El soterramiento de Castellana acelera plazos: obras para iniciar el parque en abril y apertura al tráfico a finales de 2026

Diego Casado

Madrid —
25 de febrero de 2026 17:13 h

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Una parte de Parque Castellana ya es transitable a pie. De momento, solo para los obreros que trabajan en el proyecto y este miércoles también para el alcalde, varios concejales y los periodistas que hemos podido comprobar el avance de los trabajos en uno de los proyectos estrella de José Luis Martínez-Almeida, el que servirá para abrir un gran parque lineal donde hasta ahora había un hueco para que cruzaran los coches hacia el norte de la ciudad.

La obra avanza según los plazos previstos e incluso con ligero adelanto y ya se ha cubierto el 36% de los trabajos planificados en ocho meses, ha explicado el propio Almeida después de recorrer la superficie del nuevo túnel y bajar para ver cómo avanzaban los trabajos por la parte inferior, donde ya se han excavado algo más de 250 metros. Para los conductores, que ahora tienen que circular por superficie, el alcalde avanzó que si todo va acorde con los planes municipales, a finales de año podrán estrenar el nuevo túnel.

El otro anuncio que ha dejado el alcalde es el de la urbanización del terreno ya soterrado, donde se empezará a vislumbrar el Parque Castellana que cubrirá la superficie. Los trabajos arrancarán en abril y el área de Obras tendrá 13 meses para acabar esta nueva zona verde antes de que lleguen las próximas elecciones municipales. Serán 70.000 m2 de superficie, con 675 metros de longitud y una gran explanada con diferentes elementos que servirán para unir peatonalmente las cinco torres con la Colonia de San Cristóbal que tienen enfrente.

En una nota de prensa posterior, el área de Obras ha aclarado que la intervención se centra actualmente en un triple frente. Por un lado, se continúan ejecutando los 2.009 pilotes que servirán de contención al futuro túnel, de los que ya hay instalados 1.802, un 89,7 % del total. Al mismo tiempo, se está instalando la cubierta del futuro túnel, que está ejecutada en un 36,5 %, y se está excavando el túnel para extraer más de 208.000 m3 de tierra.

El proyecto supondrá la materialización del remate norte del paseo de la Castellana como eje estructurante norte-sur de la ciudad. Una vez construido el túnel, en superficie solo circulará el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios. El espacio generado sobre el túnel estará compuesto de varias zonas diferenciadas que, en su conjunto, formarán un nuevo parque urbano con numerosas áreas estanciales, de recreo y de paseo, todas ellas conectadas de manera accesible entre sí y con ambos flancos del paseo de la Castellana. La creación de Parque Castellana supondrá la plantación de 787 nuevos árboles que, unidos a los ya existentes, sumarán más de un millar, y de más de 38.000 arbustos.

Para integrar las bocas del nuevo túnel, en la parte sur del ámbito, se creará una suave colina en cuya cima se instalarán una serie de bancos de piedra. Siguiendo hacia el norte, la parte de descenso de la colina será aprovechada para crear varias líneas de piedra escalonadas en forma de gradas que generarán una suerte de teatro al aire libre. Junto a este espacio, se construirá una fuente de chorros.

Parque Castellana tendrá una gran plaza central con forma de dos círculos contiguos rodeados de una arboleda. Uno de los círculos estará totalmente despejado y el otro contará con una pérgola de unos 25 metros de diámetro con plantas tapizantes en la parte superior. Junto a la plaza central, se ubicará un pinar que también integrará ejemplares de cipreses, cedros y encinas. Este bosque urbano tendrá un camino longitudinal y varios transversales, en cuyos márgenes se podrán encontrar espacios estanciales, un circuito biosaludable, zonas de juegos infantiles y de calistenia y un kiosco-cafetería.

El tramo final del ámbito estará rematado por una gran pérgola de carácter monumental y forma elíptica que combinará la función ornamental con la capacidad tecnológica para producir energía gracias a paneles fotovoltaicos. Bajo ella, se ha previsto el único paso transversal de todo el ámbito para el transporte público y el tráfico local. También bajo esta estructura, al igual que en el extremo sur, las bocas norte del túnel se integrarán mediante un jardín sobre sus rampas. Asimismo, se incluirá un cantón de jardinería y un pequeño pabellón adosado a él en el que se instalarán todos los componentes necesarios para la conversión y, en su caso, volcado a la red de la instalación fotovoltaica de la pérgola tecnológica.

El túnel y el retúnel

El túnel resultante de la nueva ordenación concentrará el tráfico bajo rasante, permitiendo la continuidad del tronco de la Castellana hasta el Nudo Norte y su conexión a través de este nudo con otras vías de alta capacidad como en la actualidad (M-30, M-607, A-1 y M-11). En el sur, la entrada o salida al túnel se corresponderá con la del actual paso inferior que salva la intersección con la calle Sinesio Delgado, mientras que al norte, su final se situará junto al Hospital La Paz, conectando directamente con el Nudo Norte. Además de las entradas norte y sur, se plantean más rampas de entrada y salida desde los ejes de Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y acceso a Chamartín para garantizar las actuales circulaciones del ámbito y la conectividad de los viarios locales con el Nudo Norte.

El diseño del túnel va con retúnel, es decir, que cuenta con dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado existente y poder conservar el mayor número de ejemplares, especialmente los de mayor porte como las coníferas ubicadas en el lateral este. Ese segundo nivel del túnel será el que, en un futuro, permitirá conectar la Castellana con el barrio de Begoña y el nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte, salvando el Nudo Norte. En este sentido, este proyecto prevé dejar las infraestructuras preparadas para ejecutar dicha conexión. El nuevo túnel contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. Por su parte, la futura prolongación dispondrá de un único vano para dos carriles.

El proyecto también incluye la intervención en ambos márgenes del paseo de la Castellana, lo que garantizará la conexión con el espacio central generado sobre el túnel. Esos trabajos incluirán la creación de un carril bici bidireccional y segregado, ubicado junto al nuevo parque en su flanco este.

Los trabajos en el lateral oeste contemplan la pavimentación de la acera pública que limita con el conjunto de las cinco torres y la renovación de la calzada que recorre esta vía en sentido norte-sur y que constará de dos carriles de circulación y un área de aparcamiento en línea. Por su parte, en el lateral este, que tendrá dos carriles en sentido sur-norte y una banda de aparcamiento en línea, también se renovarán la acera y la calzada, lo que incluirá el establecimiento de diferentes pasos de peatones y marquesinas de autobús. Además, se realizarán mejoras en las calles transversales de Daniel Vázquez Díaz, Manuel Caldeiro, Andrés Manjón y Viejas.