera del 5% para tomar fuerza en la capital.